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A carne

Por Bíblia Online

A carne representa a natureza pecaminosa que milita contra o Espírito. A Bíblia ensina que os que pertencem a Cristo crucificaram a carne com suas paixões e desejos.

Carne versus Espírito

Os que são segundo a carne inclinam-se para as coisas da carne. O nascido da carne é carne; o nascido do Espírito é Espírito.

Porque los que siguen los pasos de la carne fijan su atención en lo que es de la carne, pero los que son del Espíritu, la fijan en lo que es del Espíritu.

Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

Las intenciones de la carne llevan a la enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

además, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Pero ustedes no viven según las intenciones de la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Viviendo en el Espíritu

Por tanto, no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu,

porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Porque Dios ha hecho lo que para la ley era imposible hacer, debido a que era débil por su naturaleza pecaminosa: por causa del pecado envió a su Hijo en una condición semejante a la del hombre pecador, y de esa manera condenó al pecado en la carne,

para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros, que no seguimos los pasos de nuestra carne, sino los del Espíritu.

porque si ustedes viven en conformidad con la carne, morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.

Porque los hijos de Dios son todos aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios.

Entonces, aunque quiero hacer el bien, descubro esta ley: que el mal está en .

Porque, según el hombre interior, me alegro en la ley de Dios;

pero encuentro que hay otra ley en mi cuerpo, la cual se rebela contra la ley de mi mente y me mantiene sujeto a la ley del pecado que está en mi cuerpo.

Porque mientras vivíamos en la carne, las pasiones pecaminosas estimuladas por la ley actuaban en nuestros cuerpos y producían frutos que llevan a la muerte.

Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida.

Vencer a carne

Andai no Espírito e não cumprireis os desejos da carne. Os que são de Cristo crucificaram a carne com suas paixões.

Las obras de la carne y el fruto del Espíritu

Digo, pues: Vivan según el Espíritu, y no satisfagan los deseos de la carne.

Las obras de la carne se manifiestan en adulterio, fornicación, impureza, libertinaje,

idolatría, hechicerías, enemistades, conflictos, celos, iras, peleas, desacuerdos, herejías,

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Y los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Hermanos, ustedes han sido llamados a la libertad, solo que no usen la libertad como pretexto para pecar; más bien, sírvanse los unos a los otros por amor.

El que siembra para mismo, de mismo cosechará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.

Porque todo lo que hay en el mundo, es decir, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanidad de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

En él ustedes fueron también circuncidados. Pero no me refiero a la circuncisión física, sino a la circuncisión que nos hace Cristo, y que consiste en quitarnos la naturaleza pecaminosa.

Manténganse despiertos, y oren, para que no caigan en tentación. A decir verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.»

Pero una cosa les digo, hermanos: ni la carne ni la sangre pueden heredar el reino de Dios, y tampoco la corrupción puede heredar la incorrupción.

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