Deus é nosso refúgio
Deus é nosso refúgio e fortaleza, socorro bem presente nas angústias. Quando o mundo treme, o crente encontra paz sob as asas do Altíssimo.
Refúgio e fortaleza
Deus é nosso refúgio e fortaleza. Quem habita no abrigo do Altíssimo descansa à sombra do Todo-Poderoso.
Dios es nuestro refugio y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
El que habita al abrigo del Altísimo
morará a la sombra del Omnipotente.
Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía,
mi Dios, en quien confío.
Porque Él te libra del lazo del cazador
y de la pestilencia mortal.
Con sus plumas te cubre,
y bajo sus alas hallas refugio;
escudo y baluarte es su fidelidad.
Yo te amo, Señor, fortaleza mía.
El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador;
mi Dios, mi roca en quien me refugio;
mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.
Invoco al Señor, que es digno de ser alabado,
y soy salvo de mis enemigos.
Protégeme, oh Dios, pues en ti me refugio.
El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién temeré?
El Señor es la fortaleza de mi vida;
¿de quién tendré temor?
Cuando los malhechores vinieron sobre mí para devorar mis carnes,
ellos, mis adversarios y mis enemigos, tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
no temerá mi corazón;
aunque en mi contra se levante guerra,
a pesar de ello, estaré confiado.
En ti, oh Señor, me refugio;
jamás sea yo avergonzado;
líbrame en tu justicia.
Inclina a mí tu oído, rescátame pronto;
sé para mí roca fuerte,
fortaleza para salvarme.
Porque tú eres mi roca y mi fortaleza,
y por amor de tu nombre me conducirás y me guiarás.
Me sacarás de la red que en secreto me han tendido;
porque tú eres mi refugio.
En tu mano encomiendo mi espíritu;
tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.
Sé para mí una roca de refugio, a la cual pueda ir continuamente;
tú has dado mandamiento para salvarme,
porque tú eres mi roca y mi fortaleza.
Proteção e segurança
O Senhor é a minha rocha e a minha fortaleza. Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem.
Es mejor refugiarse en el Señor
que confiar en el hombre.
Es mejor refugiarse en el Señor
que confiar en príncipes.
Alma mía, espera en silencio solamente en Dios,
pues de Él viene mi esperanza.
Solo Él es mi roca y mi salvación,
mi refugio, nunca seré sacudido.
En Dios descansan mi salvación y mi gloria;
la roca de mi fortaleza, mi refugio, está en Dios.
Confiad en Él en todo tiempo, oh pueblo;
derramad vuestro corazón delante de Él;
Dios es nuestro refugio. (Selah)
Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas;
porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordia.
Señor, tú has sido un refugio para nosotros
de generación en generación.
Antes que los montes fueran engendrados,
y nacieran la tierra y el mundo,
desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios.
Será también el Señor baluarte para el oprimido,
baluarte en tiempos de angustia.
En ti pondrán su confianza los que conocen tu nombre,
porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.
¡Cuán preciosa es, oh Dios, tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres se refugian a la sombra de tus alas.
Em todo tempo
O Senhor é bom e é fortaleza no dia da angústia. A torre forte do nome do Senhor protege os seus em toda circunstância.
Bueno es el Señor,
una fortaleza en el día de la angustia,
y conoce a los que en Él se refugian.
Porque tú has sido baluarte para el desvalido,
baluarte para el necesitado en su angustia,
refugio contra la tormenta, sombra contra el calor;
pues el aliento de los crueles
es como turbión contra el muro.
En el temor del Señor hay confianza segura,
y a los hijos dará refugio.
Fortaleza para el íntegro es el camino del Señor,
pero ruina para los que obran iniquidad.