Ajuda
Deus é nosso auxílio e socorro em todo tempo. Ele não dorme nem cochila. O Senhor é nosso ajudador — não precisamos temer o que o homem possa nos fazer.
Mi socorro viene de Yavé,
Quien hizo el cielo y la tierra.
ʼElohim es nuestro Refugio y Fortaleza,
Un auxilio muy presente en la tribulación.
Ciertamente ʼElohim es el que me ayuda.
ʼAdonay es Quien sostiene mi vida.
La salvación de los justos es de Yavé.
Él es su Fortaleza en el tiempo de angustia.
Yavé los ayuda y los libra.
Los liberta de los perversos y los salva,
Porque se refugian en Él.
¡Apresúrate a socorrerme, oh ʼAdonay, salvación mía!
Oh ʼElohim de nuestra salvación, ayúdanos,
Para la gloria de tu Nombre.
Líbranos y perdona nuestros pecados por amor a tu Nombre.
¡Bendito sea Yavé,
Porque escuchó la voz de mi súplica!
Yavé es mi Fortaleza y mi Escudo.
Confió mi corazón en Él
Y fui ayudado,
Por lo cual se regocija mi corazón.
Lo alabaré con mi canto.
Si Yavé no me ayuda,
Pronto mi alma moraría en el silencio.
Porque Yo soy Yavé tu ʼElohim, el que sostiene tu mano derecha y te dice: No temas, Yo te ayudaré.
Me diste también el escudo de tu salvación
Y me engrandeció tu benignidad.
Vengan a Mí todos los que están agotados y cargados, y Yo los haré descansar.
Yo rogaré al Padre y les dará otro Intercesor, a fin de que esté con ustedes para siempre:
De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque no sabemos pedir lo que conviene, pero el mismo Espíritu intercede por nosotros con gemidos inexpresables. El que escudriña los corazones sabe cuál es la aspiración del Espíritu, porque intercede por los santos según Dios.
Confía en Yavé con todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia inteligencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
Y Él enderezará tus sendas.
Echen toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes.