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Despedida

Por Bíblia Online

As despedidas na Bíblia são momentos sagrados de bênção, oração e confiança em Deus. Mesmo na separação, os filhos de Deus se despedem com fé, carinho e esperança de reencontro.

Despedidas bíblicas

Paulo se despediu dos anciãos de Éfeso com oração e lágrimas. As despedidas entre irmãos são marcadas por afeto e fé.

Cuando Pablo terminó de hablar, se arrodilló con todos los líderes y oró por ellos. Todos comenzaron a llorar, y abrazaron y besaron a Pablo. Estaban muy tristes porque Pablo les había dicho que jamás lo volverían a ver. Después, todos acompañaron a Pablo hasta el barco.

Pablo en Macedonia y Grecia

Cuando todo aquel alboroto terminó, Pablo mandó llamar a los que habían creído y les pidió que no dejaran de confiar en Jesús. Luego se despidió de ellos, y fue a la provincia de Macedonia.

Después de pasar algún tiempo con los de la iglesia en Antioquía, los que habían venido de Jerusalén fueron despedidos con mucho cariño.

Pablo deseaba visitar a los tesalonicenses

Sin embargo, hermanos míos, aunque nosotros nos separamos de ustedes por un tiempo, siempre los recordábamos con cariño y deseábamos mucho ir a verlos.

Dios sabe que no miento cuando digo que los extraño y los quiero con el tierno amor que Jesucristo me da.

Amizades profundas

Davi e Jônatas se despediram com lágrimas e pacto de amizade. Rute se apegou a Noemi com lealdade inabalável.

Cuando el muchacho se fue, David salió de su escondite y, de cara al suelo en señal de respeto, se inclinó tres veces delante de Jonatán. Luego se abrazaron y lloraron mucho, aunque David lloraba más. Entonces Jonatán le dijo a David: «Vete en paz. y yo hemos jurado por Dios que siempre seremos buenos amigos. Que Dios nos ayude, y que ayude a nuestras familias a cumplir este juramento».

1(21.1) Dicho esto, Jonatán regresó a la ciudad.

Cuando el muchacho se fue, David salió de su escondite y, de cara al suelo en señal de respeto, se inclinó tres veces delante de Jonatán. Luego se abrazaron y lloraron mucho, aunque David lloraba más.

Todavía no habían caminado mucho cuando Noemí les dijo:

Mejor regresen a vivir con sus familias. Que Dios las trate bien, como ustedes me han tratado a y trataron a mis hijos. Pido a Dios que les permita casarse otra vez y formar un nuevo hogar.

Noemí se despidió de ellas con un beso, pero Orfá y Rut empezaron a llorar y a decirle:

¡No queremos separarnos de ti! ¡Por favor, déjanos ir contigo y vivir entre tu gente!

Pero Noemí les contestó:

¡Váyanse, hijas mías! ¿Para qué van a seguirme? Ya no tengo más hijos para que se casen con ustedes, y ya estoy muy vieja para casarme otra vez. Y aun si hoy mismo pudiera casarme y tuviera hijos muy pronto, ¿estarían ustedes dispuestas a esperarlos hasta que ellos crecieran? ¡No, hijas mías, eso es imposible! Yo estoy sufriendo más que ustedes, pues Dios se ha puesto en mi contra.

Al oír esto, las nueras volvieron a llorar amargamente. Por fin Orfá se despidió de su suegra, pero Rut se quedó con ella.

Al oír esto, las nueras volvieron a llorar amargamente. Por fin Orfá se despidió de su suegra, pero Rut se quedó con ella.

Tiempo después, Moisés despidió a su suegro, y este regresó a su país.

Bênçãos de despedida

O Senhor te abençoe e te guarde. O Senhor faça resplandecer o seu rosto sobre ti e te dê a paz.

"Que Dios te bendiga

y siempre te cuide;

que Dios te mire con agrado

y te muestre su bondad;

que Dios te mire con agrado

y te llene de paz".

Dios te protegerá

y te pondrá a salvo

de todos los peligros.

Dios te cuidará

ahora y siempre

por dondequiera que vayas.

¡Deseo de todo corazón que Dios los llene de su amor!

Despedida

Eso es todo, queridos hermanos. Me despido de ustedes pidiéndoles que estén alegres. Traten de ser mejores. Háganme caso. Pónganse de acuerdo unos con otros y vivan tranquilos. Y el Dios que nos ama y nos da paz, estará con ustedes.

Despedida

Eso es todo, queridos hermanos. Me despido de ustedes pidiéndoles que estén alegres. Traten de ser mejores. Háganme caso. Pónganse de acuerdo unos con otros y vivan tranquilos. Y el Dios que nos ama y nos da paz, estará con ustedes. Salúdense unos a otros con un beso de hermanos. Todos en la iglesia les mandan saludos.

¡Que el Señor Jesucristo los bendiga!

¡Que Dios les muestre su amor!

¡Que el Espíritu Santo los acompañe siempre!

La armadura de Dios

Finalmente, dejen que el gran poder de Cristo les las fuerzas necesarias.

»Ustedes regresan ahora con muchas riquezas. Les han quitado a sus enemigos vacas, ovejas, oro, plata, bronce, hierro y gran cantidad de ropa. Compartan todo eso con sus familiares.

»Le pido a Dios que los bendiga y los trate bien. Pueden regresar a sus tierras».

Las tribus de Rubén y de Gad dejaron a los demás israelitas en Siló, en la región de Canaán, y regresaron a sus territorios. Se fueron a la región de Galaad, que habían conquistado por una orden de Dios recibida a través de Moisés. Moisés ya le había asignado tierras a media tribu de Manasés en Basán, al este del río Jordán.

Josué, por su parte, le asignó tierras a la otra mitad de Manasés, al oeste del Jordán, por lo que ellos se quedaron en Siló con el resto de los israelitas.

Luego vino otra persona y le dijo a Jesús:

Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de mi familia.

Jesús le dijo:

No se puede pertenecer al reino de Dios y hacer lo mismo que hace un mal campesino. Al que se pone a arar el terreno y vuelve la vista atrás, los surcos le salen torcidos.

Eliseo dejó los bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo:

Déjame darle un beso a mi padre y a mi madre para despedirme, y después te seguiré.

Elías le contestó:

Está bien, ve a despedirte. Pero recuerda lo que he hecho contigo.

Eliseo dejó a Elías, y fue a buscar dos toros suyos y los mató. Tomó la madera del yugo que unía a los toros, y con ella hizo fuego para asar la carne. Eliseo invitó a su gente a comer la carne asada, y luego se fue a buscar a Elías. Desde ese momento, Eliseo fue su ayudante.

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