Doença
A doença é realidade humana que a Bíblia confronta com compaixão e poder. Jesus curou toda enfermidade e prometeu ouvir a oração da fé pelos enfermos.
Jesus, o curador
Jesus percorreu toda a Galileia curando toda enfermidade e doença entre o povo. Pelo seu nome, curas continuam acontecendo.
Son pocos los obreros
Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas noticias del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los que tengan alguna enfermedad en la piel, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los que tengan alguna enfermedad en la piel, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados; con una sola palabra expulsó a los espíritus y sanó a todos los enfermos. Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías:
«Él cargó con nuestras enfermedades
y soportó nuestros dolores».
Lo que cuesta seguir a Jesús
8:19-22 – Lc 9:57-60
necesité ropa y me vistieron; estuve enfermo y me atendieron; estuve en la cárcel y me visitaron".Y le contestarán los justos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos?¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?".El Rey les responderá: "Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí".
Al oír esto, Jesús les contestó:
—No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.
Le preguntan a Jesús sobre el ayuno
2:18-22 – Mt 9:14-17; Lc 5:33-38
Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: "El reino de Dios está cerca de ustedes".
Jesús envía a los doce
Habiendo reunido a los doce, Jesús les dio poder y autoridad para expulsar a todos los demonios y para sanar enfermedades. Entonces los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.
Promessas de cura
Eu sou o Senhor que te sara. As Escrituras prometem cura para o corpo e para a alma aos que confiam em Deus.
Les dijo: «Yo soy el Señor su Dios. Si escuchan mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si cumplen mis mandamientos y estatutos, no traeré sobre ustedes ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios. Yo soy el Señor, que les devuelve la salud».
Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.
Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.
Sáname, Señor, y seré sanado;
sálvame y seré salvo,
porque tú eres mi alabanza.
Él perdona todos tus pecados
y sana todas tus dolencias;
sana a los de corazón quebrantado
y venda sus heridas.
El Señor da vista a los ciegos,
el Señor levanta a los agobiados,
el Señor ama a los justos.
Dichoso el que piensa en el débil;
el Señor lo librará en el día de la desgracia.
El Señor lo protegerá y lo mantendrá con vida;
lo hará dichoso en la tierra
y no lo entregará al capricho de sus enemigos.
El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor;
cuando caiga enfermo lo restaurará.
Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.
Oração pelos doentes
A oração da fé salvará o enfermo. Confessai as ofensas uns aos outros e orai uns pelos outros para serdes curados.
¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los líderes de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha cometido pecados, sus pecados se le perdonarán.
¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los líderes de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha cometido pecados, sus pecados se le perdonarán.
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.
Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara. Tres veces rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Esperança na aflição
Ele tomou sobre si as nossas enfermidades. Mesmo na doença, o coração alegre serve de bom remédio e Deus dá esperança.
Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades
y soportó nuestros dolores,
pero nosotros lo consideramos herido,
golpeado por Dios y humillado.
Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades
y soportó nuestros dolores,
pero nosotros lo consideramos herido,
golpeado por Dios y humillado.
Despreciado y rechazado por los hombres,
varón de dolores, habituado al sufrimiento.
Todos evitaban mirarlo;
fue despreciado y no lo estimamos.
El corazón alegre es un buen remedio,
pero el ánimo decaído seca los huesos.
En la enfermedad, el ánimo levanta al enfermo;
¿pero quién podrá levantar el ánimo al abatido?
La esperanza que se demora aflige al corazón;
el deseo cumplido es un árbol de vida.
Mientras guardé silencio,
mis huesos se fueron consumiendo
por mi gemir de todo el día.
Como bien saben, la primera vez que les prediqué acerca de las buenas noticias fue debido a una enfermedad y, aunque esta fue una prueba para ustedes, no me trataron con desprecio ni desdén. Al contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, como si se tratara de Cristo Jesús.
No sigas bebiendo solo agua; toma también un poco de vino a causa de tu mal de estómago y tus frecuentes enfermedades.
Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte ni llanto, tampoco lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir».