O juízo final
O juízo final é a conclusão da história humana. Todos os seres humanos comparecerão diante do trono de Deus para o julgamento eterno — os salvos para a vida, os ímpios para a condenação.
O grande trono branco
Vi um grande trono branco e os mortos diante de Deus. Os livros foram abertos e cada um foi julgado segundo as suas obras.
Entonces vi un gran trono blanco con Uno sentado en él. El cielo y la tierra desaparecieron, y no existían más. Vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante el trono, y los libros se abrieron. Y se abrió otro libro, el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados conforme a lo que estaba escrito en ellos y lo que habían hecho. El mar entregó a los muertos que estaban en él, y la muerte y el Hades entregaron a los que estaban en ellos, y todos eran juzgados conforme a lo que habían hecho. Entonces la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. El lago de fuego es la segunda muerte. Aquellos que no tengan su nombre escrito en el libro de la vida, fueron lanzados al lago de fuego.
"Yo vengo pronto, y traigo mi recompensa para dar a todos conforme a lo que hayan hecho.
"Yo vengo pronto, y traigo mi recompensa para dar a todos conforme a lo que hayan hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin.
Preparação para o juízo
Deus estabeleceu um dia para julgar o mundo com justiça. Arrependei-vos, porque o juízo se aproxima e cada palavra será pesada.
Porque él ha establecido un tiempo en el cual juzgará con justicia al mundo por medio del hombre que él ha elegido, y les ha demostrado a todos que él es el escogido al resucitarlo de los muertos".
Yo les digo, ustedes tendrán que dar cuenta en el Día del Juicio de cada cosa que hayan dicho de manera descuidada. Porque lo que ustedes digan los vindicará o los condenará".
"Pero cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, se sentará en su trono majestuoso. Traerán a todos delante de él. Entonces él separará a los unos de los otros, así como un pastor separa a las ovejas de los cabritos. Entonces colocará a las ovejas a su derecha, y a los cabritos en su mano izquierda.
"Pero cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, se sentará en su trono majestuoso. Traerán a todos delante de él. Entonces él separará a los unos de los otros, así como un pastor separa a las ovejas de los cabritos. Entonces colocará a las ovejas a su derecha, y a los cabritos en su mano izquierda. Entonces el rey dirá a los de su derecha: ‘vengan ustedes, benditos de mi Padre, hereden el reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo. Porque tuve hambre y me dieron alimento para comer. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui forastero y me hospedaron. Estuve desnudo y me vistieron. Estuve enfermo y cuidaron de mí. Estuve en la cárcel y me visitaron’. Entonces los de la derecha responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?’ El rey les dirá: ‘en verdad les digo que todo lo que hicieron por uno de estos de menor importancia, lo hicieron por mi’.
"También dirá a los de su izquierda: ‘¡apártense de mi, ustedes malditos, vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles! Porque tuve hambre y no me dieron nada de comer. Tuve sed y no me dieron de beber. Fui forastero y no me hospedaron. Estuve desnudo y no me vistieron. Estuve enfermo y en la cárcel y no me visitaron’. Entonces ellos también responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, con sed, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel y no cuidamos de ti?’ Entonces él les dirá: ‘en verdad les digo que todo lo que no hicieron por uno de estos de menor importancia, no lo hicieron por mi’. Ellos se irán a la condenación eterna, pero los justos entrarán a la vida eterna".
Segurança em Cristo
Quem crê no Filho tem a vida eterna e não entra em juízo. O amor de Deus é nosso refúgio diante do juízo vindouro.
"Porque Dios amó al mundo, y lo hizo de esta manera: entregó a su único Hijo, a fin de que todos los que crean en él no mueran, sino que tengan vida eterna.
"Porque Dios amó al mundo, y lo hizo de esta manera: entregó a su único Hijo, a fin de que todos los que crean en él no mueran, sino que tengan vida eterna. Dios no envió al Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvar al mundo por medio de él. Aquellos que creen en él no están condenados, mientras que aquellos que no creen en él ya están condenados porque no creyeron en el único Hijo de Dios. Así es como se decide esto: la luz vino al mundo, pero las personas amaban las tinieblas más que a la luz, porque sus acciones eran malvadas.
"Pero les digo la verdad: es mejor para ustedes que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendría a ustedes. Si yo me voy, lo enviaré a ustedes. Y cuando él venga, convencerá a los que están en el mundo de que tienen ideas equivocadas sobre el pecado, sobre lo que es correcto y sobre el juicio. Sobre el pecado, porque no creen en mí. Sobre lo que es correcto, porque yo voy al Padre y ustedes no me verán por más tiempo. Sobre el juicio, porque el gobernante de este mundo ha sido condenado.
Hemos experimentado y creído en el amor que Dios tiene por nosotros. Dios es amor, y los que viven en amor, viven en Dios, y Dios en ellos. Es así como el amor se completa en nosotros, para que podamos estar seguros en el día del juicio: por el hecho de que vivimos como él en este mundo. Donde hay amor no puede haber temor. Y Dios nos ama por completo, y este amor echa fuera todos nuestros miedos. Si tememos, es porque tememos ser castigados, y eso muestra que no hemos sido plenamente transformados por la plenitud del amor de Dios.
Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo. Y cada uno de nosotros recibirá lo que merece por lo que hayamos hecho en esta vida, ya sea bueno o malo.
La buena noticia que yo les comparto es que viene un día cuando Dios juzgará, por medio de Jesucristo, los pensamientos secretos de todos.
Y así como los seres humanos mueren una sola vez, y luego son juzgados, del mismo modo ocurre con Cristo. Pues al haber sido sacrificado una sola vez para quitar los pecados de muchos, vendrá otra vez, no para hacerse cargo del pecado, sino para salvar a quienes lo esperan.
"En poco tiempo vendrá, tal como lo dijo, y no tardará. Los que hacen lo recto vivirán por su fe en Dios, y si se retractan de su compromiso, no me agradaré de ellos". Pero nosotros no somos la clase de personas que se retracta y termina en la perdición. Nosotros somos los que creemos en Dios y su salvación.
De modo que no deberíamos estar durmiendo como todos los demás, sino que debemos permanecer despiertos y mantener nuestra mente lúcida. Porque en la noche es cuando la gente duerme; y es en la noche que se emborrachan. Pero como nosotros pertenecemos al día, debemos mantener nuestras mentes limpias, ceñidos con la coraza de fe y amor, y usando como casco la esperanza de la salvación. Porque Dios no nos ha puesto en sitio de castigo, sino que nos ha reservado para salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.