Amor ao próximo
O amor ao próximo não é opcional — é mandamento. Amarás o teu próximo como a ti mesmo. A lei inteira se cumpre nesta palavra. O amor ao próximo é prova do amor a Deus.
»También conocen el mandamiento que dice: "Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo". Pero yo les digo: ¡Amen a sus enemigos! ¡Oren por quienes los persiguen!
Y mi mandamiento es este: que se amen unos a otros como yo los amo.
No tengan deudas con nadie, excepto las deudas de amor hacia otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley,
Cada uno debe agradar a su prójimo, y hacer cuanto contribuya al bien y a la edificación de su fe.
Cualquier cosa que hagan, háganla con amor.
Le rogamos al Señor que los haga crecer y que ustedes se amen más unos a otros y a todos, así como nosotros los amamos a ustedes.
No dejen de amarse unos a otros con amor de hermanos. No se olviden de practicar la hospitalidad, porque de esa manera, algunos, sin darse cuenta, hospedaron ángeles. Acuérdense de los presos, como si ustedes estuvieran presos con ellos. Acuérdense también de los que son maltratados como si ustedes mismos fueran los que sufren.
Ustedes hacen muy bien si de veras obedecen la ley más importante de la Escritura: «Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo».
Sobre todo, ámense en gran manera unos a otros, porque el amor cubre muchos pecados.
Por cuanto Dios los escogió y son santos y amados, practiquen con sinceridad la compasión y la bondad. Sean humildes, amables y buenos. Sopórtense unos a otros y perdonen a quienes se quejen de ustedes. Si el Señor los perdonó, ustedes están obligados a perdonar. Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía. Que la paz de Dios reine en sus corazones, porque ese es su deber como miembros del cuerpo de Cristo. Y sean agradecidos.
Desde el principio se nos ha enseñado que debemos amarnos unos a otros.
El que aborrece a su hermano es un asesino; y ustedes saben que ningún asesino tiene vida eterna.
Al morir por nosotros, Cristo nos demostró lo que es el amor. Nosotros también debemos dar la vida por nuestros hermanos.
Al morir por nosotros, Cristo nos demostró lo que es el amor. Nosotros también debemos dar la vida por nuestros hermanos.
Amados, pongamos en práctica el amor mutuo, porque el amor es de Dios. Todo el que ama y es bondadoso da prueba de ser hijo de Dios y de conocerlo bien. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.