Corpo é o templo de Deus
O corpo do cristão é templo de Deus. Ele habita em nós pelo Espírito Santo, fazendo do crente morada viva e sagrada do Altíssimo.
Templo do Deus vivo
Vós sois o templo do Deus vivo. Deus disse: habitarei neles e entre eles andarei. O criador mora em sua criação redimida.
¿Acaso no saben que ustedes son Templo de Dios y que el Espíritu vive en ustedes? Todo el que destruye el templo de Dios será destruido por Dios, porque el Templo de Dios es santo, y ustedes son el Templo.
¿Acaso no saben que sus cuerpos son Templo del Espíritu Santo que está dentro de ustedes, y que recibieron de Dios? Ustedes no se pertenecen. ¡Alguien pagó un precio por ustedes! ¡Así que glorifiquen a Dios en sus cuerpos!
¿Qué compromiso podría existir entre el Templo de Dios con los ídolos? Pues nosotros somos Templo del Dios vivo, tal como Dios dijo: "Viviré en ellos y caminaré en medio de ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo".
Esto significa que ya ustedes no son extranjeros, sino conciudadanos del pueblo de Dios y pertenecen a la familia de Dios que está siendo edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, del cual Cristo es la piedra angular. En él toda la edificación está unida, creciendo para formar un santo Templo para el Señor. Ustedes también están siendo edificados en él como un lugar para que habite Dios por el Espíritu.
Cada casa tiene su constructor; Dios es el constructor de todo. Y como siervo, Moisés fue fiel en la casa de Dios. Él nos dio evidencia de lo que sería anunciado después. Pero Cristo es un hijo, a cargo de la casa de Dios. Y nosotros somos la casa de Dios siempre y cuando nos aferremos con confianza a la esperanza en la cual decimos que creemos con orgullo.
Y como siervo, Moisés fue fiel en la casa de Dios. Él nos dio evidencia de lo que sería anunciado después. Pero Cristo es un hijo, a cargo de la casa de Dios. Y nosotros somos la casa de Dios siempre y cuando nos aferremos con confianza a la esperanza en la cual decimos que creemos con orgullo.
Cristo em nós
Já não sou eu quem vive, mas Cristo vive em mim. A presença de Deus no crente é privilégio e responsabilidade sagrada.
He sido justificado con Cristo, de modo que ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mí. La vida que ahora vivo en este cuerpo, la vivo confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por mí.
Jesús respondió: "Aquellos que me aman harán lo que yo digo. Mi Padre los amará, y vendremos a crear un hogar con ellos.
Ahora tenemos esta seguridad, hermanos y hermanas, de poder entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús. Por medio de su vida y muerte, él abrió a través del velo que nos lleva hacia Dios, una nueva forma de vivir. Siendo que tenemos este gran sacerdote que está a cargo de la casa de Dios, acerquémonos a Dios, con mentes sinceras y plena confianza. Nuestras mentes han sido rociadas para purificarlas de nuestros malos pensamientos, y nuestros cuerpos han sido lavados y limpiados con agua pura.
En cambio, ustedes son una familia elegida de manera especial, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo que pertenece a Dios. Por eso, pueden revelar las cosas maravillosas que él ha hecho, al sacarlos de la oscuridad a su luz admirable.