Mundo
A Bíblia tem muito a dizer sobre o mundo e nossa relação com ele. Cristãos estão no mundo, mas não são do mundo — chamados a ser luz e sal sem se conformar com os padrões seculares.
Não ameis o mundo
Não ameis o mundo nem o que nele há. A cobiça da carne, a cobiça dos olhos e a soberba da vida não vêm do Pai, mas do mundo.
No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Porque todo lo que hay en el mundo, es decir, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanidad de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Porque todo lo que hay en el mundo, es decir, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanidad de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
El mundo y sus deseos pasan; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
¡Ay, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Todo aquel que quiera ser amigo del mundo, se declara enemigo de Dios.
¡Ay, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Todo aquel que quiera ser amigo del mundo, se declara enemigo de Dios.
O amor de Deus pelo mundo
Porque Deus amou o mundo de tal maneira que deu seu Filho. O mesmo mundo que rejeita a Deus é amado por Ele e objeto de sua redenção.
De tal manera amó Dios al mundo
»Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
De tal manera amó Dios al mundo
»Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Y él es el sacrificio por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
Hijos de Dios
Miren cuánto nos ama el Padre, que nos ha concedido ser llamados hijos de Dios. Y lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
Hijos de Dios
Miren cuánto nos ama el Padre, que nos ha concedido ser llamados hijos de Dios. Y lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
Vencer o mundo
Jesus venceu o mundo e nos dá sua paz e vitória. A fé é a vitória que vence o mundo — e aquele que nasceu de Deus o vence.
Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán sufrimiento; pero confíen, yo he vencido al mundo.»
Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán sufrimiento; pero confíen, yo he vencido al mundo.»
Porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.
Porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido a esos falsos profetas, porque mayor es el que está en ustedes que el que está en el mundo.
No mundo sem ser do mundo
Jesus orou: não peço que os tires do mundo, mas que os guardes do mal. Somos enviados ao mundo como embaixadores do Reino.
Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
No ruego que los quites del mundo, sino que los protejas del mal.
No ruego que los quites del mundo, sino que los protejas del mal.
Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Tal como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han reconocido que tú me enviaste.
Y les he dado a conocer tu nombre, y aún lo daré a conocer, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos.»
Ahora es el juicio de este mundo; ahora será expulsado el príncipe de este mundo.
»La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.
El mundo los odiará
»Si el mundo los odia, sepan que a mí me ha odiado antes que a ustedes.
Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero el mundo los odia porque ustedes no son del mundo, aun cuando yo los elegí del mundo.
Sal e luz
Vós sois o sal da terra e a luz do mundo. O cristão transforma o ambiente onde está, sem se conformar com os padrões mundanos.
La sal de la tierra
»Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo volverá a ser salada? Ya no servirá para nada, sino para ser arrojada a la calle y pisoteada por la gente.
La luz del mundo
»Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
Porque ¿de qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué puede dar uno a cambio de su alma?
Porque ¿de qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué puede dar uno a cambio de su alma?
»¡Ay del mundo por los tropiezos! Es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel por quien viene el tropiezo!
Y les dijo: «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura.
Y les dijo: «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura.
Porque ¿de qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma?
Não se conformar
Não vos conformeis com este mundo. A religião pura é guardar-se da corrupção do mundo e viver segundo o Espírito de Deus.
Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto.
Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto.
porque lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, y pueden comprenderse por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
porque lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, y pueden comprenderse por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Pero sabemos que todo lo que dice la ley, se lo dice a los que están bajo la ley, para que todos callen y caigan bajo el juicio de Dios,
Delante de Dios, la religión pura y sin mancha consiste en ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus sufrimientos, y en mantenerse limpio de la maldad de este mundo.
Delante de Dios, la religión pura y sin mancha consiste en ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus sufrimientos, y en mantenerse limpio de la maldad de este mundo.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para la salvación de todos los hombres,
y nos enseña que debemos renunciar a la maldad y a los deseos mundanos, y vivir en esta época de manera sobria, justa y piadosa,
A batalha espiritual
A nossa luta não é contra carne e sangue. Os poderes do mundo são reais, mas o que está em nós é maior que o que está no mundo.
La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes!
Plenitud de vida en Cristo
Cuídense de que nadie los engañe mediante filosofías y huecas sutilezas, que siguen tradiciones humanas y principios de este mundo, pero que no van de acuerdo con Cristo.
Es verdad que aún somos seres humanos, pero no luchamos como los seres humanos.
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que entendamos lo que Dios nos ha dado,
¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el que examina estos tiempos? ¿Acaso no ha hecho Dios que enloquezca la sabiduría de este mundo?
Porque Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría, sino que dispuso salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
sino que Dios eligió lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo, para avergonzar a lo fuerte.
También Dios escogió lo despreciable del mundo y lo rechazado, y lo que no es, para deshacer lo que es,
a fin de que nadie pueda presumir en su presencia.
Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes se cree sabio según la sabiduría de este mundo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.
porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, si tenemos alimento y abrigo, contentémonos con eso.
porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, si tenemos alimento y abrigo, contentémonos con eso.
Pertencemos a Deus
Do Senhor é a terra e tudo o que nela existe. Vivemos neste mundo como peregrinos, desejando a pátria celestial.
El rey de gloria
¡Del Señor son la tierra y su plenitud!
¡Del Señor son el mundo y sus habitantes!
¡El Señor afirmó la tierra sobre los mares!
¡El Señor la estableció sobre los ríos!
Tuyos son los cielos, tuya también la tierra
y el mundo y su plenitud, pues tú lo fundaste.
¡Cuán grande es tu bondad,
la cual reservas para los que en ti confían!
¡Delante de todos la manifiestas
a los que en ti buscan refugio!
Pero tú, Señor, permaneces para siempre,
y tienes preparado tu tribunal de justicia.
Con justicia juzgarás al mundo;
con rectitud juzgarás a las naciones.
La Palabra, la luz verdadera,
la que alumbra a toda la humanidad,
venía a este mundo.
La Palabra estaba en el mundo,
y por la Palabra el mundo fue hecho,
pero el mundo no la conoció.
La Palabra estaba en el mundo,
y por la Palabra el mundo fue hecho,
pero el mundo no la conoció.
Jesús, la luz del mundo
En otra ocasión, Jesús dijo: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.»
Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen.
Y yo les doy vida eterna; y no morirán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Pero les digo la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
De pecado, por cuanto no creen en mí;
de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me verán más;
y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.
Por medio de ellas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas ustedes lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, puesto que han huido de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos.
Pero antes deben saber que en los días finales vendrá gente insolente, que andará según sus propios malos deseos
y que dirá: «¿Qué pasó con la promesa de su venida? Desde el día en que nuestros padres murieron, todas las cosas siguen tal y como eran desde el principio de la creación.»
Pero con toda intención se olvidan de que, desde la antigüedad, fueron creados los cielos por la palabra de Dios, lo mismo que la tierra, la cual proviene del agua y permanece por medio del agua.
Por eso el mundo de entonces fue destruido por una inundación.
Pero esa misma palabra ha reservado los cielos y la tierra que ahora existen; los ha guardado para el fuego en el día del juicio y de la destrucción de los hombres perversos.
La tristeza que proviene de Dios produce arrepentimiento para salvación, y de esta no hay que arrepentirse, pero la tristeza que proviene del mundo produce muerte.
Yo castigaré al mundo por su maldad, y a los malvados por sus crímenes; acabaré con la arrogancia de los soberbios y derribaré el orgullo de los fuertes.
Hermanos míos, no se extrañen si el mundo los odia.
Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el maligno.
Una generación se va, y otra generación viene, pero la tierra permanece para siempre.
El sol sale, el sol se pone, y vuelve veloz al lugar de donde se levanta.
El viento gira hacia el sur, y da vueltas por el norte; va girando sin cesar, y vuelve a girar el viento.
Todos los ríos van al mar, y el mar jamás se llena. Y los ríos vuelven al lugar de donde salieron, para volver a recorrer su camino.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Cuando Jesús oyó esto, le dijo: «No temas. Solo debes creer, y tu hija será sanada.»
Pues si por la infracción de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia mediante un solo hombre, Jesucristo.
Sus hechos llevarán la marca de la astucia y del engaño; se llenará de soberbia y hábilmente destruirá a muchos pueblos, y desafiará al Príncipe de los príncipes. Pero será derrotado, y no por la intervención humana.