Pular para o conteúdo
Publicidade

A mulher sábia

Por Bíblia Online

A mulher sábia constrói sua casa sobre o fundamento do temor do Senhor. Sua sabedoria abençoa a família, a comunidade e as gerações futuras.

A sabedoria que edifica

A mulher sábia edifica sua casa. O temor do Senhor é o princípio da sabedoria e a instrução que conduz à honra.

LA mujer sabia edifica su casa:

Mas la necia con sus manos la derriba.

2 diversos asuntos.

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría;

Y la ciencia de los santos es inteligencia.

El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría:

Y delante de la honra está la humildad.

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.

Buscad á Jehová y su fortaleza;

Buscad su rostro continuamente.

Virtude e excelência

A mulher virtuosa é coroada de força e dignidade. Ela abre a boca com sabedoria e a instrução da bondade está na sua língua.

Mujer fuerte, ¿quién la hallará?

Porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas.

Fortaleza y honor son su vestidura;

Y en el día postrero reirá.

Abrió su boca con sabiduría:

Y la ley de clemencia está en su lengua.

2 Vanidad de los placeres,

Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada;

Y su marido también la alabó.

Muchas mujeres hicieron el bien;

Mas las sobrepujaste á todas.

Engañosa es la gracia, y vana la hermosura:

La mujer que teme á Jehová, ésa será alabada.

La mujer virtuosa corona es de su marido:

Mas la mala, como carcoma en sus huesos.

La mujer graciosa tendrá honra:

Y los fuertes tendrán riquezas.

La casa y las riquezas herencia son de los padres:

Mas de Jehová la mujer prudente.

Exemplo e influência

A mulher sábia é exemplo de fé e bom testemunho. Suas atitudes inspiram e seu legado abençoa as gerações que virão.

2 La enseñanza útil y la inútil.

Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:

Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,

A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.

Las mujeres asimismo, honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo.

ENTONCES el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo.

Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.

Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.

Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.

Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.

Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.

Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

Mas las prudentes respondieron, diciendo: Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.

Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.

Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos.

Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.

Seja o primeiro