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Casamento

Por Bíblia Online

O casamento é aliança sagrada instituída por Deus. Ele une marido e mulher em uma só carne — pacto de amor, fidelidade e companheirismo que reflete o amor de Cristo pela Igreja.

Fundamento divino

Não é bom que o homem esteja só. Deus criou o casamento como aliança de companheirismo, amor e fecundidade.

Después Dios el Señor dijo: «No está bien que el hombre esté solo; le haré una ayuda a su medida.»

Entonces Dios el Señor hizo que Adán cayera en un sueño profundo y, mientras este dormía, le sacó una de sus costillas, y luego cerró esa parte de su cuerpo.

Con la costilla que sacó del hombre, Dios el Señor hizo una mujer, y se la llevó al hombre.

Entonces Adán dijo: «Esta es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos; será llamada "mujer", porque fue sacada del hombre.»

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.

Y aunque Adán y su mujer andaban desnudos, no se avergonzaban de andar así.

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.

Con la costilla que sacó del hombre, Dios el Señor hizo una mujer, y se la llevó al hombre.

Entonces Adán dijo: «Esta es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos; será llamada "mujer", porque fue sacada del hombre.»

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.

Entonces dijo Dios: «¡Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos y el ganado, y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra!»

Y Dios creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.

Y los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos los seres que se arrastran sobre la tierra!»

Caín y Abel

Adán tuvo relaciones sexuales con Eva, su mujer, y ella quedó embarazada y dio a luz a Caín, y dijo: «Por la voluntad del Señor he tenido un varón.»

Adán tuvo relaciones sexuales de nuevo con su mujer, y ella dio a luz un hijo, al que puso por nombre Set, pues dijo: «Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.»

Fidelidade conjugal

O que Deus ajuntou não separe o homem. O casamento deve ser honrado e o leito matrimonial preservado sem impureza.

Así que ya no son dos, sino un solo ser. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe nadie.»

Él les respondió: «¿Acaso no han leído que al principio el Creador "hombre y mujer los creó"?

Y agregó: "Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser."

Así que ya no son dos, sino un solo ser. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe nadie.»

Y agregó: "Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser."

Así que ya no son dos, sino un solo ser. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe nadie.»

Jesús y el divorcio

»También fue dicho: "Cualquiera que se divorcia de su mujer, debe darle un certificado de divorcio."

Pero yo les digo que el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.

Jesús y el adulterio

»Ustedes han oído que fue dicho: "No cometerás adulterio".

Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón.

Ellos dijeron: «Moisés permitió divorciarse de la esposa mediante un certificado de divorcio.»

Jesús les dijo: «Ese mandamiento les escribió Moisés por lo terco que es el corazón de ustedes.

Pero, al principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer.

Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

y los dos serán un solo ser, así que ya no son dos, sino uno solo.

Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe nadie.»

Y si la mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio.»

Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges; pero a los inmorales sexuales y a los adúlteros los juzgará Dios.

Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges; pero a los inmorales sexuales y a los adúlteros los juzgará Dios.

Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges; pero a los inmorales sexuales y a los adúlteros los juzgará Dios.

Amor como Cristo

Maridos, amai vossas mulheres como Cristo amou a igreja. O amor conjugal reflete o evangelho em ação.

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a mismo por ella,

para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a mismo por ella,

para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,

a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante.

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a mismo por ella,

para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,

a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante.

Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a mismo.

Nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como lo hace Cristo con la iglesia,

porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a mismo.

Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a mismo.

Nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como lo hace Cristo con la iglesia,

porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

Ustedes, las casadas, honren a sus propios esposos, como honran al Señor;

porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Así como la iglesia honra a Cristo, así también las casadas deben honrar a sus esposos en todo.

Ustedes, las casadas, honren a sus propios esposos, como honran al Señor;

porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Ustedes, las casadas, honren a sus propios esposos, como honran al Señor;

porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Así como la iglesia honra a Cristo, así también las casadas deben honrar a sus esposos en todo.

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a mismo por ella,

para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,

a fin de presentársela a mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante.

Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a mismo.

Nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como lo hace Cristo con la iglesia,

porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.

Grande es este misterio; pero yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

Por lo demás, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a mismo; y ustedes, las esposas, honren a sus esposos.

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.

Por lo demás, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a mismo; y ustedes, las esposas, honren a sus esposos.

Por lo demás, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a mismo; y ustedes, las esposas, honren a sus esposos.

Entre ustedes ni siquiera deben hablar de inmoralidad sexual, ni de avaricia, ni de ninguna otra clase de depravación, pues ustedes son santos.

Submissão e respeito

Mulheres, sujeitem-se aos próprios maridos. Maridos, convivam com as esposas com conhecimento e honra.

Deberes sociales de la nueva vida

Ustedes las esposas, respeten a sus esposos, como conviene en el Señor.

Ustedes los esposos, amen a sus esposas, y no las traten con dureza.

Y sobre todo, revístanse de amor, que es el vínculo perfecto.

Que en el corazón de ustedes gobierne la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.

La palabra de Cristo habite ricamente en ustedes. Instrúyanse y adviértanse unos a otros con toda sabiduría; canten al Señor salmos, himnos y cánticos espirituales, con gratitud de corazón.

Y todo lo que hagan, ya sea de palabra o de hecho, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.

Y sobre todo, revístanse de amor, que es el vínculo perfecto.

La vida antigua y la nueva

Por lo tanto, hagan morir en ustedes todo lo que sea terrenal: inmoralidad sexual, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia. Eso es idolatría.

De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial. Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo.

De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial. Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo.

Pureza no casamento

Não adulterarás. A impureza sexual destrói alianças e famílias. Deus chama à santidade no matrimônio.

»No cometerás adulterio.

»No codiciarás la casa de tu prójimo, ni a su mujer, ni a su siervo ni a su esclava, ni su buey ni su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo.»

pero por causa de la inmoralidad sexual, cada hombre debe tener su propia esposa y cada mujer su propio esposo.

El marido debe cumplir el deber conyugal con su esposa, lo mismo que la mujer con su esposo.

La esposa ya no tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposo; y tampoco el esposo tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposa.

El marido debe cumplir el deber conyugal con su esposa, lo mismo que la mujer con su esposo.

La esposa ya no tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposo; y tampoco el esposo tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposa.

No se nieguen el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para dedicarse a la oración. Pero vuelvan luego a juntarse, no sea que Satanás los tiente por no poder dominarse.

El marido debe cumplir el deber conyugal con su esposa, lo mismo que la mujer con su esposo.

La esposa ya no tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposo; y tampoco el esposo tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposa.

No se nieguen el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para dedicarse a la oración. Pero vuelvan luego a juntarse, no sea que Satanás los tiente por no poder dominarse.

A los solteros y a las viudas les digo que sería bueno que se quedaran como yo;

pero si no pueden dominarse, que se casen; pues es mejor casarse que arder de pasión.

Pero a los que están unidos en matrimonio les doy este mandato (que en realidad no es mío sino del Señor): Que la esposa no se separe del esposo;

pero en caso de separarse, que no se vuelva a casar, o que se reconcilie con su esposo. De la misma manera, que el esposo no abandone a su mujer.

Porque el esposo no creyente es santificado en su esposa, y la esposa no creyente es santificada en su esposo. Si así no fuera, los hijos de ustedes serían impuros, mientras que ahora son santos.

Yo quisiera verlos libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de servir al Señor, y de cómo agradarlo.

Pero el casado se preocupa de las cosas del mundo, y de cómo agradar a su esposa.

También hay diferencia entre la mujer casada y la joven soltera. La joven soltera se preocupa de servir al Señor y de ser santa, tanto en cuerpo como en espíritu. Pero la mujer casada se preocupa de las cosas del mundo, y de cómo agradar a su esposo.

De acuerdo con la ley, la mujer casada está ligada a su esposo mientras este vive; pero si su esposo muere, queda en libertad de casarse con quien quiera, con tal de que sea en el Señor.

Problemas matrimoniales

En cuanto a los temas de los cuales ustedes me escribieron, lo mejor para hombres y mujeres sería no tener relaciones sexuales,

pero por causa de la inmoralidad sexual, cada hombre debe tener su propia esposa y cada mujer su propio esposo.

Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, ocurre fuera del cuerpo; pero el que comete inmoralidad sexual peca contra su propio cuerpo.

¿Acaso ignoran que el cuerpo de ustedes es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes, y que recibieron de parte de Dios, y que ustedes no son dueños de mismos?

Porque ustedes han sido comprados; el precio de ustedes ya ha sido pagado. Por lo tanto, den gloria a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios.

Los alimentos son para el estómago, y el estómago es para los alimentos, pero Dios destruirá tanto al uno como a los otros. Y el cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo.

Y así como Dios levantó al Señor, también nos levantará a nosotros con su poder.

¿Acaso no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen: ni los inmorales sexuales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se acuestan con hombres,

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los malhablados, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni presumido, no es orgulloso;

no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso;

no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

¿Acaso Cristo está dividido? ¿Acaso Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O fueron ustedes bautizados en el nombre de Pablo?

Doy gracias a Dios de que no he bautizado a ninguno de ustedes, excepto a Crispo, y a Gayo,

para que ninguno de ustedes diga que fueron bautizados en mi nombre.

También bauticé a la familia de Estéfanas. Pero no si he bautizado a algún otro,

pues Cristo no me envió a bautizar, sino a predicar el evangelio, y esto, no con palabras elocuentes, para que la cruz de Cristo no perdiera su valor.

Un caso de inmoralidad sexual

Se ha sabido de un caso de inmoralidad sexual entre ustedes, que ni siquiera los que no conocen al Señor tolerarían, y es que uno de ustedes tiene como mujer a la esposa de su padre.

Ustedes están engreídos. ¿No deberían, más bien, lamentar lo sucedido y expulsar de entre ustedes al que cometió tal acción?

Sabedoria conjugal

Acha esposa, acha o bem. Bebe água da tua própria cisterna. A fidelidade conjugal é fonte de bênção permanente.

¿Hallaste esposa? ¡Has hallado el bien!

¡Has alcanzado el favor del Señor!

¿Hallaste esposa? ¡Has hallado el bien!

¡Has alcanzado el favor del Señor!

¿Hallaste esposa? ¡Has hallado el bien!

¡Has alcanzado el favor del Señor!

Casa y riquezas, herencia paterna;

mujer prudente, herencia del Señor.

¡Bendito sea tu manantial!

¡Alégrate con la mujer de tu juventud,

con esa cervatilla amada y graciosa!

¡Sáciate de sus caricias en todo tiempo!

¡Recréate siempre con su amor!

Los labios de la mujer ajena destilan miel;

su paladar es más suave que el aceite,

pero termina siendo amargo como el veneno,

y tajante como una espada de dos filos.

Sus pies descienden a la muerte;

sus pasos se dirigen al sepulcro.

No tomes en cuenta sus caminos inestables,

porque no conocerás el camino de la vida.

Hijos, escúchenme bien ahora:

No se aparten de las razones de mi boca.

Aleja a esa mujer de tu camino.

No te acerques a la puerta de su casa.

Así no entregarás tu vida y tu honor

a gente extraña y cruel.

Los labios de la mujer ajena destilan miel;

su paladar es más suave que el aceite,

pero termina siendo amargo como el veneno,

y tajante como una espada de dos filos.

Sus pies descienden a la muerte;

sus pasos se dirigen al sepulcro.

No tomes en cuenta sus caminos inestables,

porque no conocerás el camino de la vida.

Aleja a esa mujer de tu camino.

No te acerques a la puerta de su casa.

Así no entregarás tu vida y tu honor

a gente extraña y cruel.

Así gente extraña no se llenará con tu fuerza,

ni se quedarán tus trabajos en casa ajena.

Así no tendrás que llorar al final,

cuando tu carne y tu cuerpo se consuman,

ni dirás: «¡Cómo pude rechazar los consejos!

¡Cómo pudo mi corazón despreciar la corrección!

¡No la voz de los que me instruían,

ni presté oído a los que me enseñaban!

¡Poco me faltó para estar del todo mal

entre la comunidad y la congregación!»

con esa cervatilla amada y graciosa!

¡Sáciate de sus caricias en todo tiempo!

¡Recréate siempre con su amor!

Hijo mío,

¿por qué perder la cabeza por la mujer ajena?

¿Por qué lanzarte a los brazos de una extraña?

¡Pues tampoco puede clamar inocencia

el que se acuesta con la mujer de su prójimo!

pero cometer adulterio es no tener cabeza;

quien adultera, se corrompe a mismo,

pero cometer adulterio es no tener cabeza;

quien adultera, se corrompe a mismo,

lo que obtiene son golpes y vergüenza,

y nunca logra borrar esa mancha.

Los celos despiertan la ira del hombre,

y en el día de la venganza este no perdona;

no perdona ni se da por satisfecho,

aunque se le ofrezcan muchos obsequios.

La mujer noble es corona de su esposo;

la malvada es como podredumbre en sus huesos.

El corazón del hombre examina su camino,

pero el Señor le corrige el rumbo.

Es mejor vivir en la azotea de la casa

que compartir la casa con una esposa agresiva.

Elogio a la esposa ejemplar

Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella?

Su valor excede al de las piedras preciosas.

Bíblia e casamento

Deus abomina o divórcio. A aliança matrimonial é reflexo da aliança de Deus com seu povo — sagrada e eterna.

¿Acaso Dios no los hizo un solo ser, en el que abundaba el espíritu? ¿Y por qué un solo ser? Pues porque buscaba obtener una descendencia para Dios. Así que tengan cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales con la mujer de su juventud.

Porque el Señor y Dios de Israel, el Señor de los ejércitos, claramente ha dicho que odia el divorcio y a quienes encubren su maldad. Tengan, pues, cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales.

Somos templo del Dios viviente

No se unan con los incrédulos en un yugo desigual. Pues ¿qué tiene en común la justicia con la injusticia? ¿O qué relación puede haber entre la luz y las tinieblas?

La voluntad de Dios es que ustedes sean santificados, que se aparten de toda inmoralidad sexual,

que cada uno de ustedes sepa tener su propio cuerpo en santidad y honor,

y no en pasiones desordenadas, como la gente que no conoce a Dios.

Tengan cuidado de que nadie pague a otro mal por mal; más bien, busquen siempre hacer el bien, tanto entre ustedes como con los demás.

para los inmorales sexuales, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y los que juran en falso, y para todo lo que se oponga a la sana doctrina,

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible y que tenga una sola esposa; que sea sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;

Los diáconos deben tener una sola esposa, y gobernar bien a sus hijos y sus casas,

ancianos irreprensibles, maridos de una sola mujer y con hijos creyentes, que no estén acusados de libertinaje ni de rebeldía.

»Cuando alguien esté recién casado, no podrá ser enviado a la guerra, ni se le ocupará en ninguna otra cosa. Durante un año se quedará libre en su casa, para disfrutar de la mujer que tomó por esposa.

»Cuando alguien tome una mujer y se case con ella, si después no le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá una carta de divorcio, se la entregará personalmente, y la despedirá de su casa.

Leyes sobre la castidad

»Cuando alguien tome una mujer por esposa, y después de haberse unido a ella deje de amarla

y le atribuya faltas que den de qué hablar, y diga: "Tomé por esposa a esta mujer y, al acercarme a ella, me encontré con que ya no era virgen",

entonces el padre y la madre de la joven tomarán las señales de la virginidad de la muchacha y las presentarán ante los ancianos, a la entrada de la ciudad,

y el padre de la joven les dirá a los ancianos: "Yo le di a este hombre mi hija por mujer, y ahora resulta que él la odia

y le atribuye faltas que dan de qué hablar. Argumenta que no ha hallado virgen a mi hija. ¡Pero miren ustedes mismos las pruebas de su virginidad!" Entonces extenderán la sábana a la vista de los ancianos de la ciudad,

»No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre. Se trata de la desnudez de tu padre.

»No tendrás relaciones sexuales con la mujer de tu prójimo, para no deshonrarte con ella.

»El que cometa adulterio con la mujer de su prójimo será condenado a muerte, junto con la adúltera.

»El que se acueste con otro hombre como si se acostara con una mujer, será condenado a muerte, junto con ese hombre. Han incurrido en un acto repugnante, y serán los responsables de su muerte.

»No podrán casarse con una prostituta ni con una mujer de mala fama, ni con una mujer a la que su marido haya echado, porque los sacerdotes están consagrados a mi servicio.

Deberá tomar por esposa a una mujer virgen.

No se casará con ninguna mujer que sea viuda, o rechazada, o de mala fama, o prostituta, sino que de su pueblo tomará por mujer a una mujer virgen,

Exemplos bíblicos

O Cântico dos Cânticos celebra o amor conjugal. A Bíblia honra o casamento em toda a sua beleza e profundidade.

Ponme como un sello sobre tu corazón;

ponme como una marca sobre tu brazo.

Inquebrantable como la muerte es el amor;

inflexibles como el sepulcro son los celos.

¡Candentes brasas son, candente fuego!

Las muchas aguas no pueden apagar el amor,

ni pueden tampoco sofocarlo los ríos.

Si por el amor diera el hombre

todos los bienes de su casa,

ciertamente sería despreciado.

Las muchas aguas no pueden apagar el amor,

ni pueden tampoco sofocarlo los ríos.

Si por el amor diera el hombre

todos los bienes de su casa,

ciertamente sería despreciado.

Toda eres hermosa, amiga mía;

no tienes ningún defecto.

Son tus pechos dos gacelas gemelas,

que reposan entre los lirios.

Hermana y esposa mía,

con una sola mirada tuya

y con un solo hilo de tu collar

me robaste el corazón.

¡Cómo anhelo que mi cabeza

repose sobre su brazo izquierdo,

y que su brazo derecho me abrace!

¡Ah, si me dieras uno de tus besos!

¡Son tus caricias más deliciosas que el vino,

¡Goza de la vida con tu amada, todos los días de la ilusoria vida que se te ha concedido bajo el sol! ¡Esa es tu parte en esta vida! ¡Eso es lo que te ha tocado de todos tus esfuerzos bajo el sol!

¡Goza de la vida con tu amada, todos los días de la ilusoria vida que se te ha concedido bajo el sol! ¡Esa es tu parte en esta vida! ¡Eso es lo que te ha tocado de todos tus esfuerzos bajo el sol!

Dos son mejor que uno, porque sacan más provecho de sus esfuerzos.

Si uno de ellos se tropieza, el otro lo levanta.

¡Pero ay de aquel que tropieza y no hay quien lo levante!

Si dos se acuestan juntos, mutuamente se calientan;

pero uno solo no puede calentarse.

Uno solo puede ser vencido, pero dos presentan resistencia.

El cordón de tres hilos no se rompe fácilmente.

Juízo e restauração

O Senhor é testemunha do pacto conjugal. Casamentos quebrados podem ser restaurados pelo poder e graça de Deus.

»"Vuélvanse a , hijos rebeldes. Yo soy su Señor. De cada ciudad tomaré a uno de ustedes, y de cada familia tomaré a dos, y los introduciré en Sión.

Palabra del Señor.

La palabra del Señor vino a Oseas por primera vez, y le dijo:

«Ve y toma por mujer a una prostituta, y ten hijos con ella, porque la tierra se ha prostituido. Se ha apartado del Señor.»

Pero repróchenle a su madre el hecho de no ser ella mi mujer, ni yo su marido. Díganle que deje de serme infiel, que no cometa más adulterio.

Yo, tu Señor y Dios, te digo: Puesto que has dejado al descubierto tu desnudez con tus prostituciones, y te has exhibido ante tus amantes y ante tus repugnantes ídolos, a los que has ofrendado la sangre de tus hijos,

yo voy a convocar a todos tus amantes, con los que te gozaste y tuviste placer, y también a todos los que odiaste, y los reuniré alrededor de ti para exhibir tu desnudez. ¡Que te vean tal y como eres!

Pero el Señor hirió al faraón y a su casa con grandes plagas, también por causa de Saraí, la mujer de Abrán.

Entonces el faraón llamó a Abrán y le dijo:

«¿Qué es lo que me has hecho? ¿Por qué no me aclaraste que ella era tu mujer?

Agar e Ismael

Saraí, la esposa de Abrán, no le daba hijos, pero tenía una criada egipcia que se llamaba Agar.

Entonces Saraí le dijo a Abrán:

«Ya ves que el Señor me ha hecho estéril, así que te ruego que te unas a mi criada; tal vez tendré hijos de ella.»

Y Abrán atendió al ruego de Saraí.

A los diez años de que Abrán había habitado en la tierra de Canaán, Saraí, la esposa de Abrán, tomó a Agar, su criada egipcia, y se la dio por mujer a Abrán, su marido.

Uno de ellos dijo:

«Ten por seguro que volveré a ti, y conforme al tiempo de gestación Sara tu mujer tendrá un hijo.»

Sara, que estaba a la entrada de la tienda detrás de él, escuchaba todo.

Abrahán y Sara eran ya viejos y de edad avanzada, y Sara ya no tenía el período de las mujeres.

Por eso Sara se rio consigo misma, y dijo:

«¿Después de haber envejecido voy a tener placer, si también mi señor ya está viejo?»

Como Onán sabía que la descendencia no sería considerada suya, para no darle descendencia a su hermano, cada vez que se unía a la mujer de su hermano derramaba el semen en el suelo.

Este hecho le desagradó al Señor, y también a él le quitó la vida.

Y David fue y consoló a Betsabé, su mujer, y se unió a ella, y ella le dio un hijo, al que llamó Salomón. Y el Señor amó a este niño,

En cambio, Abías se hizo más poderoso, y llegó a tener catorce mujeres, veintidós hijos y dieciséis hijas.

Esta es la ley de los celos, en caso de que la mujer le sea infiel a su marido y se haga impura,

o en caso de que el marido tenga un ataque de celos, y cele a su mujer. El marido presentará a su mujer delante del Señor, y el sacerdote aplicará en ella toda esta ley.

El eterno amor del Señor por Israel

Así ha dicho el Señor:

«¡Regocíjate, mujer estéril, que no dabas a luz! ¡Eleva tu canto y da voces de alegría, que nunca estuviste de parto! ¡Más hijos tendrá la desamparada que la casada!

Yo me gozaré grandemente en el Señor; mi alma se alegrará en mi Dios. Porque él me revistió de salvación; me rodeó con un manto de justicia; ¡me adornó como a un novio!, ¡me adornó con joyas, como a una novia!

También estaba allí Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ana era una profetisa de edad muy avanzada. Desde su virginidad, había vivido siete años de matrimonio,

«Cuando te inviten a una boda, no vayas a sentarte en el mejor lugar, no sea que otro de los invitados sea más importante que ,

Jesús enseña sobre el divorcio

»Todo el que se divorcia de su mujer, y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la divorciada, también comete adulterio.

La gente comía y bebía, y se casaba y se daba en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los destruyó a todos.

Entonces Jesús se enderezó y le dijo: «Y, mujer, ¿dónde están todos? ¿Ya nadie te condena?»

Ella dijo: «Nadie, Señor.» Entonces Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y no peques más.»]

Cualquiera que, por causa de mi nombre, haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, mujer, hijos, o tierras, recibirá cien veces más, y también heredará la vida eterna.

«Maestro, Moisés dijo que si alguno muere sin tener hijos, su hermano debe casarse con la viuda, para que su hermano tenga descendencia.

porque en la resurrección, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como los ángeles de Dios en el cielo.

Porque del corazón salen los malos deseos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las maldiciones.

Las obras de la carne se manifiestan en adulterio, fornicación, impureza, libertinaje,

idolatría, hechicerías, enemistades, conflictos, celos, iras, peleas, desacuerdos, herejías,

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

En la intimidad de tu casa,

tu esposa será como una vid con muchas uvas;

alrededor de tu mesa

tus hijos serán como brotes de olivo.

Por ejemplo, por la ley una mujer casada está sujeta a su marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la sujetaba a él.

Así que, si ella se une a otro hombre mientras su marido vive, comete adulterio, pero si su marido muere, ella queda libre de esa ley; de modo que, si se une a otro hombre, no comete adulterio.

Pero tengo algunas cosas contra ti: toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa, pero que seduce a mis siervos y los lleva a incurrir en inmoralidad sexual y a comer lo sacrificado a los ídolos.

Tampoco se arrepintieron de sus asesinatos ni de sus hechicerías, ni de su inmoralidad sexual ni de sus robos.

porque sus juicios son justos y verdaderos. Ha condenado a la gran prostituta, que con su inmoralidad sexual ha corrompido a la tierra, y ha vengado la sangre de sus siervos, que fue derramada por ella.»

Seja o primeiro