Bem
Fazer o bem é mandamento de Deus e expressão prática do amor cristão. A Bíblia convida a praticar o bem a todos, com alegria, sem se cansar — porque colheremos no tempo próprio.
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. ¡No hay ley que se oponga a estas cosas!
Así que mientras tengamos tiempo, hagamos bien a todos, especialmente a los que pertenecen a la familia de la fe.
No usen lenguaje sucio. Digan palabras que animen a las personas cuando sea necesario, de tal modo que sean palabras de ayuda para quienes los escuchan.
Sean amables y compasivos unos con otros, perdonándose unos a otros, así como Cristo los perdonó a ustedes.
El amor debe ser genuino. Odien lo malo; aférrense a lo bueno.
No sean vencidos por el mal, sino conquisten el mal con el bien.
Algunos dicen: "Yo soy libre de hacer cualquier cosa"— ¡pero no todo es apropiado! "Soy libre de hacer cualquier cosa" ¡pero no todo edifica!
No se dejen engañar: "las malas compañías dañan el buen carácter".
Dios puede proveerles todo para que nunca les falte nada; con abundancia, para que ayuden a otros también.
Del mismo modo, las mujeres deben vestir con prudencia, con modestia y apropiadamente. Deben ser atractivas pero no por su corte de cabello o por el uso de oro, perlas o ropas costosas, sino por las cosas buenas que hacen, como es apropiado en las mujeres que dicen seguir a Dios.
Pues él se entregó a sí mismo por nosotros, para podernos libertar de toda nuestra maldad, y para limpiarnos para él, como un pueblo que le pertenece, y que está dispuesto a hacer el bien.
Por esa misma razón, ¡hagan todo lo que puedan! A su fe en Dios agréguenle bondad; a la bondad, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, reverencia; a la reverencia, aprecio por los hermanos creyentes; y a este aprecio, amor.
¿Quién les hará daño si la intención de ustedes es hacer el bien?
Nadie enciende una lámpara para luego ocultarla bajo una cesta. No, se le coloca sobre un candelero y así da luz a todos los que están en la casa. De la misma manera, ustedes deben dejar que su luz brille delante de todos a fin de que ellos puedan ver las cosas buenas que ustedes hacen y alaben a su Padre celestial.
Sean compasivos, como su Padre lo es.