Bom ânimo
Tende bom ânimo! Jesus repetiu estas palavras aos seus discípulos em meio às tempestades. No mundo tereis aflições, mas Ele já venceu o mundo — e nos dá coragem para enfrentar tudo.
Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán sufrimiento; pero confíen, yo he vencido al mundo.»
Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas.»
y entonces Josué les dijo:
«No tengan miedo. No se atemoricen, sino sean fuertes y valientes, porque así hará el Señor con todos sus enemigos, contra quienes ustedes peleen.»
No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes, que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha.
Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
¡todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
Ustedes, los que esperan en el Señor,
¡esfuércense, y cobren ánimo!
Cuando te llamé, me respondiste,
y mi alma debilitada se llenó de fuerza.
El Señor es mi luz y mi salvación
El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién podría yo temer?
El Señor es la fortaleza de mi vida;
¿quién podría darme miedo?
Pero enseguida Jesús les dijo: «¡Ánimo! ¡Soy yo! ¡No tengan miedo!»
pues todos lo vieron y se asustaron. Pero él enseguida habló con ellos y les dijo: «¡Ánimo! ¡Soy yo! ¡No tengan miedo!»
Entonces Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz.»
Por eso vivimos siempre confiados, pues sabemos que mientras estemos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor
El día veintitrés del mes séptimo Salomón envió al pueblo a sus hogares. Iban con el corazón alegre y gozoso por los beneficios que el Señor había hecho a David y a Salomón, y a su pueblo Israel.
«¡Ánimo! ¡Esfuércense y no tengan miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que viene con él! ¡Con nosotros está alguien que es más poderoso!
Si en momentos difíciles te rindes,
muy limitada es la fuerza que tienes.
Así que, ¡anímense, amigos míos!, que Dios hará todo tal y como me lo ha dicho.
Estoy persuadido de que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Esto les causa gran gozo, aun cuando les sea necesario soportar por algún tiempo diversas pruebas y dificultades;
La salvación de los justos proviene del Señor;
él les da fuerzas en momentos de angustia.
Porque deseo verlos para transmitirles algún don espiritual, a fin de que sean fortalecidos;
es decir, para que nos fortalezcamos unos a otros con esta fe que ustedes y yo compartimos.
Por lo tanto, no nos desanimamos. Y aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando de día en día.
Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros, como en efecto ya lo hacen.
Por eso, hermanos, en medio de todas nuestras necesidades y sufrimiento, ustedes nos han consolado por medio de su fe;
El pueblo respondió:
«¡Jamás dejaremos al Señor por servir a otros dioses!
¡El Señor es nuestro Dios! Fue él quien nos sacó, a nosotros y a nuestros padres, del país donde éramos esclavos. Hizo grandes señales en Egipto, y en todos los caminos por donde hemos andado, y en todos los pueblos por los que hemos cruzado, siempre nos ha protegido.
Solo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza."
—Palabra del Señor.