A comunhão
A comunhão cristã é dom e mandamento. Juntos somos mais fortes. A Bíblia celebra a unidade dos crentes em Cristo como antecipação do céu na terra.
Yo vivo en ellos, y tú vives en mí. Que ellos puedan ser uno completamente, para que el mundo entero sepa que tú me enviaste, y que tú los amas, así como me amas a mí.
"Les estoy dando un nuevo mandato: ámense los unos a los otros. Ámense los unos a los otros de la misma manera que yo los he amado a ustedes. Si ustedes se aman los unos a los otros, demostrarán a todos que son mis discípulos".
Y todos los creyentes estaban juntos y compartían todo lo que tenían. Ellos vendían sus propiedades y pertenencias, compartiendo las ganancias con todos, en cuanto lo necesitaban. Día tras día siguieron reuniéndose en el Templo, y comían juntos en sus casas. Disfrutaban de las comidas con humildad y alegría. Alababan a Dios, y todos pensaban bien de ellos. Cada día el Señor agregaba al grupo aquellos que iban siendo salvos.
Los que hemos visto y oído eso mismo les contamos, para que también puedan participar de esta amistad junto a nosotros. Esta amistad con el Padre y su Hijo Jesucristo.
Así es como sabemos qué es el amor: Jesús entregó su vida por nosotros, y nosotros debemos entregar nuestras vidas por nuestros hermanos en la fe.
Así que anímense y fortalézcanse unos a otros, como lo han venido haciendo.
Así podemos animarnos unos a otros por medio de la fe que cada uno tiene en Dios, tanto la fe de ustedes como la mía.
No deberíamos desistir en cuanto a reunirnos, como algunos lo han hecho. De hecho, deberíamos animarnos unos a otros, especialmente cuando vemos que el Fin se acerca.
Sobrelleven unos las cargas de los otros, pues de esta manera cumplen la ley de Cristo.
Así que mientras tengamos tiempo, hagamos bien a todos, especialmente a los que pertenecen a la familia de la fe.