Orgulho
O orgulho é um dos pecados mais condenados na Bíblia. Deus resiste aos soberbos, mas dá graça aos humildes. A humildade é o caminho da honra verdadeira.
Deus resiste ao soberbo
A soberba precede a ruína e o orgulho antecede a queda. Deus abomina o coração altivo e promete humilhar quem se exalta.
El orgulloso y arrogante
al fin de cuentas fracasa.
Dios no soporta a los orgullosos,
y una cosa es segura:
no los dejará sin castigo.
Hay quienes piensan
que está bien todo lo que hacen,
pero al fin de cuentas
acaban en la tumba.
Los que obedecen a Dios
aborrecen la maldad.
Yo aborrezco a la gente
que es orgullosa y presumida,
que nunca dice la verdad
ni vive como es debido.
El orgulloso termina en la vergüenza,
y el humilde llega a ser sabio.
El orgulloso termina en la vergüenza,
y el humilde llega a ser sabio.
El orgulloso será humillado,
y el humilde será alabado.
El orgulloso será humillado,
y el humilde será alabado.
El orgullo acaba en fracaso;
la honra comienza con la humildad.
El orgullo acaba en fracaso;
la honra comienza con la humildad.
Dios derriba la casa del orgulloso,
pero protege los terrenos de las viudas.
Humildade como caminho
Humilhai-vos diante do Senhor e Ele vos exaltará. A grandeza no Reino vem pelo serviço humilde, não pela autopromoção.
En realidad, Dios nos trata con mucho más amor, como dice la Biblia:
«Dios se opone a los orgullosos,
pero brinda su ayuda a los humildes.»
Sean humildes delante del Señor, y él los premiará.
Los pobres y los ricos
Si alguno de ustedes es pobre, debe sentirse orgulloso de lo mucho que vale ante Dios. Si alguno es rico, debe sentirse feliz cuando Dios lo humille, pues las riquezas duran muy poco; son como las flores del campo.
Los miembros de la iglesia
Del mismo modo ustedes, los jóvenes, deben obedecer la autoridad de los líderes de la iglesia. Todos deben tratarse con humildad, pues la Biblia dice:
«Dios se opone a los orgullosos,
pero brinda su ayuda a los humildes.»
Por eso, sean humildes y acepten la autoridad de Dios, pues él es poderoso. Cuando llegue el momento oportuno, Dios los tratará como a gente importante. Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes.
El que se crea superior a los demás, será puesto en el lugar menos importante. El que es humilde será puesto en un lugar más importante.»
no hagan nada por orgullo o solo por pelear. Al contrario, hagan todo con humildad, y vean a los demás como mejores a ustedes mismos. Nadie busque el bien solo para sí mismo, sino para todos. Tengan la misma manera de pensar que tuvo Jesucristo:
Os perigos do orgulho
O orgulho cega, gera contendas e afasta de Deus. A Escritura adverte contra a soberba da vida e a vã glória mundana.
Las cosas que ofrece la gente del mundo no vienen de Dios, sino de los pecadores de este mundo. Y estas son las cosas que el mundo nos ofrece: los malos deseos, la ambición de tener todo lo que vemos, y el orgullo de poseer muchas riquezas.
Por eso, que nadie se sienta seguro de que no va a pecar, pues puede ser el primero en hacerlo.
Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás.
Y aunque la gente de este mundo piensa que ustedes son tontos y no tienen importancia, Dios los eligió, para que los que se creen sabios entiendan que no saben nada. Dios eligió a los que, desde el punto de vista humano, son débiles, despreciables y de poca importancia, para que los que se creen muy importantes se den cuenta de que en realidad no lo son. Así, Dios ha demostrado que, en realidad, esa gente no vale nada. Por eso, ante Dios, nadie tiene de qué sentirse orgulloso.
La Biblia dice: «Si alguien quiere sentirse orgulloso de algo, que se sienta orgulloso de creer en el Señor.» La persona que merece aplausos no es la que habla bien de sí misma, sino aquella de quien el Señor habla bien.
Y también dijo:
«Lo que hace impura delante de Dios a la gente, es lo que la gente dice y hace. Porque si alguien dice cosas malas, es porque es malo y siempre está pensando en el mal, y en cómo hacer cosas indecentes, o robar, o matar a otros, o ser infiel en el matrimonio. Esa gente vive pensando solamente en cómo hacerse rica, o en hacer maldades, engañar, ser envidiosa, insultar y maldecir a otros, o en ser necia y orgullosa.»
La gente orgullosa
provoca peleas;
la gente humilde
escucha consejos.
Humíllate y obedece a Dios,
y recibirás riquezas, honra y vida.
Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene. Al contrario, diles que confíen en Dios, pues él es bueno, y nos da todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos.
O olhar de Deus
O Senhor não olha como o homem. Ele vê o coração e se agrada dos quebrantados de espírito e dos que tremem diante da sua Palavra.
Pero Dios le dijo: «Samuel, no te fijes en su apariencia ni en su gran estatura. Este no es mi elegido. Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón».
¡Cállense! ¡No sean tan orgullosos!
¡No hablen como la gente presumida!
Dios nos conoce muy bien;
sabe cuándo hacemos lo bueno
y cuándo hacemos lo malo.
Yo hice todo lo que existe,
y todo me pertenece».
El culto que desagrada a Dios
Dios continuó diciendo:
«Yo miro con bondad
a los pobres y afligidos
que respetan mi palabra.
37 (34) Por eso alabo y adoro al Rey del cielo, pues todo lo que hace está bien hecho. Él es un Dios justo, que humilla a los que son orgullosos. Lo digo yo, el rey Nabucodonosor».
Entonces Ahab le respondió: «No cantes victoria antes de tiempo».
Vivan siempre en armonía. Y no sean orgullosos, sino traten como iguales a la gente humilde. No se crean más inteligentes que los demás.
En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto.