Chamada
A chamada de Deus é irrevogável. Ele nos chamou das trevas para a sua maravilhosa luz — para sermos santos, discípulos e instrumentos de sua graça no mundo.
Chamados por Deus
Fostes chamados para a liberdade. A chamada de Deus é dom irrevogável que nos convida à santidade e ao serviço.
Al contrario, vivan una vida completamente santa, porque santo es aquel que los ha llamado.
Escrito está: «Sean santos, porque yo soy santo.»
Y ustedes fueron llamados para esto. Porque también Cristo sufrió por nosotros, con lo que nos dio un ejemplo para que sigamos sus pasos.
y no devuelvan mal por mal, ni maldición por maldición. Al contrario, bendigan, pues ustedes fueron llamados para recibir bendición.
quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
Aquel que los llama es fiel, y cumplirá todo esto.
Así como ustedes fueron llamados a una sola esperanza, hay también un cuerpo y un Espíritu,
¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!
A resposta à chamada
Deus é fiel, pelo qual fostes chamados. Ele nos escolheu, nos capacitou e nos enviou com propósito eterno.
Fiel es Dios, quien los ha llamado a tener comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
También Dios escogió lo despreciable del mundo y lo rechazado, y lo que no es, para deshacer lo que es,
a fin de que nadie pueda presumir en su presencia.
Más que vencedores
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.
A esto los llamó por medio de nuestro evangelio, para que alcanzaran la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Y Pedro les dijo: «Arrepiéntanse, y bautícense todos ustedes en el nombre de Jesucristo, para que sus pecados les sean perdonados. Entonces recibirán el don del Espíritu Santo.
»Ustedes no me eligieron a mí. Más bien, yo los elegí a ustedes, y los he puesto para que vayan y lleven fruto, y su fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se lo conceda.
Castigo de los rebeldes
Los que no preguntaban por mí, me buscaron; los que no me buscaban, me encontraron. A los que no invocaban mi nombre, les dije «Aquí me tienen».