Anjos
Os anjos são seres celestiais criados por Deus para servir, adorar e executar seus propósitos. A Bíblia revela anjos mensageiros, guerreiros e protetores ao longo de toda a história redentora.
Al pensar él en esto, súbitamente un ángel del Señor se le apareció en un sueño y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
Entonces el ángel dijo a las mujeres: No teman, porque sé que buscan a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, porque fue resucitado como lo dijo. Vengan, vean el lugar donde fue puesto.
¿O piensas que no puedo invocar a mi Padre, y ahora mismo pondría a mi disposición más de 12 legiones de ángeles?
Pero el ángel le dijo: ¡No temas, María, porque hallaste gracia ante Dios! Mira, concebirás y darás a luz un Hijo. Llamarás su Nombre Jesús.
Pero el ángel les dijo: ¡No teman! Porque miren, les traigo Buenas Noticias de gran gozo que será para todo el pueblo.
¡Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz entre los hombres
Sobre quienes reposa el favor de Dios!
Así les digo, habrá gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que cambia de mente.
Mientras miraban fijamente que Él ascendía al cielo, les llegaron dos varones con ropas blancas, quienes les preguntaron: Varones galileos, ¿por qué miran al cielo? Este Jesús, Quien fue tomado de ustedes al cielo, vendrá así como lo contemplaron al ascender.
Permanezca el amor fraternal. No olviden la hospitalidad, porque por medio de ésta algunos hospedaron ángeles sin saberlo.
Si yo hablo en lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, soy un bronce que resuena, o un címbalo que vibra.
Por confesión unánime, grande es el misterio de la piedad:
Él fue manifestado en el cuerpo,
Justificado en Espíritu,
Visto por ángeles,
Proclamado entre gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria.
Porque el Señor mismo con señal de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivamos, los que quedemos atrás, seremos arrebatados simultáneamente con ellos en las nubes a encontrar al Señor en al aire. Así estaremos siempre con el Señor.
El que así vence se cubrirá con ropas blancas, y de ningún modo borraré su nombre del rollo de la vida. Confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus santos ángeles.
Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni gobernantes, ni lo presente, ni lo que viene, ni poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni otra criatura podrá separarnos del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, nuestro Señor.