Amor fraternal
O amor fraternal é marca dos discípulos de Cristo. Nisto conhecerão que sois meus discípulos: se tiverdes amor uns aos outros.
Amar uns aos outros
Este é o meu mandamento: que vos ameis uns aos outros como Eu vos amei. O amor fraternal é testemunho ao mundo.
»Les doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. Así como yo los amo, ustedes deben amarse unos a otros. Si se aman unos a otros, todos se darán cuenta de que son mis discípulos».
Y mi mandamiento es este: que se amen unos a otros como yo los amo.
Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos.
Desde el principio se nos ha enseñado que debemos amarnos unos a otros.
Si amamos a los demás hermanos, hemos pasado de la muerte a la vida. El que no ama a los demás está muerto.
Al morir por nosotros, Cristo nos demostró lo que es el amor. Nosotros también debemos dar la vida por nuestros hermanos. Pero si alguien está bien económicamente y no ayuda a su hermano que está en necesidad, ¿cómo puede haber amor de Dios en él? Hijitos míos, que nuestro amor no sea sólo de palabra ni de labios para afuera, sino que amemos de veras y demostrémoslo con hechos.
Amados, pongamos en práctica el amor mutuo, porque el amor es de Dios. Todo el que ama y es bondadoso da prueba de ser hijo de Dios y de conocerlo bien.
Eso sí es amor verdadero. No se trata de que nosotros hayamos amado a Dios, sino de que él nos amó tanto que estuvo dispuesto a enviar a su único Hijo como sacrificio expiatorio por nuestros pecados.
Amados, ya que Dios nos ha amado tanto, debemos amarnos unos a otros. Porque aunque nunca hemos visto a Dios, si nos amamos unos a otros Dios habita en nosotros, y su amor en nosotros crece cada día más.
Si alguno dice: «Amo a Dios», pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Si no ama al hermano que tiene delante, ¿cómo puede amar a Dios, a quien jamás ha visto? Dios mismo ha dicho que no sólo debemos amarlo a él, sino también a nuestros hermanos.
Expressões de amor fraternal
Amai-vos com afeição fraternal. O amor cobre multidão de pecados. Perseverai no amor fraterno.
Ámense con cariño de hermanos y deléitense en el respeto mutuo.
No tengan deudas con nadie, excepto las deudas de amor hacia otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley,
En fin, vivan ustedes en armonía unos con otros. Compartan sus penas y alegrías, ámense como hermanos, tengan compasión y sean humildes.
Sobre todo, ámense en gran manera unos a otros, porque el amor cubre muchos pecados.
Con respecto al amor entre los hermanos, no hace falta que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros.
No dejen de amarse unos a otros con amor de hermanos. No se olviden de practicar la hospitalidad, porque de esa manera, algunos, sin darse cuenta, hospedaron ángeles. Acuérdense de los presos, como si ustedes estuvieran presos con ellos. Acuérdense también de los que son maltratados como si ustedes mismos fueran los que sufren.
Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía.
Jesús respondió:
—"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente". Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo es similar: "Amarás a tu prójimo con el mismo amor con que te amas a ti mismo".
Ustedes hacen muy bien si de veras obedecen la ley más importante de la Escritura: «Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo».