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Doença

Por Bíblia Online

A doença é realidade humana que a Bíblia confronta com compaixão e poder. Jesus curou toda enfermidade e prometeu ouvir a oração da fé pelos enfermos.

Jesus, o curador

Jesus percorreu toda a Galileia curando toda enfermidade e doença entre o povo. Pelo seu nome, curas continuam acontecendo.

La necesidad de obreros

Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias.

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los que tienen lepra y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los que tienen lepra y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!

Aquella noche, le llevaron a Jesús muchos endemoniados. Él expulsó a los espíritus malignos con una simple orden y sanó a todos los enfermos. Así se cumplió la palabra del Señor por medio del profeta Isaías, quien dijo:

«Se llevó nuestras enfermedades

y quitó nuestras dolencias».

Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron".

»Entonces esas personas justas responderán: "Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, ote vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa,o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?".

»Y el Rey dirá: "Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a !".

Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos . No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores».

Sanen a los enfermos y díganles: "El reino de Dios ahora está cerca de ustedes".

Jesús envía a los doce discípulos

Cierto día, Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para expulsar a todos los demonios y sanar enfermedades. Luego los envió para que anunciaran a todos acerca del reino de Dios y sanaran a los enfermos.

Promessas de cura

Eu sou o Senhor que te sara. As Escrituras prometem cura para o corpo e para a alma aos que confiam em Deus.

Les dijo: «Si ustedes escuchan atentamente la voz del Señor su Dios y hacen lo que es correcto ante sus ojos, obedeciendo sus mandatos y cumpliendo todos sus decretos, entonces no les enviaré ninguna de las enfermedades que envié a los egipcios; porque yo soy el Señor, quien los sana».

»Sirve solamente al Señor tu Dios. Si lo haces, yo te bendeciré con alimento y agua, y te protegeré de enfermedades.

»Sirve solamente al Señor tu Dios. Si lo haces, yo te bendeciré con alimento y agua, y te protegeré de enfermedades.

Oh Señor, si me sanas, seré verdaderamente sano;

si me salvas, seré verdaderamente salvo.

¡Mis alabanzas son solo para ti!

Él perdona todos mis pecados

y sana todas mis enfermedades.

Él sana a los de corazón quebrantado

y les venda las heridas.

El Señor abre los ojos de los ciegos.

El Señor levanta a los agobiados.

El Señor ama a los justos.

Para el director del coro: salmo de David.

¡Qué alegría hay para los que tratan bien a los pobres!

El Señor los rescata cuando están en apuros.

El Señor los protege

y los mantiene con vida;

los prospera en la tierra

y los rescata de sus enemigos.

El Señor los atiende cuando están enfermos

y les devuelve la salud.

Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu.

Oração pelos doentes

A oração da fé salvará o enfermo. Confessai as ofensas uns aos outros e orai uns pelos outros para serdes curados.

¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.

¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.

Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos.

aun cuando he recibido de Dios revelaciones tan maravillosas. Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso.

En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara. Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de . Es por esto que me deleito en mis debilidades, y en los insultos, en privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo. Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Esperança na aflição

Ele tomou sobre si as nossas enfermidades. Mesmo na doença, o coração alegre serve de bom remédio e Deus dá esperança.

Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó;

fueron nuestros dolores los que lo agobiaron.

Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios,

¡un castigo por sus propios pecados!

Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó;

fueron nuestros dolores los que lo agobiaron.

Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios,

¡un castigo por sus propios pecados!

Fue despreciado y rechazado:

hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo.

Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada;

fue despreciado, y no nos importó.

El corazón alegre es una buena medicina,

pero el espíritu quebrantado consume las fuerzas.

El espíritu humano puede soportar un cuerpo enfermo,

¿pero quién podrá sobrellevar un espíritu destrozado?

La esperanza postergada aflige al corazón,

pero un sueño cumplido es un árbol de vida.

Mientras me negué a confesar mi pecado,

mi cuerpo se consumió,

y gemía todo el día.

Sin duda, recordarán que yo estaba enfermo la primera vez que les llevé la Buena Noticia. Aunque mi condición los tentaba a no aceptarme, ustedes no me despreciaron ni me rechazaron. Todo lo contrario, me recibieron y me cuidaron como si yo fuera un ángel de Dios o incluso el mismo Cristo Jesús.

No bebas agua solamente. Deberías tomar un poco de vino por el bien de tu estómago, ya que te enfermas muy seguido.

Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más».

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