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Casamento

Por Bíblia Online

O casamento é aliança sagrada instituída por Deus. Ele une marido e mulher em uma só carne — pacto de amor, fidelidade e companheirismo que reflete o amor de Cristo pela Igreja.

Fundamento divino

Não é bom que o homem esteja só. Deus criou o casamento como aliança de companheirismo, amor e fecundidade.

Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer una compañera que sea de ayuda para él en todas sus necesidades».

Entonces Dios el Señor hizo que cayera sobre el hombre un sueño profundo, le sacó una costilla y cerró la carne en el lugar de donde la había sacado. Con la costilla hizo a la mujer y se la llevó al hombre. Al verla, el hombre exclamó: «¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará "mujer" porque fue sacada del hombre».

Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona.

Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona.

Aunque en ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, no se sentían avergonzados.

Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona.

Con la costilla hizo a la mujer y se la llevó al hombre. Al verla, el hombre exclamó: «¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará "mujer" porque fue sacada del hombre».

Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona.

Entonces Dios dijo: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, a nuestra semejanza, para que ejerzan poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y salvajes, y sobre los reptiles».

De modo que Dios creó a los seres humanos a su imagen. , a su imagen Dios los creó. Y Dios los creó hombre y mujer.

Luego Dios los bendijo y les dijo: «Tengan muchos hijos, para que llenen toda la tierra, y la administren. Ustedes dominarán a los peces del mar, a las aves del cielo, y a todos los animales que hay en la tierra».

Caín y Abel

Adán tuvo relaciones con su esposa Eva, y ella quedó embarazada, y dio a luz a su hijo Caín, y dijo: «Gracias al Señor, he tenido un hijo varón».

Adán volvió a tener relaciones con su esposa, la cual dio a luz un hijo al que le puso por nombre Set, pues dijo: «Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, al que Caín mató».

Fidelidade conjugal

O que Deus ajuntou não separe o homem. O casamento deve ser honrado e o leito matrimonial preservado sem impureza.

Los dos serán uno, no dos. Y ningún hombre debe separar lo que Dios juntó.

Y ustedes, ¿no leen las Escrituras? les respondió. En ellas está escrito que al principio Dios creó al hombre y a la mujer, y que el hombre debe abandonar al padre y a la madre para unirse a su esposa. Los dos serán uno, no dos. Y ningún hombre debe separar lo que Dios juntó.

y que el hombre debe abandonar al padre y a la madre para unirse a su esposa. Los dos serán uno, no dos. Y ningún hombre debe separar lo que Dios juntó.

El divorcio

»También está escrito: "El que quiera separarse de su esposa, debe darle un certificado de divorcio". Pero yo les digo que el hombre que se divorcia de su esposa, excepto cuando esta haya sido infiel, hace que ella cometa adulterio y que el que se case con ella también lo cometa.

El adulterio

»Ustedes saben que está escrito en la ley: "No cometerás adulterio". Pero yo les digo: Cualquiera que mira a una mujer y desea acostarse con ella, comete adulterio en su corazón.

Moisés permitió que el hombre le escriba a la esposa una carta de divorcio y la despida, le respondieron.

Pero Jesús les dijo:

Moisés dio ese mandamiento por la dureza del corazón de ustedes. Pero al principio de la creación, Dios creó al hombre y a la mujer. "Por eso, el hombre debe separarse de su padre y de su madre y unirse a su mujer y los dos serán uno solo". Así que ya no son dos sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó que no lo separe el hombre.

Y si una mujer se divorcia del esposo y se vuelve a casar, también comete adulterio.

Todos deben respetar el matrimonio y ser fieles en sus relaciones matrimoniales, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

Todos deben respetar el matrimonio y ser fieles en sus relaciones matrimoniales, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

Todos deben respetar el matrimonio y ser fieles en sus relaciones matrimoniales, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

Amor como Cristo

Maridos, amai vossas mulheres como Cristo amou a igreja. O amor conjugal reflete o evangelho em ação.

Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a mismo por ella para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra.

Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a mismo por ella para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. Lo hizo así a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable.

Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a mismo por ella para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. Lo hizo así a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable. Así deben amar los esposos a sus esposas: como aman a su propio cuerpo. ¡El hombre que ama a su esposa se ama a mismo! Nadie aborrece su propio cuerpo; antes bien, lo alimenta y lo cuida con esmero. Cristo hace lo mismo con ese cuerpo suyo del que formamos parte: la iglesia.

Así deben amar los esposos a sus esposas: como aman a su propio cuerpo. ¡El hombre que ama a su esposa se ama a mismo!

Así deben amar los esposos a sus esposas: como aman a su propio cuerpo. ¡El hombre que ama a su esposa se ama a mismo! Nadie aborrece su propio cuerpo; antes bien, lo alimenta y lo cuida con esmero. Cristo hace lo mismo con ese cuerpo suyo del que formamos parte: la iglesia.

Las mujeres deben someterse a sus esposos al igual que se someten al Señor. Porque el esposo es cabeza de la esposa, de la misma manera que Cristo es cabeza y salvador de ese cuerpo suyo que es la iglesia. Así que las esposas deben estar sujetas en todo a sus esposos, así como la iglesia lo está a Cristo.

Las mujeres deben someterse a sus esposos al igual que se someten al Señor. Porque el esposo es cabeza de la esposa, de la misma manera que Cristo es cabeza y salvador de ese cuerpo suyo que es la iglesia.

Las mujeres deben someterse a sus esposos al igual que se someten al Señor. Porque el esposo es cabeza de la esposa, de la misma manera que Cristo es cabeza y salvador de ese cuerpo suyo que es la iglesia. Así que las esposas deben estar sujetas en todo a sus esposos, así como la iglesia lo está a Cristo.

Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a mismo por ella para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. Lo hizo así a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable. Así deben amar los esposos a sus esposas: como aman a su propio cuerpo. ¡El hombre que ama a su esposa se ama a mismo! Nadie aborrece su propio cuerpo; antes bien, lo alimenta y lo cuida con esmero. Cristo hace lo mismo con ese cuerpo suyo del que formamos parte: la iglesia.

«Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán como una sola persona».

que esto es como un misterio difícil de entender; pero ilustra la manera en que Cristo se relaciona con la iglesia. Así que, repito, el esposo debe amar a su esposa como a mismo; y la esposa debe respetar a su esposo.

«Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán como una sola persona».

Así que, repito, el esposo debe amar a su esposa como a mismo; y la esposa debe respetar a su esposo.

Así que, repito, el esposo debe amar a su esposa como a mismo; y la esposa debe respetar a su esposo.

Que entre ustedes ni siquiera se mencionen pecados sexuales, o cualquier forma de impureza o de avaricia. Eso no es propio del pueblo santo de Dios.

Submissão e respeito

Mulheres, sujeitem-se aos próprios maridos. Maridos, convivam com as esposas com conhecimento e honra.

Normas para la familia cristiana

Esposas, sométanse a sus esposos, porque así lo ha dispuesto el Señor. Esposos, amen a sus esposas y nunca las maltraten.

Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía. Que la paz de Dios reine en sus corazones, porque ese es su deber como miembros del cuerpo de Cristo. Y sean agradecidos.

Mantengan vívidas en su memoria las enseñanzas de Cristo en toda su abundancia, y enséñense y aconséjense unos a otros con toda sabiduría. Transmítanlas a otros, con salmos, himnos y cánticos espirituales elevados al Señor con corazones agradecidos. Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, y por medio de él acérquense a la presencia de Dios con acción de gracias.

Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía.

¡Hagan morir todo lo que viene de la naturaleza pecaminosa! Apártense de los pecados sexuales, las impurezas, las pasiones bajas y vergonzosas y del deseo de acumular más y más cosas, pues eso es idolatría.

En cuanto a ustedes, esposos, sean comprensivos con sus esposas. Trate cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada y comparte, junto con ustedes, la herencia de la vida eterna. Al hacer esto nada estorbará sus oraciones.

En cuanto a ustedes, esposos, sean comprensivos con sus esposas. Trate cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada y comparte, junto con ustedes, la herencia de la vida eterna. Al hacer esto nada estorbará sus oraciones.

Pureza no casamento

Não adulterarás. A impureza sexual destrói alianças e famílias. Deus chama à santidade no matrimônio.

»No cometerás adulterio.

»No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su buey, ni su burro, ni ninguna otra cosa que le pertenezca».

Pero por lo general es mejor que cada hombre tenga su propia mujer y que cada mujer tenga su propio marido, para evitar caer en pecado.

El hombre debe satisfacer los derechos conyugales de su esposa; y lo mismo la esposa respecto de su esposo. La mujer no tiene derecho sobre su cuerpo, porque este le pertenece a su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su cuerpo; pues le pertenece a su esposa.

El hombre debe satisfacer los derechos conyugales de su esposa; y lo mismo la esposa respecto de su esposo. La mujer no tiene derecho sobre su cuerpo, porque este le pertenece a su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su cuerpo; pues le pertenece a su esposa. Por lo tanto, no se nieguen el uno al otro, a menos que se pongan de acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. Pero luego, únanse de nuevo, para evitar que Satanás los tiente, por no tener dominio propio.

El hombre debe satisfacer los derechos conyugales de su esposa; y lo mismo la esposa respecto de su esposo. La mujer no tiene derecho sobre su cuerpo, porque este le pertenece a su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su cuerpo; pues le pertenece a su esposa. Por lo tanto, no se nieguen el uno al otro, a menos que se pongan de acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. Pero luego, únanse de nuevo, para evitar que Satanás los tiente, por no tener dominio propio.

Pero a los solteros y a las viudas les digo que deberían quedarse como yo. Y si no pueden dominarse, cásense. Mejor es casarse que quemarse de pasión.

Para los casados tengo una orden, y la orden no es mía, sino del Señor: La esposa no debe separarse del esposo, y si se separa, quédese sin casar o reconcíliese con su esposo. El esposo, por su parte, no debe divorciarse de su esposa.

El esposo incrédulo queda santificado por la unión con su esposa creyente. Y la esposa no creyente queda santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros, pero en realidad son parte del pueblo santo.

Lo que deseo es que estén libres de preocupaciones. El soltero está libre para trabajar para el Señor y meditar en cómo agradarle. El casado, en cambio, tiene que ocuparse de sus responsabilidades terrenas y de cómo agradar a su esposa. Sus intereses están divididos. Y lo mismo le pasa a la que se casa. La soltera está siempre ansiosa de agradar al Señor y se consagra a él en cuerpo y espíritu; pero la casada tiene que ocuparse de sus responsabilidades terrenas y de cómo agradar a su esposo.

La esposa está ligada al esposo mientras este vive; si el esposo muere, puede volver a casarse, con tal que se case con un cristiano.

Consejos matrimoniales

En cuanto a lo que me preguntaron por carta, les contesto: es mejor que no se casen. Pero por lo general es mejor que cada hombre tenga su propia mujer y que cada mujer tenga su propio marido, para evitar caer en pecado.

Por eso, precisamente, les digo que huyan de los pecados sexuales. Ningún otro tipo de pecado afecta al cuerpo como este. Cuando uno comete esos pecados, peca contra su propio cuerpo. ¿No saben que el cuerpo es templo del Espíritu Santo, que Dios les dio, y que el Espíritu habita en ustedes? Ustedes no son sus propios dueños, porque Dios nos compró a gran precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.

«Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos», y así es, aunque Dios los destruirá a ambos.

Ahora bien, el cuerpo no está hecho para la inmoralidad sexual, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo. Un día, con su poder, Dios va a resucitar nuestro cuerpo al igual que resucitó al Señor.

¿No saben que los que hacen eso no tendrán parte en el reino de Dios? Sépanlo bien: Los fornicarios, los idólatras, los adúlteros, los homosexuales y los pervertidos sexuales, los ladrones, los avaros, los borrachos, los calumniadores y los estafadores no tendrán parte en el reino de Dios.

El amor es paciente, es benigno; el amor no es envidioso; el amor no es presumido ni orgulloso; no se comporta con rudeza ni es egoísta ni se enoja fácilmente ni guarda rencor; al amor no le gustan las injusticias y se regocija cuando triunfa la verdad.

El amor disculpa todos los errores, siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y todo lo soporta.

¿Cómo? ¿Está dividido Cristo? A ver, díganme, ¿morí yo por los pecados de ustedes? ¿Fue alguno bautizado en mi nombre?

¡Gracias a Dios que a ninguno de ustedes bauticé excepto a Crispo y a Gayo! Así a nadie podría ocurrírsele que fue bautizado en mi nombre. Ah, y también bauticé a la familia de Estéfanas. Creo que no bauticé a nadie más, porque Cristo no me envió a bautizar sino a predicar el evangelio. Es más, mi predicación fue sin usar discursos propios de la sabiduría humana, para que el mensaje de la cruz de Cristo no perdiera su eficacia.

¡Expulsen al hermano inmoral!

Por ahí se dice que entre ustedes hay un caso de inmoralidad sexual que ni aun los paganos lo cometen. Se dice que uno de ustedes tiene relaciones sexuales con la esposa de su padre. ¡Y aún así son orgullosos! ¡Deberían, más bien, sentirse avergonzados y echarlo de la congregación!

Sabedoria conjugal

Acha esposa, acha o bem. Bebe água da tua própria cisterna. A fidelidade conjugal é fonte de bênção permanente.

El hombre que encuentra esposa, halla algo bueno; con eso el Señor le ha mostrado su favor.

El hombre que encuentra esposa, halla algo bueno; con eso el Señor le ha mostrado su favor.

El hombre que encuentra esposa, halla algo bueno; con eso el Señor le ha mostrado su favor.

La casa y la riqueza se heredan de los padres, pero la esposa inteligente es un regalo del Señor.

¡Bendita sea tu esposa, la mujer de tu juventud! Ella es una gacela amorosa y agradable. ¡Que sus pechos te dejen siempre satisfecho! ¡Que su amor siempre te cautive!

Los labios de la mujer infiel son como miel, y sus palabras más suaves que el aceite. Pero al final resulta ser más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos filos. Quien cae en sus redes, va derecho a la tumba; su estilo de vida es un pase directo a la muerte. A ella nada le importa lo que piense la gente de su conducta. Vive la vida sin control alguno, y ni siquiera se da cuenta de eso.

Pues bien, hijo mío, escucha atentamente y no te apartes de mis enseñanzas. Huye de la mujer infiel; no te acerques ni siquiera a la puerta de su casa, para que no entregues tus mejores años ni tu fortaleza a quienes sólo quieren hacerte mal;

Los labios de la mujer infiel son como miel, y sus palabras más suaves que el aceite. Pero al final resulta ser más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos filos. Quien cae en sus redes, va derecho a la tumba; su estilo de vida es un pase directo a la muerte. A ella nada le importa lo que piense la gente de su conducta. Vive la vida sin control alguno, y ni siquiera se da cuenta de eso.

Huye de la mujer infiel; no te acerques ni siquiera a la puerta de su casa, para que no entregues tus mejores años ni tu fortaleza a quienes sólo quieren hacerte mal; para que los malvados no se queden con tu salario ni con los bienes que posees. Si lo haces así, acabarás quejándote de angustia porque todo tu cuerpo se irá consumiendo. Y dirás: «¡Cómo pude despreciar la corrección! ¡Cómo pudo mi corazón rechazar los consejos! No obedecí las enseñanzas de mis maestros, ni presté atención a mis instructores. Estoy al borde de una ruina total y en vergüenza ante toda mi comunidad».

Ella es una gacela amorosa y agradable. ¡Que sus pechos te dejen siempre satisfecho! ¡Que su amor siempre te cautive! Hijo mío, ¡no te enredes con la mujer infiel! ¡Aléjate de sus caricias!

Pues tampoco el que se acuesta con la mujer infiel y se enreda con ella, quedará sin castigo.

Pero al que se acuesta con la mujer de otro le falta la capacidad de pensar, pues se destruye a mismo.

Pero al que se acuesta con la mujer de otro le falta la capacidad de pensar, pues se destruye a mismo. Sólo sacará heridas y vergüenza, y su deshonra no se podrá borrar. Porque el esposo estará furioso por los celos, y no perdonará el día de la venganza. No aceptará ningún desagravio, ni perdonará por muchos regalos que se le ofrezca.

La mujer ejemplar es gozo y corona de su marido, pero la que es mala lo destruye.

El hombre hace planes, pero es el Señor el que dirige sus pasos.

Es mejor vivir en el rincón de la azotea, que en una casa hermosa con una mujer pendenciera.

Epílogo: Acróstico a la mujer ejemplar

Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Vale más que las piedras preciosas!

Bíblia e casamento

Deus abomina o divórcio. A aliança matrimonial é reflexo da aliança de Deus com seu povo — sagrada e eterna.

Fueron unidos a sus esposas por el Señor. Dios, en su sabiduría, hizo que los dos llegaran a ser como una sola existencia delante de sus ojos cuando se casaron. ¿Qué es lo que él quiere? Hijos piadosos, producto de su unión. Por eso, ¡tengan cuidado de no ser infieles a la esposa de su juventud! Porque el Señor, el Dios de Israel, dice que odia el divorcio y a los hombres crueles. Por eso, ¡tengan cuidado, no cometan ningún tipo de traición!

No formen yunta con los incrédulos

No se unan en matrimonio con los que no creen en el Señor, porque ¿qué pueden tener en común la justicia con la maldad? ¿Cómo puede la luz llevarse bien con la oscuridad?

Dios quiere que sean santos; que no cometan inmoralidades sexuales; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y respetuosa; que no se dejen llevar por los malos deseos, como hacen los paganos que no conocen a Dios,

Asegúrense de que ninguno pague mal por mal. Al contrario, procuren siempre hacer el bien, no sólo entre ustedes sino también a todos los demás.

para los adúlteros y los homosexuales, para los que trafican con vidas humanas, para los mentirosos y los que juran en falso. En fin, la ley es para todo lo que está en contra de la sana enseñanza

Sin embargo, es necesario que tal persona viva irreprochablemente: ha de tener una sola esposa y debe ser moderado, juicioso y respetable; ha de estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe saber enseñar;

Cada diácono ha de tener una sola esposa y debe saber gobernar a sus hijos y a su familia,

El líder que escojas debe ser irreprochable y debe tener sólo una esposa; sus hijos deben ser creyentes y no deben tener fama de disolutos o desobedientes.

»El recién casado no irá a la guerra ni se le ocupará en responsabilidades especiales. Estará libre durante un año para estar en casa gozando con su esposa.

»Si un hombre se casa y halla en su esposa algo indecoroso que no le agrada, puede escribir una carta en que declara que se ha divorciado de ella. Le dará a ella la carta y la despedirá.

Violación de las reglas matrimoniales

»Si un hombre se casa con una muchacha, y después de haber dormido con ella la acusa de haber tenido antes relaciones con otro hombre, su padre y su madre traerán las pruebas de su virginidad a los jueces de la ciudad.

»El padre dirá: "Yo di mi hija a este hombre para que fuera su esposa, y ahora él la repudia y la calumnia diciendo que no era virgen cuando se casó. Pero aquí está la prueba de su virginidad". Entonces extenderá la sábana delante de los jueces,

ni con las viudas de su padre,

ni con la esposa de otro, porque quedarán impuros.

»Si un hombre comete adulterio con la esposa de otro hombre, el hombre y la mujer deben morir.

»El hombre que tenga relaciones sexuales con otro hombre comete un horrible pecado. Los dos hombres serán condenados a muerte, y sólo ellos serán culpables de su muerte.

»El sacerdote no se casará con una prostituta, ni con una mujer de otra tribu, ni con una mujer divorciada, porque es un hombre consagrado a Dios.

»Debe casarse con una virgen. No puede casarse con una viuda, ni con una divorciada, ni con una prostituta. Debe casarse con una virgen de su propia tribu, porque él no puede ser padre de hijos de sangre mixta, mitad sacerdotal y mitad de persona común. Yo soy el Señor que lo santifica».

Exemplos bíblicos

O Cântico dos Cânticos celebra o amor conjugal. A Bíblia honra o casamento em toda a sua beleza e profundidade.

Grábame como un sello sobre tu corazón. Llévame como un tatuaje en tu brazo, porque fuerte como la muerte es el amor, y tenaz como llama divina es el fuego ardiente del amor. ¡Nada puede apagar las llamas del amor! ¡Nada, ni las inundaciones ni las aguas abundantes del mar podrán ahogarlo! Si alguien tratara de comprarlo con todo cuanto tiene sólo lograría que le despreciaran.

El coro

¡Nada puede apagar las llamas del amor! ¡Nada, ni las inundaciones ni las aguas abundantes del mar podrán ahogarlo! Si alguien tratara de comprarlo con todo cuanto tiene sólo lograría que le despreciaran.

El coro

¡Qué hermosa eres toda , amor mío! No tienes defectos.

Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas pastando entre lirios. Cautivaste mi corazón, hermosa mía, novia mía; me cautivaste con una sola mirada de tus ojos, con una sola cuenta de tu collar.

Tiene su mano izquierda bajo mi cabeza y con la derecha me abraza.

El amado

Bésame una y otra vez, pues tu amor es más dulce que el vino.

Date buena vida con la mujer que amas en los fugaces días de la vida, pues la esposa que Dios te da es la mejor recompensa por tu trabajo aquí en la tierra.

Date buena vida con la mujer que amas en los fugaces días de la vida, pues la esposa que Dios te da es la mejor recompensa por tu trabajo aquí en la tierra.

Más vale dos que uno, porque el resultado puede ser mucho mejor. Si uno cae, el otro lo levanta; pero si el hombre solitario cae, su problema es grave.

Además, en noche fría, dos bajo una frazada mutuamente se dan calor; pero, ¿cómo se calentará el solitario? Y uno solo puede ser atacado y vencido, pero dos, espalda contra espalda, pueden resistir y triunfar; y tres son aún mejores, pues una cuerda de tres hilos no es fácil de romper.

Juízo e restauração

O Senhor é testemunha do pacto conjugal. Casamentos quebrados podem ser restaurados pelo poder e graça de Deus.

¡Oh hijos que se han alejado de , regresen, pues yo soy su Señor y quiero llevarlos de regreso a la tierra de Israel, uno de aquí, otro de allá, en dondequiera que estén esparcidos,

La esposa y los hijos de Oseas

Aquí está el primer mensaje: El Señor le dijo a Oseas: «Ve y cásate con una prostituta, y ten hijos con ella. Esto ilustrará la forma en que mi pueblo me ha sido infiel, cometiendo abiertamente adulterio contra al rendir homenaje a otros dioses».

»Acusen a su madre, ¡, acúsenla!, pues ella se ha convertido en la mujer de otro hombre, ya no soy más su marido. Pídanle que deje su prostitución, que no se entregue más a otros hombres.

Como yo veo tus actos malvados, tu adulterio con tus amantes, tu devoción a los ídolos y el ofrecimiento de tus hijos como sacrificio ritual a tus dioses, esto es lo que voy a hacer: Juntaré a todos tus aliados, esos amantes tuyos con quienes has fornicado, tanto los que amaste como los que aborreciste, y te desnudaré ante ellos para que te vean humillada y te avergüences.

Pero, debido a que el faraón llevó a Saray a su palacio, el Señor lo castigó a él y a su familia con terribles enfermedades. Entonces el faraón mandó a llamar a Abram, y le dijo: «¿Por qué me has hecho esto? ¿Por qué no me dijiste que Saray es tu esposa?

Agar e Ismael

Saray, la esposa de Abram, no había podido tener hijos. Pero como tenía una esclava egipcia llamada Agar, Saray la tomó y se la llevó a Abram para que durmiera con ella. Saray le dijo a Abram:

Como el Señor no me ha permitido tener hijos, te ruego que te acuestes con mi esclava, para que yo pueda tener hijos por medio de ella.

Abram estuvo de acuerdo con lo que le propuso Saray. Esto ocurrió cuando ya llevaban diez años viviendo en Canaán.

Entonces uno de ellos dijo:

El próximo año, por este tiempo, volveré a visitarte. En esa fecha Sara tendrá un hijo.

Sara escuchaba detrás de ellos, a la entrada de la carpa.

Ahora bien, Abraham y Sara eran muy viejos, y hacía tiempo que Sara no tenía la menstruación. Por eso, Sara no pudo evitar reírse, mientras pensaba: «¿Será posible que vaya a tener semejante placer, siendo que tanto mi marido como yo somos muy viejos?».

Pero Onán no quería tener hijos que no se consideraran suyos, sino de su hermano. Por eso, aunque se casó con Tamar, cada vez que tenía relaciones sexuales con ella derramaba el semen fuera. De esa manera evitaba darle hijos a su hermano. Esto le pareció muy malo a Dios, y lo mató también a él.

Entonces David consoló a Betsabé, y durmió con ella. Betsabé quedó de nuevo embarazada, y dio a luz un hijo, al que David le puso el nombre de Salomón. El Señor amó al niño,

Abías, rey de Judá, en cambio, crecía en poder. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas.

»Esta es, pues, la ley en cuanto a la esposa infiel o en cuanto a las sospechas de un marido respecto a su mujer. Esta es la ley que se aplicará cuando una esposa sea infiel a su marido, o este sospeche que lo ha sido, el marido llevará a su mujer ante el sacerdote, y este actuará como se ha dicho antes.

La futura gloria de Sion

¡Canta, mujer estéril! ¡Prorrumpe en grande y jubiloso cántico, Jerusalén, porque la que había sido abandonada tiene más bendiciones que la que conservó su marido!

Dice el profeta: ¡Dejen que les cuente la felicidad que Dios me ha dado! Me ha cubierto con vestiduras de salvación y me ha puesto un manto de justicia. Soy como novio vestido para celebrar la boda o como una novia enjoyada para el desposorio.

También estaba en el templo una profetisa, Ana, hija de Penuel, que pertenecía a la tribu de Aser. Era muy anciana. Cuando era joven, había vivido con su esposo siete años,

Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar de honor, porque si llega algún invitado más importante que ,

»Todo hombre que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la divorciada, también comete adulterio.

comían, bebían y se casaban, hasta el día en que Noé entró en el barco, llegó el diluvio y los destruyó a todos.

Entonces él se enderezó y le preguntó:

Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?

Ella dijo:

Nadie, Señor.

Yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar.

Y cualquiera que haya dejado hogar, hermanos, hermanas, padre, madre, esposa, hijos, tierras, por seguirme, recibirá cien veces lo que haya dejado, aparte de recibir la vida eterna.

Señor, Moisés dijo que si un hombre muere sin tener hijos, uno de sus hermanos debe casarse con la viuda para que ella tenga hijos que reciban la herencia familiar del muerto.

En la resurrección no habrá matrimonios, porque todos serán como los ángeles del cielo.

Del corazón salen los malos pensamientos, los asesinatos, los adulterios, las fornicaciones, los robos, las mentiras y los chismes.

Estas son las obras de la naturaleza pecaminosa: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odios, pleitos, celos, iras, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías y otras cosas como esas. Como ya les dije antes, se los repito ahora: los que llevan esa clase de vida no heredarán el reino de Dios.

En tu hogar, tu esposa será como vid llena de uvas alrededor de tu mesa, tus hijos serán jóvenes olivos.

Por ejemplo, cuando una mujer se casa, la ley la ata al esposo mientras este viva. Pero si el esposo muere, ella deja de estar atada a la ley que la unía a su esposo. Si desea casarse de nuevo, puede hacerlo, pues está libre de la ley y no es adúltera. Esto sería incorrecto si el esposo viviera; entonces sería una adúltera.

Sin embargo, tengo esto contra ti: permites que Jezabel, la que dice ser profetisa, enseñe a mis siervos a practicar inmoralidades sexuales y a comer carne sacrificada a los ídolos.

¡Tampoco se arrepintieron de sus crímenes, hechicerías, inmoralidades sexuales y hurtos!

porque juzga con justicia y verdad. Ha castigado a la gran prostituta que corrompía la tierra con sus pecados, y ha vengado la sangre de sus siervos que ella derramó».

Seja o primeiro