Medo da morte
O medo da morte é universal, mas Cristo o venceu. A Bíblia ensina que para quem crê, a morte perdeu o aguilhão — não é mais motivo de terror, mas porta para a eternidade com Deus.
Cristo venceu a morte
Jesus assumiu carne e sangue para, pela morte, destruir o que tinha o poder da morte e libertar os que viviam em escravidão pelo medo dela.
Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne y sangre— el Hijo también se hizo de carne y sangre. Pues solo como ser humano podía morir y solo mediante la muerte podía quebrantar el poder del diablo, quien tenía el poder sobre la muerte. Únicamente de esa manera el Hijo podía libertar a todos los que vivían esclavizados por temor a la muerte.
Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura:
«La muerte es devorada en victoria.
Oh muerte, ¿dónde está tu victoria?
Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?».
Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Pues hemos muerto y fuimos sepultados con Cristo mediante el bautismo; y tal como Cristo fue levantado de los muertos por el poder glorioso del Padre, ahora nosotros también podemos vivir una vida nueva.
Dado que fuimos unidos a él en su muerte, también seremos resucitados como él.
A promessa da vida eterna
Quem ouve a Palavra e crê já passou da morte para a vida. O amor perfeito lança fora o medo, até o medo da morte.
»Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.
Jesús le dijo:
—Yo soy la resurrección y la vida.El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto.
Les digo la verdad, ¡todo el que obedezca mi enseñanza jamás morirá!
»Pues Dios amó tanto al mundo que dioa su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios.
Não temas
Jesus disse: não temais os que matam o corpo. No vale da sombra da morte, o Senhor está conosco como pastor e protetor.
»No teman a los que quieren matarles el cuerpo; no pueden tocar el alma. Teman solo a Dios, quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno.
Aun cuando yo pase
por el valle más oscuro,
no temeré,
porque tú estás a mi lado.
Tu vara y tu cayado
me protegen y me confortan.
Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más».
No tengas miedo de lo que estás a punto de sufrir. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán por diez días; pero si permaneces fiel, incluso cuando te enfrentes a la muerte, te daré la corona de la vida.
Pues los que andan por el camino de la justicia
descansarán en paz cuando mueran.
Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».
(Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó.
Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.