Buscar a Deus
Buscar a Deus é o chamado mais urgente da Bíblia. Buscai primeiro o Reino de Deus. Os que buscam de todo coração encontram — porque Ele se deixa encontrar pelos que o procuram.
Buscai ao Senhor
Buscai ao Senhor enquanto se pode achar. Buscai e achareis. O Senhor recompensa os que o buscam com diligência.
Este es el momento oportuno para buscar al Señor. Ahora que está cerca es cuando deben llamarlo.
Este es el momento oportuno para buscar al Señor. Ahora que está cerca es cuando deben llamarlo.
El Señor dice:
Gente que nunca antes preguntó por mí, ahora me busca. Naciones que nunca antes me buscaron, ahora me hallan.
Él da fuerzas al cansado y extenuado, y vigor al débil. Hasta los jóvenes quedan sin aliento y los muchachos se dan por vencidos. Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas: emprenderán vuelo como si tuvieran alas de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desfallecerán.
Busquen al Señor; sí, busquen su fortaleza;
sin descanso busquen su rostro.
Busquen al Señor; sí, busquen su fortaleza;
sin descanso busquen su rostro.
Luego David se dirigió a Salomón y le dijo: «Salomón, hijo mío, dedícate a conocer al Dios de tus padres; adóralo y sírvele con un corazón limpio y una correcta disposición, porque el Señor ve todo corazón, y entiende y conoce todo pensamiento. Si tú lo buscas, lo encontrarás; pero si tú lo abandonas, él te desechará por completo.
si mi pueblo se humilla, y ora, y busca mi rostro, y se arrepiente de sus caminos malvados, los oiré desde el cielo y perdonaré sus pecados y restauraré el país.
y le dio un mensaje para el rey Asá. Entonces Azarías fue a encontrar al rey Asá, y le dijo: «¡Escúchame, rey Asá! ¡Escuchen, Judá y Benjamín! ¡El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él! ¡Todas las veces que lo busquen, lo encontrarán! Pero si lo abandonan, él también los abandonará a ustedes.
Un día, el espíritu de Dios vino sobre Azarías hijo de Obed, y le dio un mensaje para el rey Asá. Entonces Azarías fue a encontrar al rey Asá, y le dijo: «¡Escúchame, rey Asá! ¡Escuchen, Judá y Benjamín! ¡El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él! ¡Todas las veces que lo busquen, lo encontrarán! Pero si lo abandonan, él también los abandonará a ustedes. Hace mucho tiempo que Israel vive sin adorar al verdadero Dios, sin un verdadero sacerdote que les enseñara las leyes de Dios. Sin embargo, cada vez que en sus angustias se han vuelto al Señor, Dios de Israel, y lo han buscado, él les ha proporcionado ayuda. En sus tiempos de rebelión contra Dios no había paz, y los problemas causaban molestias a la nación por todas partes. El crimen iba en aumento. Se libraban guerras externas y batallas internas de ciudades contra ciudades, porque Dios estaba castigándolos con toda clase de calamidades. Pero ustedes, habitantes de Judá, manténganse en el cumplimiento del deber y no se desanimen, porque recibirán el premio».
Cuando el rey Asá oyó este mensaje de parte de Dios, se llenó de valor y destruyó todos los ídolos que había en las tierras de Judá y de Benjamín, y en las ciudades que había capturado en la región montañosa de Efraín. Además, reconstruyó el altar del Señor frente al templo.
Hecho esto, convocó a todo el pueblo de Judá y de Benjamín, y a los israelitas procedentes de Efraín, Manasés y Simeón, que se habían unido a Judá cuando comprendieron que el Señor Dios estaba con el rey Asá. Se reunieron en Jerusalén en el mes tercero del año quince del reinado de Asá, y sacrificaron, en honor al Señor, setecientos toros y siete mil ovejas del botín que habían recogido en la batalla. Luego se comprometieron solemnemente a adorar únicamente al Señor, Dios de sus padres, y acordaron que cualquiera que rechazara el cumplimiento de esta cláusula debía morir, ya fuera viejo o joven, hombre o mujer. En voz alta prestaron juramento de lealtad a Dios, con aclamación de júbilo y toque de trompetas y cuernos. Todos estaban felices de haber hecho este compromiso, porque lo habían hecho de todo corazón, y con firme voluntad habían buscado al Señor, ya que lo necesitaban por sobre todas las cosas, y lo habían encontrado. Y Dios les dio paz a través de toda la nación.
El rey Asá tomó incluso la medida de alejar a su abuela Macá del lugar que debía ocupar como reina madre, porque ella había hecho una horrible imagen de la diosa Aserá. El rey Asá derribó el ídolo, lo destruyó y lo quemó junto al torrente de Cedrón. Aunque no se eliminaron de Israel todos los pequeños santuarios paganos que había en las colinas, Asá se mantuvo fiel a Dios durante toda su vida. Se ocupó de devolver al interior del templo las vasijas de plata y de oro que él y su padre habían dedicado al Señor.
No volvió a haber guerra sino hasta el año treinta y cinco del reinado de Asá.
De todo o coração
Buscar-me-eis e me achareis quando me buscardes de todo o coração. O Senhor é bom para os que o buscam.
Me hallarán cuando me busquen, si con toda sinceridad me buscan.
Me hallarán cuando me busquen, si con toda sinceridad me buscan.
¿No quema mi palabra como si fuera fuego?, pregunta el Señor. ¿No es como un poderoso mazo que despedaza la roca?
»Pero entonces comenzarán a buscar otra vez al Señor su Dios, y lo encontrarán si lo buscan con todo el corazón y toda el alma.
Dichosos los que obedecen sus normas, y lo buscan con todo su corazón.
Dichosos los que obedecen sus normas, y lo buscan con todo su corazón.
Me he esforzado cuanto he podido por hallarte: no permitas que me desvíe de tus mandamientos.
Lloro de angustia; anímame con tu palabra.
Viviré con libertad, porque he buscado tus mandamientos.
Busquen al Señor y su fortaleza; sigan siempre buscándolo.
Busquen al Señor y su fortaleza; sigan siempre buscándolo.
Mi corazón te oyó decir: «Ven y conversa conmigo».
Y mi corazón responde: «Ya voy Señor».
¡Oh Dios, mi Dios! ¡Cómo te busco! ¡Qué sed tengo de ti en esta tierra reseca y triste en donde no hay agua! ¡Cómo anhelo encontrarte!
Buscar e encontrar
Pedi e dar-se-vos-á. O Senhor está perto de todos os que o invocam em verdade. Quem o busca não ficará insatisfeito.
»Pidan y se les concederá lo que pidan. Busquen y hallarán. Toquen y se les abrirá la puerta.
»Por eso yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre.
»Por eso yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.
Ustedes busquen, antes que nada, el reino de Dios, y recibirán también estas cosas.
En efecto, el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar a los que se habían perdido.
Todos los que conocen tu misericordia, Señor, contarán contigo para que los auxilies, pues jamás has abandonado a quienes en ti confían.
Todos los que conocen tu misericordia, Señor, contarán contigo para que los auxilies, pues jamás has abandonado a quienes en ti confían.
Porque clamé a él y él me respondió. Me libró de todos mis temores.
Hasta los fuertes leoncillos a veces padecen hambre; pero los que reverenciamos al Señor jamás careceremos de bien alguno.
Deléitate en el Señor. Así él te dará lo que tu corazón anhela.
Desde el alto cielo mira el Señor para ver si entre toda la humanidad hay aunque sea uno que sea entendido y busque a Dios.
Señor, tú me has examinado el corazón y me conoces muy bien. Sabes si me siento o me levantó. Cuando estoy lejos, conoces cada uno de mis pensamientos.
A esa persona Dios le dará su bendición; Dios su Salvador, les hará justicia, y se le permitirá estar en presencia del Señor y adorar al Dios de Israel.
Força na busca
Buscai o bem e não o mal. Sede fortalecidos no Senhor. A busca por Deus traz renovação e plenitude de vida.
El Señor le dice al pueblo de Israel: «¡Acudan a mí y yo protegeré sus vidas!
El Señor le dice al pueblo de Israel: «¡Acudan a mí y yo protegeré sus vidas!
¡Hagan lo bueno y no lo malo, para que vivan! Sólo así el Señor, Dios Todopoderoso, verdaderamente será su ayudador, como ustedes lo han afirmado.
y le pido que de sus gloriosas riquezas los fortalezca interiormente por medio de su Espíritu.
Por último, recuerden que su fortaleza debe venir del gran poder del Señor.
Además, estarán llenos del grande y glorioso poder divino para perseverar a pesar de las circunstancias adversas;
El Espíritu que es don de Dios, no quiere que temamos a la gente, sino que tengamos fortaleza, amor y dominio propio.
Sin fe es imposible agradar a Dios. El que quiera acercarse a Dios debe creer que existe y que premia a los que sinceramente lo buscan.
Sin fe es imposible agradar a Dios. El que quiera acercarse a Dios debe creer que existe y que premia a los que sinceramente lo buscan.
Sin embargo, cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes recibirán poder para ser mis testigos no sólo en Jerusalén, sino también en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.
Que el Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te bendiga por ello.
En aquel momento el Espíritu de Dios vino poderosamente sobre Sansón y, aunque no tenía armas, despedazó al león con la facilidad con que se mata un cabrito. Pero nada les dijo a su padre ni a su madre acerca de ello.
Sansón oró al Señor y le dijo: «Oh Señor Dios, acuérdate de mí nuevamente, dame fuerzas sólo una vez más, para vengarme de los filisteos por la pérdida de mis ojos».
Mejor es confiar en el Señor que confiar en los hombres. Mejor es confiar en el Señor que confiar en los poderosos.
El hombre que encuentra esposa, halla algo bueno; con eso el Señor le ha mostrado su favor.
Así de dulce sea la sabiduría a tu alma; si das con ella, tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruida.