Nova aliança
A Nova Aliança é o pacto de graça que Deus estabeleceu através de Jesus Cristo. Diferente da antiga, ela é escrita no coração, mediada pelo sangue de Cristo e acessível a todos.
A profecia da Nova Aliança
Jeremias profetizou uma aliança nova em que Deus escreveria sua lei no coração do povo. Essa promessa se cumpriu em Cristo.
Pero a Jesús se le ha dado un ministerio mucho mejor, pues él es el único mediador de una relación mejor entre nosotros y Dios. Una relación basada en mejores promesas. Si el primer pacto hubiera sido perfecto, no se habría necesitado un segundo pacto.
Al decir "pacto de una nueva relación", Dios abandona el primer pacto. Ese pacto que ya está obsoleto y desgastado, y que casi ha desaparecido.
Es así como Jesús se convirtió en la garantía de un acuerdo de una relación con Dios que es mucho mejor.
Selada com sangue
Jesus instituiu a Nova Aliança na Última Ceia: 'Este cálice é a nova aliança no meu sangue.' Seu sacrifício é definitivo e perfeito.
De la misma manera, después de haber terminado de cenar, levantó la copa y dijo: "Esta copa es el nuevo acuerdo en mi sangre que es derramada por ustedes".
Entonces cogió la copa, la bendijo y se la entregó a ellos. "Tomen todos de esta copa", les dijo. "Porque esta es mi sangre del pacto, derramada por muchos para el perdón de pecados.
¿cuánto más la sangre de Cristo, quien se ofreció a Dios teniendo una vida sin pecado por medio del Espíritu eterno, puede limpiar sus conciencias de sus antiguas vidas de pecado, para que puedan servir al Dios vivo?
Por eso él es el mediador de una nueva relación de pacto. Puesto que la muerte ha ocurrido para liberarlos de los pecados cometidos bajo la relación del primer pacto, ahora los que son llamados pueden recibir la promesa de una herencia eterna.
Pues para que se cumpla un testamento, quien lo hace debe morir primero. El testamento solo es válido cuando hay muerte, y nunca se cumple mientras la persona aun esté viva. Por eso el primer pacto fue establecido con sangre.
Después que Moisés presentó todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de cabras y becerros junto con agua y roció el libro y también a todo el pueblo, usando lana escarlata e hisopo. Y les dijo: "Esta es la sangre de la relación de pacto que Dios les ha dicho que quiere tener con ustedes".
La ley es apenas una sombra de las cosas buenas que vendrían, y no de la realidad como tal. De modo que no podía justificar a los que venían a adorar a Dios por medio de sacrificios repetitivos que se ofrecían cada año. De otro modo ¿no se habrían detenido los sacrificios? Si los adoradores hubieran sido limpiados una vez y para siempre, nunca más habrían tenido conciencias culpables. Pero tales sacrificios, en efecto, le recuerdan a la gente los pecados año tras año, porque es imposible que la sangre de toros y cabras quite los pecados.
Reconciliação e vida nova
Pela Nova Aliança somos reconciliados com Deus, trazidos para perto pelo sangue de Cristo e feitos embaixadores da reconciliação.
Por eso todo el que está en Cristo es un nuevo ser. ¡Lo viejo ya se ha ido y ha llegado lo nuevo! Dios lo hizo transformándonos de enemigos en amigos por medio de Cristo. Dios nos encomendó este mismo trabajo de convertir a sus enemigos en sus amigos. Porque Dios estaba en Cristo trayendo al mundo de regreso de la hostilidad a la amistad con él, sin contar sus pecados, y dándonos este mensaje para convertir a sus enemigos en sus amigos. De modo que somos embajadores de Cristo, como si él rogara por nosotros: "Por favor, vuelvan a él y sean sus amigos" Dios hizo que Jesús, quien nunca pecó, experimentara las consecuencias del pecado para que nosotros pudiéramos tener un carácter recto, así como Dios es recto.
Tenemos plena confianza ante Dios por medio de Cristo. No porque consideremos que nosotros mismos podemos hacerlo, sino que Dios nos da este poder. También nos da la capacidad de ser ministros de un nuevo acuerdo, no basado en la letra de la ley, sino en el Espíritu. La letra de la ley mata, pero el Espíritu da vida.
Así que ustedes, que son "extranjeros" humanamente hablando, llamados "incircuncisos" por los que son "circuncisos" (que es apenas un procedimiento realizado por seres humanos), necesitan recordar que una vez no tenían relación con Cristo. Ustedes estaban excluidos como extranjeros de ser ciudadanos de Israel, extraños respecto al pacto que Dios había prometido. No tenían esperanza y vivían en el mundo sin Dios. Pero ahora, En Cristo Jesús, ustedes que una vez estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo.
¡Eso es amor! No es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó y envió a su Hijo para ser la reconciliación por nuestros pecados.