Comunhão com Deus
A comunhão com Deus é o propósito supremo da existência humana. Fomos criados para viver em intimidade com o Criador — e em Cristo, esse acesso é plenamente restaurado.
Em comunhão com Deus
Deus é fiel, pelo qual fostes chamados à comunhão de seu Filho. A comunhão com Deus é dom da graça e fruto da redenção.
Fiel es Dios, por medio de quien fueron llamados a la comunión con Su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?
Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero, todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.
¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo:
«Habitaré en ellos, y andaré entre ellos;
Y seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criaturaes; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.
Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió con Él mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; es decir, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo con Él mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.
Presença divina
Eis que estou à porta e bato. O Senhor fez sua morada entre nós — e toda a criação é convidada à comunhão eterna.
Yo estoy a la puerta y llamo; si alguien oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.
Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: «El tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos.
Habitaré entre los israelitas, y seré su Dios.
Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos».
»Pero no ruego solo por estos, sino también por los que han de creer en Mí por la palabra de ellos,para que todos sean uno. Como Tú, oh Padre, estás en Mí y Yo en Ti, que también ellos estén en Nosotros, para que el mundo creaque Tú me enviaste.
»La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno:Yo en ellos, y Tú en Mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepaque Tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a Mí.
Viver na comunhão
Quem permanece nele e ele no Senhor, esse dá muito fruto. A comunhão com Deus produz transformação e alegria.
El que guarda Sus mandamientos permanece en Él y Dios en él. Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.
Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos a Aquel que es verdadero; y nosotros estamos en Aquel que es verdadero, en Su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.
En esto sabemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de Su Espíritu.
Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.
Lo que hemos visto y oído les proclamamos también a ustedes, para que también ustedes tengan comunión con nosotros. En verdad nuestra comunión es con el Padre y con Su Hijo Jesucristo.
Y ahora, hijos, permanezcan en Él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza y no nos apartemos de Él avergonzados en Su venida.
Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.
Por tanto, sométanse a Dios. Resistan, pues, al diablo y huirá de ustedes.
Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes. Limpien sus manos, pecadores; y ustedes de doble ánimo, purifiquen sus corazones.