Estudar a Bíblia
Estudar a Bíblia é mergulhar na mente de Deus. A Palavra é lâmpada para os pés, espada do Espírito e alimento para a alma. O cristão que estuda cresce em sabedoria e maturidade.
A importância do estudo
Os bereanos eram mais nobres porque examinavam as Escrituras diariamente. Estudar a Bíblia é mandamento e privilégio.
Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad.
Un obrero aprobado
Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.
Desde la niñez, se te han enseñado las sagradas Escrituras, las cuales te han dado la sabiduría para recibir la salvación que viene por confiar en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.
Hasta que yo llegue, dedícate a leer las Escrituras a la iglesia, y a animar y a enseñarles a los creyentes.
»Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras me señalan a mí!
Meditar e guardar
Não se aparte a lei do Senhor da tua boca. Medita nela de dia e de noite para que cumpras tudo o que nela está escrito.
Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas.
Tu palabra es una lámpara que guía mis pies
y una luz para mi camino.
¡Oh, cuánto amo tus enseñanzas!
Pienso en ellas todo el día.
Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos,
pues me guían constantemente.
Así es, tengo mejor percepción que mis maestros,
porque siempre pienso en tus leyes.
¿Cómo puede un joven mantenerse puro?
Obedeciendo tu palabra.
Me esforcé tanto por encontrarte;
no permitas que me aleje de tus mandatos.
He guardado tu palabra en mi corazón,
para no pecar contra ti.
Te alabo, oh Señor;
enséñame tus decretos.
Recité en voz alta
todas las ordenanzas que nos has dado.
Me alegré en tus leyes
tanto como en las riquezas.
Estudiaré tus mandamientos
y reflexionaré sobre tus caminos.
Me deleitaré en tus decretos
y no olvidaré tu palabra.
Guímel
A medida que aprendo tus justas ordenanzas,
te daré las gracias viviendo como debo hacerlo.
Estudo diligente
Esdras preparou o coração para buscar e ensinar a lei. O estudo exige disciplina, constância e coração aberto.
Había hecho arreglos para partir de Babilonia el 8 de abril, el primer día del nuevo año, y llegó a Jerusalén el 4 de agosto, pues la bondadosa mano de su Dios estaba sobre él. Así fue porque Esdras había decidido estudiar y obedecer la ley del Señor y enseñar sus decretos y ordenanzas al pueblo de Israel.
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalos a tus manos y llévalos sobre la frente como un recordatorio. Escríbelos en los marcos de la entrada de tu casa y sobre las puertas de la ciudad.
»Cuando se siente en el trono a reinar, deberá producir una copia de este conjunto de instrucciones en un rollo, en presencia de los sacerdotes levitas. Tendrá esa copia siempre consigo y la leerá todos los días de su vida. De esa manera, aprenderá a temer al Señor su Dios al obedecer todas las condiciones de esta serie de instrucciones y decretos. La lectura diaria impedirá que se vuelva orgulloso y actúe como si fuera superior al resto de sus compatriotas, y también impedirá que se aparte de los mandatos en lo más mínimo. Además, será una garantía de que él y sus descendientes reinarán por muchas generaciones en Israel.
El propósito de los proverbios
Estos son los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
El propósito de los proverbios es enseñar sabiduría y disciplina,
y ayudar a las personas a comprender la inteligencia de los sabios.
Su propósito es enseñarles a vivir una vida disciplinada y exitosa,
y ayudarlas a hacer lo que es correcto, justo e imparcial.
Estos proverbios darán inteligencia al ingenuo,
conocimiento y discernimiento al joven.
Que el sabio escuche estos proverbios y se haga aún más sabio.
Que los que tienen entendimiento reciban dirección
al estudiar el significado de estos proverbios y estas parábolas,
las palabras de los sabios y sus enigmas.
La confianza en el Señor
Hijo mío, nunca olvides las cosas que te he enseñado;
guarda mis mandatos en tu corazón.
Si así lo haces, vivirás muchos años,
y tu vida te dará satisfacción.
Aférrate a mis instrucciones; no las dejes ir.
Cuídalas bien, porque son la clave de la vida.
Pues su mandato es una lámpara
y su instrucción es una luz;
su disciplina correctiva
es el camino que lleva a la vida.
Proteção e crescimento
Quem ignora a Palavra perece. Toda Escritura é útil — crescei na graça e no conhecimento do nosso Senhor.
Mi pueblo está siendo destruido
porque no me conoce.
Así como ustedes, sacerdotes, se niegan a conocerme,
yo me niego a reconocerlos como mis sacerdotes.
Ya que olvidaron las leyes de su Dios,
me olvidaré de bendecir a sus hijos.
¡Busquen las instrucciones y las enseñanzas de Dios! Quienes contradicen su palabra están en completa oscuridad.
Jesús contestó:
—El error de ustedes es que no conocen las Escrituras y no conocen el poder de Dios.
Tales cosas se escribieron hace tiempo en las Escrituras para que nos sirvan de enseñanza. Y las Escrituras nos dan esperanza y ánimo mientras esperamos con paciencia hasta que se cumplan las promesas de Dios.
Palabras finales de Pedro
Queridos amigos, ustedes ya saben estas cosas. Así que manténganse en guardia; entonces no serán arrastrados por los errores de esa gente perversa y no perderán la base firme que tienen. En cambio, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
¡A él sea toda la gloria ahora y para siempre! Amén.
Incluso los profetas quisieron saber más cuando profetizaron acerca de esta salvación inmerecida que estaba preparada para ustedes. Se preguntaban a qué tiempo y en qué circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando les dijo de antemano sobre los sufrimientos de Cristo y de la inmensa gloria que después vendría.