Amor incondicional
O amor incondicional de Deus não depende de mérito humano. Ele nos amou quando ainda éramos pecadores. Esse amor não tem limites, não cobra preço e não pode ser perdido.
Amor sem condições
Deus prova o seu amor em que Cristo morreu por nós sendo nós ainda pecadores. O amor de Deus é gratuito e irrevogável.
Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena.
Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios;
pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la liberación que proveyó Cristo Jesús,
¿Qué podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Sufrimiento, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada?
De tal manera amó Dios al mundo
»Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Entre ellos todos nosotros también vivimos en otro tiempo. Seguíamos los deseos de nuestra naturaleza humana y hacíamos lo que nuestra naturaleza y nuestros pensamientos nos llevaban a hacer. Éramos por naturaleza objetos de ira, como los demás.
Pero Dios, cuya misericordia es abundante, por el gran amor con que nos amó,
nos dio vida junto con Cristo, aun cuando estábamos muertos en nuestros pecados (la gracia de Dios los ha salvado),
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
nos salvó, y no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo, nuestro Salvador,
Amor eterno
Com amor eterno te amei. O amor de Deus é mais largo, mais alto e mais profundo do que podemos compreender.
Hace ya mucho tiempo, el Señor se hizo presente y me dijo:
«Yo te amo con amor eterno. Por eso te he prolongado mi misericordia.
¡Alabemos al Dios de los cielos!
¡Su misericordia permanece para siempre!
Pero tu misericordia, Señor, llega a los cielos;
¡tu fidelidad se extiende hasta las nubes!
El amigo ama en todo momento;
en tiempos de angustia es como un hermano.
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en sacrificio por nuestros pecados.
Nosotros lo amamos a él, porque él nos amó primero.
En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. Así también nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos.
Amar como Deus ama
O amor é paciente e bondoso. Amai os vossos inimigos. O amor incondicional se expressa no perdão e na compaixão.
El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni presumido, no es orgulloso;
no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso;
no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
»Ustedes han oído que fue dicho: "Amarás a tu prójimo, y odiarás a tu enemigo."
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los odian, y oren por quienes los persiguen,
para que sean ustedes hijos de su Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Porque si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa tendrán? ¿Acaso no hacen lo mismo los cobradores de impuestos?
Y si ustedes saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de más? ¿Acaso no hacen lo mismo los que no conocen al Señor?
Por lo tanto, sean ustedes perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto.
El amor hacia los enemigos
»A ustedes, los que me escuchan, les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian,
bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian.
Por sobre todas las cosas, ámense intensamente los unos a los otros, porque el amor cubre infinidad de pecados.