Publicidade

Medo

Por Bíblia Online

O medo é uma das emoções mais paralisantes. Mas a Bíblia repete mais de 300 vezes: 'Não temas.' O perfeito amor lança fora o medo, porque Deus está conosco.

O antídoto contra o medo

No amor não existe medo; o perfeito amor lança fora o medo. O medo tem a ver com castigo, mas quem ama está em Deus.

No hay por qué temer a quien tan perfectamente nos ama. Su perfecto amor elimina cualquier temor. Si alguien siente miedo es miedo al castigo lo que siente, y con ello demuestra que no está absolutamente convencido de su amor hacia nosotros.

No hay por qué temer a quien tan perfectamente nos ama. Su perfecto amor elimina cualquier temor. Si alguien siente miedo es miedo al castigo lo que siente, y con ello demuestra que no está absolutamente convencido de su amor hacia nosotros.

No hay por qué temer a quien tan perfectamente nos ama. Su perfecto amor elimina cualquier temor. Si alguien siente miedo es miedo al castigo lo que siente, y con ello demuestra que no está absolutamente convencido de su amor hacia nosotros.

El Espíritu que es don de Dios, no quiere que temamos a la gente, sino que tengamos fortaleza, amor y dominio propio.

El Espíritu que es don de Dios, no quiere que temamos a la gente, sino que tengamos fortaleza, amor y dominio propio.

Ustedes no recibieron un espíritu que los haga esclavos del miedo; recibieron el Espíritu que los adopta como hijos de Dios y les permite clamar: «Padre, Padre»,

Ustedes no recibieron un espíritu que los haga esclavos del miedo; recibieron el Espíritu que los adopta como hijos de Dios y les permite clamar: «Padre, Padre»,

Ustedes no recibieron un espíritu que los haga esclavos del miedo; recibieron el Espíritu que los adopta como hijos de Dios y les permite clamar: «Padre, Padre»,

Deus é refúgio

O Senhor é a minha luz e minha salvação — de quem terei medo? Ele é fortaleza da minha vida — de quem me recearei?

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor me protege del peligro, ¿quién podrá amedrentarme?

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor me protege del peligro, ¿quién podrá amedrentarme?

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor me protege del peligro, ¿quién podrá amedrentarme?

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor me protege del peligro, ¿quién podrá amedrentarme?

Allí estaré yo cuando sobrevengan las tribulaciones. Él me esconderá en su santuario. Él me pondrá sobre alta roca.

Dios es nuestro amparo y nuestra fuerza, nuestra pronta ayuda en tiempos de tribulación. Por eso no temeremos aunque el mundo se desintegre y los montes se derrumben y caigan al mar. ¡Que rujan los océanos espumantes! ¡Que las montañas se hundan en el mar!

Él está de mi parte, no tendré miedo. ¿Qué podrá hacerme un simple mortal?

Confiar e não temer

Quando o medo chegar, confie em Deus. O Senhor é escudo e refúgio — Ele acalma tempestades e silencia todo medo.

Pero cuando tenga miedo, pondré mi confianza en ti.

Pero cuando tenga miedo, pondré mi confianza en ti.

Pero cuando tenga miedo, pondré mi confianza en ti.

Pero cuando tenga miedo, pondré mi confianza en ti. Oh Dios, alabo tu palabra. Confío en Dios ¿por qué temeré? ¿Qué podrá hacerme un simple mortal?

Oh Dios, alabo tu palabra. Confío en Dios ¿por qué temeré? ¿Qué podrá hacerme un simple mortal?

Oh Dios, alabo tu palabra. Confío en Dios ¿por qué temeré? ¿Qué podrá hacerme un simple mortal?

Mi corazón se angustia dentro de mí. El terror a la muerte me domina. Temblando estoy de miedo, sobrecogido estoy de terror.

Lleva tus cargas al Señor, él te sostendrá. No permitirá que el santo resbale o caiga.

Porque clamé a él y él me respondió. Me libró de todos mis temores.

Porque clamé a él y él me respondió. Me libró de todos mis temores.

Porque clamé a él y él me respondió. Me libró de todos mis temores.

Não temas — Eu estou contigo

Deus repete: não temas, porque eu sou contigo. Ele segura nossa mão direita e nos fortalece em cada situação de medo.

No temas, pues yo estoy contigo, no te desanimes. Yo soy tu Dios, yo te fortaleceré, yo te ayudaré, yo te sostendré con mi triunfante mano diestra.

No temas, pues yo estoy contigo, no te desanimes. Yo soy tu Dios, yo te fortaleceré, yo te ayudaré, yo te sostendré con mi triunfante mano diestra.

No temas, pues yo estoy contigo, no te desanimes. Yo soy tu Dios, yo te fortaleceré, yo te ayudaré, yo te sostendré con mi triunfante mano diestra.

Yo te sostengo tomándote de la mano derecha —yo, el Señor Dios tuyo— y te digo: ¡No tengas temor; estoy aquí para ayudarte!

alienta a los atemorizados. Diles: «Sean valientes, no teman, porque su Dios viene para destruir a sus enemigos, viene a salvarlos».

Sí, esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas».

Sí, esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas».

No tengas miedo porque el Señor irá delante de ti y estará contigo. Él no te desamparará. No temas ni te desanimes».

No tengas miedo porque el Señor irá delante de ti y estará contigo. Él no te desamparará. No temas ni te desanimes».

Sé fuerte. Sé valiente. No temas delante de ellos porque el Señor tu Dios estará contigo, no te dejará ni te abandonará».

Y no le tengas miedo al pueblo, porque yo, el Señor, estaré contigo y te libraré en caso de peligro.

Paz que vence o medo

A paz de Cristo e a confiança no Pai celestial dissipam todo temor. Jesus disse: não se turbe o vosso coração, nem se atemorize.

»Les dejo la paz, les doy mi paz; pero no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni tengan miedo.

»Les dejo la paz, les doy mi paz; pero no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni tengan miedo.

»No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí.

No se angustien por nada; más bien, oren; pídanle a Dios en toda ocasión y denle gracias. Y la paz de Dios, esa paz que nadie puede comprender, cuidará sus corazones y pensamientos en Cristo.

No se angustien por nada; más bien, oren; pídanle a Dios en toda ocasión y denle gracias. Y la paz de Dios, esa paz que nadie puede comprender, cuidará sus corazones y pensamientos en Cristo.

Dejen en las manos de Dios todas sus preocupaciones, porque él cuida de ustedes.

No teman a los que pueden matar el cuerpo pero no pueden tocar el alma. Sólo teman a Dios, que es el único que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.

»¿Qué valen dos pajarillos? ¡Apenas unos centavos! Sin embargo, ni uno solo cae a tierra sin que el Padre lo permita. Pues yo les digo que hasta el último cabello de ustedes está contado. Así que no teman, que para Dios ustedes valen más que muchos pajarillos.

Coragem e segurança

O Senhor é meu pastor, nada me faltará. Mesmo no vale da sombra da morte, não temerei mal algum, porque Tu estás comigo.

Aun cuando atraviese el negro valle de la muerte, no tendré miedo, pues tú irás siempre muy junto a mí. Tu vara de pastor y tu cayado me protegen y me dan seguridad.

Aun cuando atraviese el negro valle de la muerte, no tendré miedo, pues tú irás siempre muy junto a mí. Tu vara de pastor y tu cayado me protegen y me dan seguridad.

No tienes que temer al terror de la noche, ni asustarte por los peligros del día, ni atemorizarte por las plagas que se ocultan en las tinieblas ni por los desastres del mediodía.

El Señor es para nosotros como un padre, compasivo para con los que le temen.

Esas personas no serán derrotadas por las perversas circunstancias. Los justos serán para siempre recordados. Ellos no tienen miedo de recibir malas noticias; pues están confiados en que el Señor los cuidará.

Viviré con libertad, porque he buscado tus mandamientos.

Exemplos de coragem

Gideão, Josué, Eliseu e os apóstolos enfrentaram o medo pela fé. Deus encorajou cada um deles pessoalmente.

Poco tiempo después, el Señor le dijo a Abram:

—Abram, no tengas miedo, porque yo te protejo, y te voy a dar una recompensa muy grande.

Al día siguiente, cuando el criado del profeta se levantó temprano y salió al exterior, vio las tropas, los caballos y los carros por toda la ciudad.

—¡Ay, señor mío! ¿Qué haremos ahora? —exclamó ante Eliseo.

—No tengas miedo —le dijo Eliseo—. Son más los que están con nosotros que los que están con ellos.

Entonces Eliseo oró: «Señor, ábrele los ojos a mi criado para que vea». Y el Señor le abrió los ojos al criado y este vio que estaban rodeados de caballos y carros de fuego. ¡No estaban solos en la montaña!

Jesús dormía en la popa, con la cabeza en una almohada. Lo despertaron y le dijeron:

—Maestro, ¿no te importa que nos estemos hundiendo?

Jesús se levantó, reprendió a los vientos y dijo a las olas:

—¡Silencio! ¡Cálmense!

Los vientos cesaron y todo quedó en calma, Y Jesús les dijo:

—¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Acaso no tienen fe?

Cuando los discípulos vieron que caminaba sobre el agua, gritaron de terror creyendo que era un fantasma, pues estaban muy espantados por lo que veían. Pero él en seguida les dijo: «Cálmense, soy yo, no tengan miedo».

El ángel le dijo:

—No tengas miedo, María, porque Dios te ha concedido su favor. Vas a quedar embarazada y tendrás un hijo, y lo llamarás Jesús.

»No tengan miedo, mi pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes, en su bondad, quiere darles el reino.

Sí, tú acudiste ante mi oración desesperada y me dijiste: «No tengas miedo».

No amen el dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho:

«Nunca te dejaré; jamás te abandonaré».

Así que podemos decir con toda confianza:

«El Señor es el que me ayuda; no tengo miedo. ¿Qué puede hacerme otro igual a mí?».

Así que podemos decir con toda confianza:

«El Señor es el que me ayuda; no tengo miedo. ¿Qué puede hacerme otro igual a mí?».

Por consiguiente, ya que los hijos de Dios son de carne y hueso, Jesús también compartió esa misma naturaleza de carne y hueso, para así anular, por medio de su muerte, al que tiene el dominio de la muerte, al diablo, y poder librar a los que vivían siempre en esclavitud por temor a la muerte.

—No teman —les dijo Moisés—, porque Dios se ha presentado de esta manera para probarlos, de modo que de aquí en adelante tengan temor de pecar en su contra.

Hombre mortal, no tengas temor de ellos, no te asustes, aun cuando te amenacen con arrojarte a un pozo lleno de escorpiones. No desmayes ante sus semblantes airados, pues acuérdate que son rebeldes.

No temas, pueblo mío, alégrate y regocíjate, pues el Señor hará cosas extraordinarias para protegerte.

Las autoridades no están para darle miedo a la gente que hace el bien, sino a los maleantes. Así que si no deseas temerlas, pórtate bien y las autoridades hablarán bien de ti.

Pero los que me escuchen vivirán en paz y seguridad, sin temor».

El temor al hombre es una trampa peligrosa, pero la confianza en el Señor trae seguridad.

Al acostarte, no tendrás ningún temor y dormirás tranquilamente.

Pero si sufren por hacer lo que es justo, ¡dichosos sean! No le tengan miedo a nadie ni se asusten.

Publicidade
Bíblia Online Bíblia Online

Bíblia Online • Versão: 2026-06-22_10-02-25-