Agradecimento a Deus
Agradecer a Deus é louvor, adoração e reconhecimento da sua soberania. Dai graças ao Senhor porque Ele é bom — a sua misericórdia dura para sempre!
¡Vayamos a darle gracias!
¡Cantémosle himnos de alabanza!
Vengan a las puertas de su templo;
¡denle gracias y alábenlo!
¡Alabemos a nuestro Dios!
¡Démosle gracias porque él es bueno!
¡Dios nunca deja de amarnos!
Tú eres mi Dios;
por eso te doy gracias
y alabo tu grandeza.
Cantemos al son del arpa
himnos de gratitud a nuestro Dios.
30 (31) pero te alabaré con mis canciones,
¡te pondré en alto con mi alabanza!
¡Bendito seas, Dios mío,
por atender a mis ruegos!
Tú eres mi fuerza;
me proteges como un escudo.
En ti confío de corazón,
pues de ti recibo ayuda.
El corazón se me llena de alegría,
por eso te alabo en mis cantos.
»Por eso es que hoy, Dios nuestro,
te damos gracias,
y alabamos tu nombre glorioso.
No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos.
Siempre doy gracias a mi Dios, al acordarme de ustedes;
Y todo lo que hagan o digan, háganlo como verdaderos seguidores del Señor Jesucristo, y denle gracias a Dios el Padre por lo que Cristo ha hecho por ustedes.
Siempre damos gracias a Dios nuestro Padre, y en nuestras oraciones le pedimos que los ayude. Sabemos bien que, en todo lo que hacen, ustedes demuestran su confianza en Dios y su amor por él. Y aun cuando sufren, se mantienen firmes, esperando la salvación que nuestro Señor Jesucristo les dará.
Siempre le doy gracias a Dios por ustedes. Dios fue bueno y les dio a Jesucristo,
¡Pero gracias a Dios, podemos vencerlo por medio de nuestro Señor Jesucristo!
Doy gracias a Dios porque nos hace participar del triunfo de Cristo, y porque nos permite anunciar por todas partes su mensaje, para que así todos lo reconozcan. Anunciar la buena noticia es como ir dejando por todas partes el suave aroma de un perfume. Y nosotros somos ese suave aroma que Cristo ofrece a Dios. Somos como un perfume que da vida a los que creen en Cristo. Por el contrario, para los que no creen somos como un olor mortal.
¿Quién es capaz de cumplir con la tarea que Dios nos ha dejado?
Dios da la semilla que se siembra y el pan que nos alimenta, así que también les dará a ustedes todo lo necesario, y hará que tengan cada vez más, para que puedan ayudar a otros. Los hará ricos, para que puedan dar mucho. Así, serán más los que den gracias a Dios por el dinero que ustedes van a reunir y que nosotros vamos a llevar.
Cuando se reúnan, canten salmos, himnos y canciones espirituales. Alaben a Dios el Padre de todo corazón, y denle siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Ustedes, que honran a Cristo, deben sujetarse los unos a los otros.
Luego Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y dio gracias a Dios. Después partió los panes, y los dio a los discípulos para que los repartieran entre toda la gente; lo mismo hizo con los dos pescados.
Todos comieron hasta quedar satisfechos. Luego los discípulos llenaron doce canastas con los pedazos de pan y de pescado que habían sobrado.