Família
A família é a primeira instituição criada por Deus. Ele a projetou para ser escola de amor, fé e formação de caráter. A Bíblia honra a família e nos ensina a cuidar dela.
Eu e minha casa
Eu e minha casa serviremos ao Senhor. A família que serve a Deus juntos permanece unida e fortalecida em todas as circunstâncias.
Pero si les parece mal servir al Señor, escojan hoy a quién van a servir, si a los dioses que sus antepasados adoraban más allá del Éufrates o a los dioses de los amorreos de esta tierra. Pero yo y los de mi casa serviremos al Señor.
Pero si les parece mal servir al Señor, escojan hoy a quién van a servir, si a los dioses que sus antepasados adoraban más allá del Éufrates o a los dioses de los amorreos de esta tierra. Pero yo y los de mi casa serviremos al Señor.
—Cree en el Señor Jesucristo y serán salvos tú y tu familia —le respondieron.
Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros, como estuvo con nuestros padres; que jamás nos abandone.
Criar os filhos
Instrui a criança no caminho em que deve andar. O lar é a primeira escola de fé e obediência.
Enséñale al niño a elegir el camino correcto, y cuando sea viejo no lo abandonará.
Enséñale al niño a elegir el camino correcto, y cuando sea viejo no lo abandonará.
Advertencia contra el engaño
Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no rechaces las enseñanzas de tu madre. Lo que aprendas de ellos adornará tu cabeza como una corona, tu cuello como un collar.
Advertencia contra el adulterio
Hijo mío, obedece siempre los mandamientos y enseñanzas de tu padre y de tu madre.
Debes pensar constantemente en estos mandamientos que te doy en este día. Debes enseñarlos a tus hijos y hablar de ellos cuando estás en casa o cuando caminas con ellos; al acostarte y al levantarte.
Debes pensar constantemente en estos mandamientos que te doy en este día. Debes enseñarlos a tus hijos y hablar de ellos cuando estás en casa o cuando caminas con ellos; al acostarte y al levantarte.
Y en cuanto a ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos como quiere el Señor, con disciplina y consejos.
Y en cuanto a ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos como quiere el Señor, con disciplina y consejos.
Deberes filiales
Hijos, obedezcan a sus padres, pues esto es lo que deben hacer los que pertenecen al Señor. «Honra a tu padre y a tu madre» es el primer mandamiento que contiene una promesa:
Honrar e amar
Honra teu pai e tua mãe. A família funciona com perdão, paciência e amor incondicional entre todos os seus membros.
»Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una vida larga y buena en la tierra que el Señor tu Dios te da.
»Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una vida larga y buena en la tierra que el Señor tu Dios te da.
honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo con la misma sinceridad con que te amas a ti mismo".
El divorcio
Tras pronunciar estas palabras, salió Jesús de Galilea y llegó a la región de Judea que está al este del Jordán. Multitudes lo seguían, y Jesús sanaba a los enfermos.
Varios fariseos, en una entrevista, trataron de hacerlo caer en la trampa de decir algo que luego ellos pudieran utilizar contra él.
—¿Apruebas el divorcio? —le preguntaron.
—Y ustedes, ¿no leen las Escrituras? —les respondió—. En ellas está escrito que al principio Dios creó al hombre y a la mujer, y que el hombre debe abandonar al padre y a la madre para unirse a su esposa. Los dos serán uno, no dos. Y ningún hombre debe separar lo que Dios juntó.
—Entonces, ¿por qué dice Moisés que uno puede romper los lazos matrimoniales con su esposa siempre y cuando le dé una carta de divorcio? —le preguntaron.
Y él les replicó: —Moisés se vio obligado a reglamentar el divorcio por la dureza y la perversidad de su pueblo, pero Dios nunca ha querido que sea así. Es más: les digo que si alguno se divorcia de su esposa, a no ser en los casos en que esta le haya sido infiel, comete adulterio si se casa con otra. Y el que se casa con la divorciada, también comete adulterio.
Entonces los discípulos le dijeron:
—Si eso es así, ¡mejor sería no casarse!
Jesús les respondió: —Esto sólo lo pueden entender aquellos a quienes Dios ha ayudado a entenderlo. Hay personas que no se casan porque nacieron incapacitados para el matrimonio; otros no lo hacen porque los hombres los incapacitaron; y aun otros, porque no desean hacerlo por amor al reino de los cielos. El que pueda aceptar esto último, que lo acepte.
Jesús y los niños
Le llevaron entonces varios niños para que les pusiera las manos encima y orara por ellos. Pero los discípulos reprendieron a los que los traían.
—No molesten al Maestro —les dijeron.
—No, no —intervino Jesús—. No impidan que los niños vengan a mí, porque de ellos es el reino de los cielos.
Entonces les puso las manos encima a los niños y los bendijo. Luego se fue de allí.
El joven rico
Cierto día, alguien le preguntó:
—Buen Maestro, ¿qué bien haré para obtener la vida eterna?
—¿Por qué me llamas bueno? —le contestó Jesús—. El único bueno es Dios. Pero déjame contestarte: Si quieres obtener la vida, guarda los mandamientos.
—¿Cuáles?
Jesús le dijo:
—"No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no mentirás; honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo con la misma sinceridad con que te amas a ti mismo".
—Yo siempre he obedecido esos mandamientos —respondió el joven—. ¿Qué más tengo que hacer?
—Si quieres ser perfecto —le dijo Jesús—, ve, vende todo lo que tienes y dales el dinero a los pobres. De esta manera tendrás tesoros en el cielo. Y cuando lo hayas hecho, ven y sígueme.
Cuando el joven oyó esto, se fue muy triste porque era extremadamente rico.
—A un rico le es muy difícil entrar al reino de los cielos —comentó luego Jesús con sus discípulos—. Le es más fácil a un camello entrar por el ojo de una aguja que a un rico entrar al reino de Dios.
—¿Y entonces, quién puede salvarse? —preguntaron los discípulos algo turbados.
Jesús los miró fijamente y les dijo:
—Humanamente hablando, nadie. Pero para Dios no hay imposibles.
—Nosotros lo abandonamos todo por seguirte —dijo Pedro—. ¿Qué obtendremos en cambio?
Y Jesús le respondió:
—Cuando yo, el Hijo del hombre, me siente en mi trono de gloria, ustedes, mis discípulos, se sentarán en doce tronos a juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera que haya dejado hogar, hermanos, hermanas, padre, madre, esposa, hijos, tierras, por seguirme, recibirá cien veces lo que haya dejado, aparte de recibir la vida eterna. Pero muchos de los que ahora se creen importantes no lo serán entonces. Y muchos de los que ahora se consideran poco importantes serán los importantes entonces.
Al contrario, sean bondadosos entre ustedes, sean compasivos y perdónense las faltas los unos a los otros, de la misma manera que Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.
Así que, repito, el esposo debe amar a su esposa como a sí mismo; y la esposa debe respetar a su esposo.
Si alguno dice: «Amo a Dios», pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Si no ama al hermano que tiene delante, ¿cómo puede amar a Dios, a quien jamás ha visto?
Cuidar da família
Quem não cuida dos seus negou a fé. A família é responsabilidade sagrada — prover, proteger e abençoar é mandamento divino.
El que no se ocupa de los suyos, especialmente de los de su propia familia, ha negado la fe y es peor que un infiel.
El que no se ocupa de los suyos, especialmente de los de su propia familia, ha negado la fe y es peor que un infiel.
Pero si tienen hijos o nietos, estos deben hacerse cargo de ellas, porque su responsabilidad empieza con los de su propia familia. Así corresponderán al amor de sus padres y abuelos, porque eso le agrada a Dios.
Divisiones en la iglesia
Pero, amados hermanos, les suplico en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que no discutan más, que reine entre ustedes la armonía y cesen las divisiones. Les ruego encarecidamente que mantengan la unidad en sus pensamientos y propósitos.
Los hijos son un regalo de Dios, recompensa suya son. Los hijos de padre joven son como flechas en manos del guerrero. Dichoso el hombre que tiene su aljaba llena de esta clase de flechas. No será avergonzado cuando se enfrente a sus enemigos a las puertas de la ciudad.
Pero el amor del Señor permanece para siempre con aquellos que le temen. Su salvación está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de cumplir sus mandamientos.
Pero el amor del Señor permanece para siempre con aquellos que le temen. Su salvación está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de cumplir sus mandamientos.
¡Que admirable, que agradable es que los hermanos vivan juntos en armonía!
Unidade familiar
A coroa dos velhos são os filhos dos filhos. O casamento, os filhos e a comunhão familiar são bênçãos de Deus.
Los nietos son la corona del anciano; los padres el orgullo de sus hijos.
Los nietos son la corona del anciano; los padres el orgullo de sus hijos.
El verdadero amigo siempre ama, y en tiempos de necesidad es como un hermano.
Hay amigos que nos llevan a la ruina, pero hay amigos más fieles que un hermano.
No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre. No vayas a la casa de tu hermano cuando necesites ayuda. Más vale vecino cerca que hermano lejos.
13
Hijo mío, qué gozo tendré si llegas a ser un hombre sabio;
El padre del justo tiene de qué alegrarse. Qué felicidad es tener un hijo sabio.
Proverbios de Salomón
Estos son los proverbios de Salomón.
¡Qué felices viven los padres de un hijo sabio, pero qué tristeza les da el hijo necio.
Prepara primero tus faenas de cultivo y ten listos tus campos para la siembra; después de eso, construye tu casa.
El ambicioso trae dolor a toda su familia, pero el que aborrece el soborno vivirá.
El que perturba su casa no heredará más que el viento; el necio será siervo del sabio.
Casamento e família
O homem deixará pai e mãe e se unirá à sua mulher. A família começa no casamento — aliança sagrada diante de Deus.
Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona.
Luego Dios los bendijo y les dijo: «Tengan muchos hijos, para que llenen toda la tierra, y la administren. Ustedes dominarán a los peces del mar, a las aves del cielo, y a todos los animales que hay en la tierra».
Date buena vida con la mujer que amas en los fugaces días de la vida, pues la esposa que Dios te da es la mejor recompensa por tu trabajo aquí en la tierra.
Pero al principio de la creación, Dios creó al hombre y a la mujer. "Por eso, el hombre debe separarse de su padre y de su madre y unirse a su mujer y los dos serán uno solo". Así que ya no son dos sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó que no lo separe el hombre.
Pues si ustedes, que son malos, saben darles cosas buenas a sus hijos, con mayor razón el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan».
¡Jamás! ¿Podrá la madre olvidar a su criaturita y no amar a su propio hijo? Pues aunque eso fuera posible, yo no los olvidaré. Miren, en la palma de mi mano he grabado su nombre y ante mí tengo perpetuamente el cuadro de las derribadas murallas de Jerusalén.
Sí, amados míos, ahora somos hijos de Dios, y no podemos ni siquiera imaginarnos lo que vamos a ser después. Pero de algo estamos ciertos: que cuando él venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es. El que espera esto se purifica, como Cristo es puro.