Corpo
O corpo é templo do Espírito Santo. A Bíblia ensina a cuidar do corpo com responsabilidade, moderação e respeito — honrando a Deus com nosso ser integral.
Templo do Espírito
Vosso corpo é templo do Espírito Santo. Glorificai a Deus no vosso corpo — ele não é vosso, foi comprado por preço.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.
Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha.
Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.
Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros.
Cuidar do corpo
O exercício físico é proveitoso, mas a piedade tem promessa para a vida presente e futura. Cuide do corpo com sabedoria.
porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura.
El corazón alegre es buena medicina,
pero el espíritu quebrantado seca los huesos.
Panal de miel son las palabras agradables,
dulces al alma y salud para los huesos.
No seas sabio a tus propios ojos,
teme al Señor y apártate del mal.
Será medicina para tu cuerpo
y refrigerio para tus huesos.
Porque tú formaste mis entrañas;
me hiciste en el seno de mi madre.
Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho;
maravillosas son tus obras,
y mi alma lo sabe muy bien.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.
Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán.
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela
cual tierra seca y árida donde no hay agua.
Corpo e espírito
O espírito está pronto, mas a carne é fraca. Não vos preocupeis com o corpo — a vida é mais do que alimento.
Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.
Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalo de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?
Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecertanto el alma como el cuerpo en el infierno.
En estas circunstancias, cuando una multitud de miles y miles se había reunido, tanto que se atropellaban unos a otros, Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.Y nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse.Por lo cual, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz, y lo que habéis susurradoen las habitaciones interiores, será proclamado desde las azoteas.Y yo os digo, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no tienen nada más que puedan hacer.Pero yo os mostraré a quién debéis temer: temed al que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, os digo: a este, ¡temed!¿No se venden cinco pajarillospor dos cuartos? Y sin embargo, ni uno de ellos está olvidado ante Dios.Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.Y os digo, que a todo el que meconfiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre leconfesará también ante los ángeles de Dios;pero el que me niegue delantede los hombres, será negado delantede los ángeles de Dios.Y a todo el que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.Y cuando os lleven a las sinagogas y ante los gobernantes y las autoridades, no os preocupéis de cómo o de qué hablaréis en defensa propia, o qué vais a decir;porque el Espíritu Santo en esa misma hora os enseñará lo que debéis decir.
Uno de la multitud le dijo: Maestro, dile a mi hermano que divida la herencia conmigo. Pero Él le dijo: ¡Hombre! ¿Quién me ha puesto por juez o árbitro sobre vosotros?Y les dijo: Estad atentos y guardaos de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes.También les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico había producido mucho.Y pensaba dentro de sí, diciendo: «¿Qué haré, ya que no tengo dónde almacenar mis cosechas?».Entonces dijo: «Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes.Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete».Pero Dios le dijo: «¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?».Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios.
Y dijo a sus discípulos: Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis.Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que la ropa.Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; no tienen bodega ni granero, y sin embargo, Dios los alimenta; ¡cuánto más valéis vosotros que las aves!¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una horaal curso de su vida?Si vosotros, pues, no podéis hacer algo tan pequeño, ¿por qué os preocupáis por lo demás?Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de estos.Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¡cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe!Vosotros, pues, no busquéis qué habéis de comer, ni qué habéis de beber, y no estéis preocupados.Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas; pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.Mas buscad su reino, y estas cosas os serán añadidas.No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decididodaros el reino.Vended vuestras posesiones y dad limosnas; haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla destruye.Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.
Estad siempre preparadosy mantened las lámparas encendidas,y sed semejantes a hombres que esperan a su señor que regresa de las bodas, para abrirle tan pronto como llegue y llame.Dichosos aquellos siervos a quienes el señor, al venir, halle velando; en verdad os digo que se ceñirá para servir, y los sentaráa la mesa, y acercándose, les servirá.Y ya sea que venga en la segunda vigilia, o aun en la tercera, y los halla así, dichosos son aquellos siervos.Podéis estar seguros deque si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora iba a venir el ladrón, no hubiera permitido que entrara ensu casa.Vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperéis.
Entonces Pedro dijo: Señor, ¿nos dices esta parábola a nosotros, o también a todos los demás? Y el Señor dijo: ¿Quién es, pues, el mayordomo fiel y prudente a quien su señor pondrá sobre sus siervospara que a su tiempo les dé sus raciones?Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.De verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.Pero si aquel siervo dice en su corazón: «Mi señor tardaráen venir»; y empieza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer, a beber y a embriagarse;el señor de aquel siervo llegará un día, cuando él no lo espera y a una hora que no sabe, y lo azotará severamente, y le asignará un lugarcon los incrédulos.Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes;pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.
Yo he venidopara echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuvieraencendido!Pero de un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!¿Pensáis que vine a dar paz en la tierra? No, os digo, sino más bien división.Porque desde ahora en adelante, cinco en una casa estarán divididos; tres contra dos y dos contra tres.Estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.
Decía también a las multitudes: Cuando veis una nube que se levanta en el poniente, al instante decís: «Viene un aguacero», y así sucede.Y cuando sopla el viento del sur, decís: «Va a hacer calor», y así pasa.¡Hipócritas! Sabéis examinar el aspecto de la tierra y del cielo; entonces, ¿por quéno examináis este tiempo presente?¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?Porque mientras vas con tu adversario para comparecer ante el magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te eche en la cárcel.Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun el último centavo.
Por tanto, aparta de tu corazón la congoja
y aleja el sufrimiento de tu cuerpo,
porque la mocedad y la primavera de la vida son vanidad.
União e harmonia
O corpo é um só, mas tem muitos membros. Cristo é a cabeça; a paz de Cristo governe em vossos corações.
Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo.
Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre. Y el hombre dijo:
Esta es ahora hueso de mis huesos,
y carne de mi carne;
ella será llamada mujer,
porque del hombre fue tomada.
Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día.
y Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.
Porque todos tropezamos de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.