Cura
A cura é promessa e poder de Deus. Jesus curou toda enfermidade e todo mal. As Escrituras declaram que pelas suas pisaduras fomos sarados — cura do corpo, da alma e do espírito.
Pelas suas pisaduras
Ele foi ferido pelas nossas transgressões e moído pelas nossas iniquidades. Pelas suas pisaduras fomos sarados.
Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos dio paz cayó sobre Él. Por su herida somos sanados.
Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos dio paz cayó sobre Él. Por su herida somos sanados.
Ciertamente Él cargó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Sin embargo, nosotros lo consideramos como azotado, como herido por ʼElohim y afligido. Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos dio paz cayó sobre Él. Por su herida somos sanados.
Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero para que nosotros muramos a los pecados y vivamos para la justicia. Por su herida fueron sanados.
Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero para que nosotros muramos a los pecados y vivamos para la justicia. Por su herida fueron sanados.
Jesus, o curador
Jesus percorreu cidades e aldeias curando toda doença. Ele deu autoridade aos discípulos para curar enfermos.
Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas. Enseñaba en las congregaciones de ellos, proclamaba las Buenas Noticias del reino y sanaba toda enfermedad y dolencia.
Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen fuera demonios. Gratuitamente recibieron ustedes. Den del mismo modo.
Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen fuera demonios. Gratuitamente recibieron ustedes. Den del mismo modo.
Llamó a sus 12 discípulos y les dio autoridad sobre los espíritus impuros para que los echaran fuera y sanaran toda enfermedad y toda dolencia.
Pero cuando Él oyó esto, dijo: Los sanos no necesitan médico, sino los enfermos.
Jesús recorría toda Galilea y enseñaba en las congregaciones de ellos. Proclamaba las Buenas Noticias del reino y sanaba toda enfermedad y dolencia en el pueblo.
sanen a los enfermos que estén allí y díganles: El reino de Dios se acercó a ustedes.
El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque me ungió para anunciar Buenas Noticias a los pobres. Me envió a proclamar libertad a cautivos, y restauración de vista a ciegos, a enviar en libertad a oprimidos,
Al verlos dijo: ¡Vayan, muéstrense a los sacerdotes! Sucedió que cuando iban fueron limpiados.
Un sábado enseñaba en una congregación de los judíos.
Una mujer que había estado enferma 18 años estaba allí encorvada y no podía levantarse.
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: ¡Mujer, quedas libre de tu enfermedad! Le impuso las manos. Al instante se enderezó y glorificaba a Dios.
Pero el jefe de la congregación se indignó porque Jesús sanó en sábado y decía a la multitud: Hay seis días en los cuales uno debe trabajar. En éstos vengan y sean sanados, y no en sábado.
Entonces el Señor le respondió: ¡Hipócritas! ¿Cada uno de ustedes no desata su buey o el asno del establo en sábado y lo lleva a beber? A ésta hija de Abraham, a quien Satanás ató por 18 años, ¿no le era necesario ser liberada de esta atadura en sábado?
Al decir estas cosas, todos los que se le oponían quedaban humillados, pero todo el pueblo se regocijaba por las cosas espléndidas que Él hacía.
Pero al oírlo, Jesús le dijo: No temas. Solo cree y será sanada.
Él le dijo: Hija, tu fe te sanó. Vé en paz. Queda sana de tu azote.
Jesús le preguntó: ¿Si puedes? ¡Todas las cosas son posibles para el que cree!
Jesús le dijo: Ve. Tu fe te sanó.
Y al instante recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
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Y Pedro le dijo: ¡Eneas, Jesucristo te sana! ¡Levántate y toma tu cama!
Inmediatamente se levantó.
Eu sou o Senhor que te sara
Eu sou o Senhor que te sara. Ele perdoa todas as iniquidades e sara todas as enfermidades — com bondade e misericórdia.
y dijo: Si diligentemente escuchas la voz de Yavé tu ʼElohim, haces lo recto ante Él, prestas oído a sus Mandamientos y guardas todos sus Estatutos, ninguna dolencia de las que puse sobre los egipcios pondré sobre ti, porque Yo soy Yavé tu Sanador.
y dijo: Si diligentemente escuchas la voz de Yavé tu ʼElohim, haces lo recto ante Él, prestas oído a sus Mandamientos y guardas todos sus Estatutos, ninguna dolencia de las que puse sobre los egipcios pondré sobre ti, porque Yo soy Yavé tu Sanador.
y dijo: Si diligentemente escuchas la voz de Yavé tu ʼElohim, haces lo recto ante Él, prestas oído a sus Mandamientos y guardas todos sus Estatutos, ninguna dolencia de las que puse sobre los egipcios pondré sobre ti, porque Yo soy Yavé tu Sanador.
Servirás a Yavé tu ʼElohim. Él bendecirá tu pan y tu agua.
Yo apartaré la enfermedad de en medio de ti.
Él es Quien perdona todas tus iniquidades,
Quien sana todas tus dolencias,
Él es Quien perdona todas tus iniquidades,
Quien sana todas tus dolencias,
Él sana a los quebrantados de corazón
Y venda sus heridas.
Él sana a los quebrantados de corazón
Y venda sus heridas.
Envió su Palabra y los sanó,
Y los libró de sus destrucciones.
Envió su Palabra y los sanó,
Y los libró de sus destrucciones.
¡Oh Yavé, mi ʼElohim!
Clamé a Ti, y me sanaste.
Yavé da vista a los ciegos,
Yavé endereza a los encorvados,
Yavé ama a los justos,
Yavé lo sustentará en el lecho de dolor.
En su enfermedad suavizarás su cama.
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas lo libra Yavé.
Cura e restauração
Eu te restaurarei e sararei as tuas feridas, diz o Senhor. A oração da fé salvará o enfermo e o Senhor o levantará.
Porque Yo te restauraré la salud y sanaré tus heridas, dice Yavé, porque te llamaron la repudiada y dijeron: Ésta es Sion. Nadie la cuida.
Ciertamente Yo traeré medicina y sanidad. Los sanaré y les revelaré una abundancia de paz y verdad.
Sáname, oh Yavé, y seré sanado. Sálvame y seré salvado, porque Tú eres mi Alabanza.
¿Está alguno enfermo entre ustedes? Llame a los ancianos de la iglesia, hablen con Dios por él y únjanlo con aceite en el Nombre del Señor. La conversación de fe con Dios sanará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si cometió pecados, se le perdonarán.
¿Está alguno enfermo entre ustedes? Llame a los ancianos de la iglesia, hablen con Dios por él y únjanlo con aceite en el Nombre del Señor. La conversación de fe con Dios sanará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si cometió pecados, se le perdonarán.
¿Está alguno enfermo entre ustedes? Llame a los ancianos de la iglesia, hablen con Dios por él y únjanlo con aceite en el Nombre del Señor. La conversación de fe con Dios sanará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si cometió pecados, se le perdonarán.
¿Está alguno enfermo entre ustedes? Llame a los ancianos de la iglesia, hablen con Dios por él y únjanlo con aceite en el Nombre del Señor. La conversación de fe con Dios sanará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si cometió pecados, se le perdonarán. Por tanto confiésense los pecados unos a otros, y hablen con Dios los unos por los otros para que sean sanados.
La súplica del justo cuando obra eficazmente puede mucho.
Por tanto confiésense los pecados unos a otros, y hablen con Dios los unos por los otros para que sean sanados.
La súplica del justo cuando obra eficazmente puede mucho.
y de la extraordinaria índole de las revelaciones.
Por tanto, para que no me enaltezca, me fue dado un aguijón en el cuerpo, un mensajero de Satanás que me golpea la cara, a fin de que no me enaltezca. Por esto, tres veces imploré al Señor que lo alejara de mí. Y me dijo: Te basta mi gracia, porque el poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, con muchísimo gusto me enalteceré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.
y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi Nombre, oran, buscan mi rostro y se convierten de sus malos caminos, Yo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.
Vuelve y dí a Ezequías, líder de mi pueblo: Yavé, el ʼElohim de David tu antepasado, dice: Escuché tu oración y vi tus lágrimas. Mira, Yo te sano. Al tercer día irás al Templo de Yavé.
Vuelve y dí a Ezequías, líder de mi pueblo: Yavé, el ʼElohim de David tu antepasado, dice: Escuché tu oración y vi tus lágrimas. Mira, Yo te sano. Al tercer día irás al Templo de Yavé.
Promessas e esperança
O Senhor dá forças aos cansados. O sol da justiça se levantará com salvação nas suas asas.
Él fortalece al cansado y aumenta la fuerza al que no tiene vigor.
Pero para ustedes, los que temen mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia. En sus alas traerá salvación. Saldrán y saltarán como becerros de la manada.
Pero para ustedes, los que temen mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia. En sus alas traerá salvación. Saldrán y saltarán como becerros de la manada.
El corazón alegre es una buena medicina,
Pero un espíritu quebrantado seca los huesos.
y hagan sendas derechas para sus pies, a fin de que lo cojo no se disloque, sino sea sanado.