Esperar em Deus
Esperar em Deus não é passividade — é confiança ativa no Senhor que age no tempo perfeito. Os que esperam nele não serão confundidos nem envergonhados.
Esperança em Deus
Descanse somente em Deus, ó minha alma, pois dele vem a minha esperança. Ele é rocha e salvação — não serei abalado.
5 (6) Solo Dios me da tranquilidad;
solo él me da confianza.
Calla en presencia de Dios,
y espera paciente a que actúe;
no te enojes
por causa de los que prosperan
ni por los que hacen planes malvados.
Los malvados serán destruidos,
pero los que esperan en Dios
recibirán la tierra prometida.
Pero tú, confía en Dios
y cumple su voluntad.
Él te pondrá muy en alto
y te dará la tierra prometida.
¡Ya verás con tus propios ojos
cuando los malvados sean destruidos!
1 (2) Toda mi esperanza
la tengo puesta en Dios,
pues aceptó atender mis ruegos.
En Dios he puesto mi esperanza;
con toda el alma confío en él,
pues confío en sus promesas.
Con ansias espero a Dios;
¡con más ansias lo espero
que los vigilantes a la mañana!
Los vigilantes esperan
que llegue la mañana,
Tampoco dejes que pasen vergüenza
los que en ti confían;
¡la vergüenza deben pasarla
los que traicionan a otros!
15 (16) Mi Señor y Dios,
yo en ti confío;
tú serás quien les responda.
Por eso me armo de valor,
y me digo a mí mismo:
«Pon tu confianza en Dios.
¡Sí, pon tu confianza en él!»
Confiança na espera
O Senhor é bom para os que esperam nele. O olho não viu o que Deus preparou para os que o amam e o aguardam.
pero los que confían en Dios
siempre tendrán nuevas fuerzas.
Podrán volar como las águilas,
podrán caminar sin cansarse
y correr sin fatigarse».
Isaías continuó diciendo:
«Sálvanos, Dios nuestro;
¡ten compasión de nosotros!
Danos fuerzas cada mañana;
¡ayúdanos en momentos difíciles!
»Jamás se ha escuchado
ni se ha visto que otro dios
haya hecho grandes milagros
a favor de los que en él confían.
Nunca hables de tomar venganza;
mejor confía en Dios,
y él vendrá en tu ayuda.
Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia y no se desesperen, pues ya pronto viene Cristo el Señor. Hagan como el campesino, que con paciencia espera la lluvia, y también espera que la tierra le dé buenas cosechas.
Confíen todo el tiempo en el amor de Dios, y esperen el día en que nuestro Señor Jesucristo nos dará la vida eterna, pues él también nos ama mucho.
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, y esperamos que de allí vuelva nuestro Salvador, el Señor Jesucristo.