Consolador
O Espírito Santo é o Consolador prometido por Jesus. Ele consola os aflitos, fortalece os fracos e nos assegura que nunca estaremos sós.
O Consolador prometido
Jesus prometeu: Eu rogarei ao Pai e Ele vos dará outro Consolador para que fique convosco para sempre.
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre:
»No los dejaré huérfanos; vendré a ustedes.
Pero el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, los consolará y les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho.
Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre y a quien yo les enviaré de parte del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
Pero les digo la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré.
Consolo divino
Bendito seja o Deus de toda consolação. Ele nos consola em toda tribulação e enxuga toda lágrima de nossos olhos.
Sufrimiento de Pablo
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
quien nos consuela en todos nuestros sufrimientos, para que también nosotros podamos consolar a los que están sufriendo, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Porque así como abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, así también por el mismo Cristo abunda nuestra consolación.
Que el Dios de la paciencia y de la consolación les conceda a ustedes un mismo sentir, según Cristo Jesús,
Cuando me vi abrumado por la angustia,
tú me brindaste consuelo y alegría.
En medio de la angustia clamé al Señor,
y él me respondió y me dio libertad.
No volverán a tener hambre ni sed, ni les hará daño el sol ni el calor los molestará,
porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo secará de sus ojos toda lágrima.»
«Yo mismo soy su consolador. ¿Quién eres tú para tener miedo de hombres mortales, que son como la paja?
»Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.