Alegria e felicidade
A alegria é fruto do Espírito e marca do cristão. Alegrai-vos sempre no Senhor! A Bíblia ensina que a alegria de Deus é nossa fortaleza — não depende de circunstâncias, mas da presença de Deus.
Alegrai-vos no Senhor
Alegrai-vos sempre no Senhor! Outra vez digo: alegrai-vos! Na presença de Deus há plenitude de alegria eterna.
Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡alégrense!
Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡alégrense!
Me has dado a conocer el camino de la vida;
me llenarás de alegría en tu presencia
y de dicha eterna a tu derecha.
Me has dado a conocer el camino de la vida;
me llenarás de alegría en tu presencia
y de dicha eterna a tu derecha.
Siempre tengo presente al Señor;
con él a mi derecha, nada me hará caer.
Por eso mi corazón se alegra
y se regocijan mis entrañas;
mi cuerpo también vivirá confiado.
Pero que se alegren todos los que en ti buscan refugio;
¡que canten siempre jubilosos!
Extiéndeles tu protección y que en ti se regocijen
todos los que aman tu nombre.
Tú eres mi refugio;
tú me protegerás del peligro
y me rodearás con cánticos de liberación. Selah
¡Aplaudan, pueblos todos!
¡Aclamen a Dios con gritos de alegría!
Porque el Señor se complace en su pueblo;
a los humildes concede el honor de la victoria.
Fruto do Espírito
O fruto do Espírito é amor, alegria, paz. A alegria do Senhor é nossa fortaleza — não depende do mundo.
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.
Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es su fortaleza».
Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es su fortaleza».
Este es el día que hizo el Señor;
regocijémonos y alegrémonos en él.
Me regocijo en el camino de tus mandatos
más que en todas las riquezas.
Tus mandatos son mi herencia permanente;
son la alegría de mi corazón.
Dichosos todos los que temen al Señor,
los que van por sus caminos.
Lo que ganes con tus manos, eso comerás;
gozarás de dicha y prosperidad.
Alegria nas tribulações
Os que semeiam em lágrimas ceifarão com alegria. Tende por motivo de grande gozo quando caídes em diversas tentações.
Los que con lágrimas siembran,
con regocijo cosechan.
Porque solo un instante dura su enojo,
pero su buena voluntad, toda una vida.
Si por la noche hay llanto,
por la mañana habrá gritos de alegría.
Porque solo un instante dura su enojo,
pero su buena voluntad, toda una vida.
Si por la noche hay llanto,
por la mañana habrá gritos de alegría.
Pruebas y tentaciones
Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce perseverancia.
Aunque la higuera no florezca
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el redil no haya ovejas
ni vaca alguna en los establos;
aun así, yo me regocijaré en el Señor.
¡Me alegraré en el Dios de mi salvación!
Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y, aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.
Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y, aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.
Alegria compartilhada
Alegrai-vos com os que se alegram. O Senhor fez coisas grandiosas por nós — alegrai-vos no Senhor e regozijai-vos.
Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.
Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.
porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo.
porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo.
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
De este modo, por la voluntad de Dios, llegaré a ustedes con alegría y podré descansar entre ustedes por algún tiempo.
Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.
Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero solo si uno está satisfecho con lo que tiene.
A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios. Él nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos.
Jesus e a alegria
A minha alegria esteja em vós e a vossa alegria seja completa. Pedi e recebereis para que a vossa alegria seja plena.
Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.
Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.
Lo mismo les pasa a ustedes; ahora están tristes, pero cuando vuelva a verlos se alegrarán, y nadie les va a quitar esa alegría.
Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán para que su alegría sea completa.
Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Alegria eterna
Alegria eterna terão sobre suas cabeças. O Senhor reinará com alegria sobre o seu povo para todo o sempre.
Tú has hecho que la nación crezca;
has aumentado su alegría.
Y se alegran ellos en tu presencia
como cuando recogen la cosecha,
como cuando reparten el botín.
¡Canta y grita de alegría, habitante de Sion,
pues es grande, en medio de ti, el Santo de Israel!».
Volverán los rescatados del Señor
y entrarán en Sion con cantos de júbilo;
su corona será el gozo eterno.
Se llenarán de regocijo y alegría,
y se apartarán de ellos el dolor y los quejidos.
Me deleito mucho en el Señor;
me regocijo en mi Dios.
Porque él me vistió con ropas de salvación
y me cubrió con el manto de la justicia.
Soy semejante a un novio que luce su diadema
o una novia adornada con sus joyas.
Me deleito mucho en el Señor;
me regocijo en mi Dios.
Porque él me vistió con ropas de salvación
y me cubrió con el manto de la justicia.
Soy semejante a un novio que luce su diadema
o una novia adornada con sus joyas.
porque el Señor tu Dios está en medio de ti
como poderoso guerrero que salva.
Se deleitará en ti con gozo,
te renovará con su amor,
se alegrará por ti con cantos».
¡Anda, come tu pan con gozo! ¡Bebe tu vino con corazón alegre, que Dios ya se ha agradado de tus obras!
Devuélveme la alegría de tu salvación;
que un espíritu de obediencia me sostenga.
Has hecho de él manantial de bendiciones continuas;
tu presencia lo ha llenado de alegría.
Cuando en mí la angustia iba en aumento,
tu consuelo llenaba mi alma de alegría.
El Señor es mi fuerza y mi escudo;
mi corazón en él confía;
de él recibo ayuda.
Mi corazón salta de alegría,
y con cánticos le daré gracias.
El futuro de los justos es dichoso;
la esperanza de los malvados se desvanece.
Es muy grato dar la respuesta adecuada
y, cuando es oportuna, aún es más grato.
Es muy grato dar la respuesta adecuada
y, cuando es oportuna, aún es más grato.
El padre del justo experimenta gran regocijo;
quien tiene un hijo sabio se deleita en él.
Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación; porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.
Les digo que así es también en el cielo: habrá más alegría por un solo pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse.
Parábolas del tesoro escondido y de la perla
»El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Cuando un hombre lo descubrió, lo volvió a esconder, y lleno de alegría fue y vendió todo lo que tenía y compró ese campo.