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A mulher sábia

Por Bíblia Online

A mulher sábia constrói sua casa sobre o fundamento do temor do Senhor. Sua sabedoria abençoa a família, a comunidade e as gerações futuras.

A sabedoria que edifica

A mulher sábia edifica sua casa. O temor do Senhor é o princípio da sabedoria e a instrução que conduz à honra.

La mujer sabia edifica su casa,

pero la necia la derriba con sus propias manos.

El principio de la sabiduría es el temor del Señor;

el conocimiento de lo santo es inteligencia.

El temor del Señor corrige y da sabiduría;

antes que honra, humildad.

Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.

¡Busquen el poder del Señor!

¡Busquen siempre a Dios!

Virtude e excelência

A mulher virtuosa é coroada de força e dignidade. Ela abre a boca com sabedoria e a instrução da bondade está na sua língua.

Elogio a la esposa ejemplar

Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella?

Su valor excede al de las piedras preciosas.

Se reviste de fuerza y de honra,

y no le preocupa lo que pueda venir.

Habla siempre con sabiduría,

y su lengua se gobierna por la ley del amor.

Sus hijos se levantan y la llaman dichosa;

también su esposo la felicita:

«Muchas mujeres han hecho el bien,

pero las sobrepasas a todas.»

La belleza es engañosa, y hueca la hermosura,

pero la mujer que teme al Señor será alabada.

La mujer noble es corona de su esposo;

la malvada es como podredumbre en sus huesos.

La mujer agraciada acrecienta su honra;

la gente violenta acrecienta sus riquezas.

Casa y riquezas, herencia paterna;

mujer prudente, herencia del Señor.

Exemplo e influência

A mulher sábia é exemplo de fé e bom testemunho. Suas atitudes inspiram e seu legado abençoa as gerações que virão.

Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su porte y maestras del bien, no calumniadoras ni esclavas del vino;

deben enseñar a las mujeres más jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,

a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas y sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea ofendida.

Las mujeres, por su parte, deben ser honestas, y no calumniadoras, sino sobrias y fieles en todo.

Parábola de las diez vírgenes

»En aquel tiempo, el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomaron sus lámparas, y salieron a recibir al novio.

Cinco de ellas eran prudentes y cinco imprudentes.

Las imprudentes, tomaron sus lámparas, pero no llevaron aceite;

en cambio, las prudentes llevaron sus lámparas y también vasijas con aceite.

Como el esposo se demoró, todas cabecearon y se durmieron.

A la medianoche se oyó gritar: "¡Aquí viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!"

Todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Entonces las imprudentes dijeron a las prudentes: "Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando."

Pero las prudentes les respondieron: "A fin de que no nos falte a nosotras ni a ustedes, vayan a los que venden, y compren para ustedes mismas."

Pero mientras ellas fueron a comprar, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta.

Después llegaron también las otras vírgenes, y decían: "¡Señor, señor, ábrenos!"

Pero él les respondió: "De cierto les digo, que no las conozco."

Estén atentos, porque ustedes no saben el día ni la hora en que el Hijo del Hombre vendrá.

Seja o primeiro