Desejos
Os desejos revelam o que há no coração. A Bíblia nos ensina a purificar nossos desejos, submeter a carne ao espírito e buscar as coisas que são de cima.
Desejos da carne
A carne milita contra o espírito. O cristão é chamado a vigiar, resistir e não satisfazer os desejos da natureza pecaminosa.
Mi consejo es que caminen por el Espíritu. No satisfagan los deseos de su naturaleza pecaminosa.
¡Ustedes, mis hermanos y hermanas, fueron llamados para ser libres! Simplemente no usen su libertad como excusa para satisfacer su naturaleza pecaminosa. En lugar de ello, sírvanse unos a otros en amor.
Mis amigos, si alguno se extravía por causa del pecado, ustedes, que son espirituales, deberían traerle de regreso con espíritu de mansedumbre. Y cuídense de no ser tentados también.
Estén despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Sí, el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil".
No dejes que seamos tentados a hacer el mal, y sálvanos del Maligno.
Sean responsables, y estén vigilantes. El diablo, su enemigo, anda por ahí, como león rugiente, buscando a quién devorar.
Porque todas las cosas de este mundo, nuestros deseos pecaminosos, nuestro deseo por todo lo que vemos, nuestra jactancia por lo que hemos logrado en la vida, ninguna de esas cosas viene del Padre, sino del mundo.
El mundo y sus malos deseos acabarán, pero los que hacen la voluntad de Dios vivirán para siempre.
Así que maten su naturaleza mundana – el pecado sexual, la inmoralidad, la lujuria, los malos deseos, la codicia – pues esto es idolatría.
Purificar os desejos
Guarda o teu coração. Das profundezas do interior do homem saem os desejos — bons ou maus, conforme o coração.
Pues el deseo de ser ricos conduce a muchas clases de malos resultados. Algunos de los que anhelaban esto se han apartado de la verdad, y se han causado daño a sí mismos, experimentando gran dolor.
La gente dice: "Yo soy libre de hacer cualquier cosa", ¡pero no todo es apropiado! "Yo soy libre de hacer cualquier cosa", ¡Pero no permitiré que eso tenga control sobre mí! La gente dice:
Sin embargo, por causa de la tentación hacia la inmoralidad sexual, es mejor que cada hombre tenga su propia esposa, y cada mujer su propio esposo.
No experimentarán ninguna tentación más grande que la de ningún otro, y Dios es fiel. Él no permitirá que sean tentados más allá de lo que pueden soportar. Y cuando sean tentados, él les proporcionará una salida, a fin de que puedan mantenerse fuertes.
Desejos santos
Como a corça deseja as correntes de água, minha alma suspira por ti, ó Deus. Os desejos do Espírito produzem vida e paz.
Por medio de estas promesas podemos participar de la naturaleza divina, deshacernos de la corrupción que producen los deseos malos de este mundo.
Están ardiendo de deseo, pero no reciben lo que quieren. Son capaces de matar por lo que anhelan con lujuria, pero no encuentran lo que buscan. Pelean y discuten pero no logran nada, porque no lo piden en oración.
Cuando alguien es tentado, no debe decir: "Estoy siendo tentado por Dios". Porque Dios no es tentado por el mal, ni él tienta a nadie.
¿Qué concluimos entonces? ¿Que la ley es pecado? ¡Por supuesto que no! Pues yo no habría conocido lo que era el pecado si no fuera porque la ley lo define. Yo no me habría dado cuenta de que el deseo de tener las cosas de otras personas estaba mal si no fuera porque la ley dice: "No desees para ti lo que le pertenece a otro".
Todos deben honrar el matrimonio. Los esposos y esposas deben ser fieles unos a otros. Pues Dios juzgará a los adúlteros.
Porque donde acumulen su riqueza, allí es donde estará su corazón también.