Deus é nosso refúgio
Deus é nosso refúgio e fortaleza, socorro bem presente nas angústias. Quando o mundo treme, o crente encontra paz sob as asas do Altíssimo.
Refúgio e fortaleza
Deus é nosso refúgio e fortaleza. Quem habita no abrigo do Altíssimo descansa à sombra do Todo-Poderoso.
1 (2) Nuestro Dios es como un castillo
que nos brinda protección.
Dios siempre nos ayuda
cuando estamos en problemas.
Vivamos bajo el cuidado
del Dios altísimo;
pasemos la noche bajo la protección
del Dios todopoderoso.
Él es nuestro refugio,
el Dios que nos da fuerzas,
¡el Dios en quien confiamos!
Sólo él puede librarnos
de los peligros ocultos
y de enfermedades mortales;
solo bajo su protección
podemos vivir tranquilos,
pues nunca deja de cuidarnos.
1 (2b) ¡Dios mío, yo te amo
porque tú me das fuerzas!
2 (3) Tú eres para mí
la roca que me da refugio;
¡tú me cuidas y me libras!
Me proteges como un escudo,
y me salvas con tu poder.
¡Tú eres mi más alto escondite!
3 (4) Tú mereces que te alabe porque,
cuando te llamo,
me libras de mis enemigos.
1 (1b) Cuídame, Dios mío,
porque en ti busco protección.
1 (1b) Dios mío,
tú eres mi luz y mi salvación;
¿de quién voy a tener miedo?
Tú eres quien protege mi vida;
¡nadie me infunde temor!
Cuando mis malvados enemigos
me atacan y amenazan con destruirme,
son ellos los que tropiezan,
son ellos los que caen.
Me puede atacar un ejército,
pero yo no siento miedo;
me pueden hacer la guerra,
pero yo mantengo la calma.
1 (2) Dios de Israel,
tú eres un Dios justo;
no me dejes pasar vergüenza.
¡Sálvame, pues confío en ti!
2 (3) Préstame atención,
ven pronto a socorrerme.
Protégeme como una enorme roca,
rodéame como una alta muralla.
3 (4) ¡Tú eres la roca que me protege!
¡Tú eres la muralla que me salva!
Guíame y dirígeme,
pues así lo prometiste.
4 (5) No me dejes caer en la trampa
que me han puesto mis enemigos;
¡tú eres mi protector!
5 (6) Tú eres un Dios fiel.
¡Sálvame!
¡Mi vida está en tus manos!
¡Protégeme como una roca
donde siempre pueda refugiarme!
Da la orden, y quedaré a salvo,
pues tú eres esa roca;
¡tú eres mi fortaleza!
Proteção e segurança
O Senhor é a minha rocha e a minha fortaleza. Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem.
Vale más confiar en Dios
que confiar en gente importante.
5 (6) Solo Dios me da tranquilidad;
solo él me da confianza.
6 (7) Solo él me da su protección,
solo él puede salvarme;
¡jamás seré derrotado!
7 (8) Dios es mi salvador;
Dios es mi motivo de orgullo;
me protege y me llena de fuerza.
¡Dios es mi refugio!
8 (9) Pueblo mío,
¡confía siempre en Dios!
Cuando vayas a su templo,
cuéntale todos tus problemas.
¡Dios es nuestro refugio!
16-17 (17-18) Yo, por mi parte,
te alabaré en la mañana
por tu poder y por tu amor.
Tú eres el Dios que me protege;
tú eres el Dios que me ama.
Por eso te cantaré himnos,
porque eres mi fortaleza,
porque has sido mi refugio
en momentos de angustia.
1 (1b) Dios nuestro,
¡tú siempre has sido nuestra casa!
Desde siempre y hasta siempre,
desde antes de que crearas
las montañas, la tierra y el mundo,
tú has sido nuestro Dios.
9-10 (10-11) Tú, Dios mío,
proteges a los que son maltratados
y los libras de la angustia.
Los que te conocen
confían en ti,
pues nunca los abandonas
cuando te buscan.
7 (8) Dios mío,
¡tu amor es incomparable!
Bajo tu sombra protectora
todos hallamos refugio.
Em todo tempo
O Senhor é bom e é fortaleza no dia da angústia. A torre forte do nome do Senhor protege os seus em toda circunstância.
Nuestro Dios es bondadoso
y cuida de los que en él confían.
En momentos de angustia,
él nos brinda protección.
»Has sido un refugio para el débil
y has protegido al pobre en su aflicción.
Tú eres un refugio en la tormenta,
una sombra que protege del calor.
»El soplo de los tiranos
es como una tormenta de invierno;
El que obedece a Dios
ya tiene un poderoso protector
para él y para sus hijos.
Dios cuida de los buenos,
pero destruye a los malvados.