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Nascer de novo

Por Bíblia Online

Nascer de novo é a porta de entrada para a vida em Deus. Jesus ensinou que sem o novo nascimento espiritual, ninguém pode ver nem entrar no Reino de Deus.

A necessidade do novo nascimento

Jesus declarou a Nicodemos: 'Aquele que não nascer de novo não pode ver o Reino de Deus.' O novo nascimento é pelo Espírito.

"Te digo la verdad" respondió Jesús, "A menos que vuelvas a nacer, no puedes experimentar el reino de Dios".

"Te digo la verdad" respondió Jesús, "A menos que vuelvas a nacer, no puedes experimentar el reino de Dios".

"¿Cómo puede alguien volver a nacer, cuando ya es viejo?" preguntó Nicodemo. "¡Nadie puede regresar al vientre de su madre y nacer por segunda vez!"

"Te digo la verdad, no puedes entrar al reino de Dios a menos que hayas nacido de agua y del Espíritu", le dijo Jesús. "Lo que nace de la carne, es carne, y lo que nace del Espíritu, es Espíritu. No te sorprendas de que te dije: Debes volver a nacer. El viento sopla hacia donde quiere y apenas se alcanza a escuchar el sonido que hace, pero no sabes de dónde viene ni hacia dónde va; así ocurre con todo aquél que nace del Espíritu".

"Te digo la verdad, no puedes entrar al reino de Dios a menos que hayas nacido de agua y del Espíritu", le dijo Jesús. "Lo que nace de la carne, es carne, y lo que nace del Espíritu, es Espíritu. No te sorprendas de que te dije: Debes volver a nacer.

Les digo la verdad, y es que todo aquél que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él".

En esos días los discípulos vinieron a Jesús, y le preguntaron: "¿Quién es el más grande en el reino de los cielos?"

Jesús llamó a un niño pequeño. Puso al niño de pie frente a ellos. "Les digo la verdad: a menos que cambien su manera de pensar y se vuelvan como niños pequeños, nunca entrarán en el reino de los cielos. Pero cualquiera que se humilla y se vuelve como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos.

Nova criação em Cristo

Quem está em Cristo é nova criação. Morremos e ressuscitamos com Ele para viver em novidade de vida, livres do velho homem.

Por eso todo el que está en Cristo es un nuevo ser. ¡Lo viejo ya se ha ido y ha llegado lo nuevo!

A través del bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que así como Cristo fue levantado de los muertos por medio de la gloria del Padre, nosotros también podamos vivir una vida nueva. Si hemos sido hechos uno con él, al morir como él murió, entonces seremos levantados como él también.

Sabemos que nuestro antiguo ser fue crucificado con él para deshacernos del cuerpo muerto del pecado, a fin de que ya no pudiéramos ser más esclavos del pecado. Todo el que ha muerto, ha sido liberado del pecado.

A través del bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que así como Cristo fue levantado de los muertos por medio de la gloria del Padre, nosotros también podamos vivir una vida nueva.

De esta misma manera, ustedes deben considerarse muertos al pecado, pero vivos para Dios, por medio de Jesucristo.

He sido justificado con Cristo, de modo que ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en . La vida que ahora vivo en este cuerpo, la vivo confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por .

¡Entonces abandonen su antigua forma de vivir, y dejen esa vieja naturaleza que los destruye con sus deseos engañosos! Déjense renovar mental y espiritualmente, y vístanse de esta nueva naturaleza que Dios creó para que lleguen a ser como él, rectos y santos en la verdad.

No se mientan unos a otros, pues ya ustedes han desechado su antiguo ser y las cosas que hacían, y vístanse del nuevo ser que siempre está siendo hecho cada vez más como su Creador, con un mejor entendimiento de quién es él realmente. En esta nueva situación no hay griego ni judío, no hay circuncisos o incircuncisos, extranjeros, bárbaros, esclavos o libres, pues Cristo es todo, y él vive en todos nosotros.

Filhos de Deus

Nascemos de novo pela Palavra viva de Deus. Quem crê em Jesus recebe o direito de se tornar filho de Deus, nascido do Espírito.

Pero a aquellos que lo aceptaron, a quienes creyeron en él, les dio el derecho de convertirse en hijos de Dios. Estos son los hijos que no nacieron de forma habitual, o como resultado de los deseos o de la voluntad humana, sino nacidos de Dios.

¡Alabado sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia hemos nacido de nuevo y se nos ha dado una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. Esta herencia es eterna, y nunca se daña ni se desvanece, y está ahí segura para ustedes.

Ustedes han nacido de nuevo, no son el producto de una "semilla" mortal, sino inmortal, por la palabra viva y eternal de Dios.

Deben volverse como bebés recién nacidos que solo quieren leche espiritual pura, para que puedan crecer en la salvación ahora que han probado cuán bueno es el Señor.

¡Miren el amor que tiene el Padre para con nosotros! Por eso podemos ser llamados hijos de Dios, ¡porque eso es lo que somos! La razón por la que el mundo no nos reconoce como hijos de Dios es porque no lo reconocen a él. Amigos míos, ya somos hijos de Dios, pero lo que llegaremos a ser no se ha revelado todavía. Pero sabemos que cuando él aparezca seremos como él, porque lo veremos como él es realmente.

Pero en el momento apropiado Dios envió a su hijo, nacido de una mujer, nacido bajo el gobierno de la ley, para poder rescatar a los que fueron cautivos bajo el dominio de la ley, a fin de que pudiéramos recibir la heredad de hijos adoptivos.

Pero Dios, en su gran misericordia, por el maravilloso amor que tuvo por nosotros incluso cuando estábamos muertos en nuestros pecados, nos ha resucitado junto a Cristo. ¡Creer en él los ha salvado!

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