Homem de Deus
O homem de Deus é aquele que busca a justiça, a piedade, a fé e o amor. A Bíblia apresenta modelos de homens íntegros que andaram com Deus e marcaram a história.
Características do homem de Deus
O homem de Deus foge das paixões e segue a justiça, a piedade, a fé, o amor, a perseverança e a mansidão.
Recomendaciones y despedida
Pero tú, Timoteo, estás al servicio de Dios. Por eso, aléjate de todo lo malo. Trata siempre de obedecer a Dios y de ser un buen discípulo de Jesucristo. No dejes de confiar en él, y ama a todos los hermanos de la iglesia. Cuando enfrentes dificultades, ten paciencia y sé amable con los demás.
No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario, trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios.
Consejos finales
Manténganse siempre en estado de alerta, pero confiando en Cristo. Sean fuertes y valientes, y todo lo que hagan, háganlo con amor.
Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios.
Exemplos bíblicos
Noé era justo e íntegro entre seus contemporâneos. Jó era homem reto que temia a Deus e se desviava do mal.
Noé construye una casa flotante
Noé siempre obedeció a Dios. Entre la gente de su tiempo no había nadie más bueno ni honrado que él.
¿Quién era Job?
Había una vez, en cierto país llamado Uz, un hombre muy bueno y honrado. Siempre obedecía a Dios en todo y evitaba hacer lo malo. Se llamaba Job,
Dios envió a un hombre llamado Juan, para que hablara con la gente y la convenciera de creer en la luz.
El sabio quiere más sabiduría;
el tonto no sabe lo que quiere.
Viver como filho de Deus
Quem faz a vontade de Deus é eleito. Medite na Palavra e ande nos caminhos do Senhor como verdadeiro discípulo.
Pero aquellos que la aceptaron
y creyeron en ella,
llegaron a ser hijos de Dios.
Son hijos de Dios
por voluntad divina,
no por voluntad humana.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a los que lo adoran y lo obedecen.
Solo obedeciendo tu palabra
pueden los jóvenes corregir su vida.
Yo te busco de todo corazón
y llevo tu palabra en mi pensamiento.
Manténme fiel a tus enseñanzas
para no pecar contra ti.
¡Bendito seas, mi Dios!
¡Enséñame a obedecer tus mandatos!
Siempre estoy repitiendo
las enseñanzas que nos diste.
En ellas pongo toda mi atención,
pues me hacen más feliz
que todo el oro del mundo.
Mi mayor placer son tus mandatos;
jamás me olvido de ellos.
Éxito y fracaso
Dios bendice
a quienes no siguen malos consejos
ni andan en malas compañías
ni se juntan con los que se burlan de Dios.
Dios bendice
a quienes aman su palabra
y alegres la estudian día y noche.
Son como árboles sembrados
junto a los arroyos:
llegado el momento,
dan mucho fruto
y no se marchitan sus hojas.
¡Todo lo que hacen les sale bien!
Con los malvados
no pasa lo mismo;
¡son como el polvo
que se lleva el viento!
Cuando sean juzgados,
nada los salvará;
¡esos pecadores no tendrán parte
en la reunión de los buenos!
En verdad,
Dios cuida a los buenos,
pero los malvados
se encaminan al fracaso.
Por eso, ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.