Amor ao próximo
O amor ao próximo não é opcional — é mandamento. Amarás o teu próximo como a ti mesmo. A lei inteira se cumpre nesta palavra. O amor ao próximo é prova do amor a Deus.
Oyeron ustedes que se dijo:
Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.
Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen,
Este es mi Mandamiento: Que se amen unos a otros como los amé.
A nadie deban nada, sino el amarse los unos a los otros. Porque el que ama al prójimo, cumple la Ley.
Cada uno de nosotros agrade al prójimo en lo bueno, para edificación.
Hagan todo con amor.
El Señor los haga crecer y abundar en el amor unos a otros y para todos, así como también nosotros para ustedes,
Permanezca el amor fraternal. No olviden la hospitalidad, porque por medio de ésta algunos hospedaron ángeles sin saberlo. Acuérdense de los presos, como presos juntamente con ellos, y de los maltratados, por que también ustedes están en el cuerpo.
Si ciertamente cumplen la Ley real según la Escritura:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo, hacen bien.
y tengan ante todo el amor constante entre ustedes, porque el amor cubre una multitud de pecados.
Así que, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de sentimientos afectuosos profundos, bondad, humildad, mansedumbre y longanimidad. Sopórtense y perdónense los unos a los otros cuando alguno tenga queja contra otro. Como el Señor ciertamente los perdonó, así también ustedes. Sobre todas estas cosas, vístanse el amor, que es el cinturón de la perfección.
La paz de Cristo actúe como árbitro en sus corazones, a la cual también fueron llamados en un solo cuerpo. Sean agradecidos.
Porque éste es el mensaje que han escuchado desde un principio: que nos amemos unos a otros.
Todo el que aborrece a su hermano es homicida. Ustedes saben que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.
En esto conocemos el amor: en que Él ofreció su vida por nosotros. También nosotros tenemos que ofrecer nuestras vidas por los hermanos.
En esto conocemos el amor: en que Él ofreció su vida por nosotros. También nosotros tenemos que ofrecer nuestras vidas por los hermanos.
Amados, amémonos unos a otros, porque el amor procede de Dios. Todo el que ama, nació de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.