Pais
Deus é nosso Pai celestial — amoroso, provedor, disciplinador e fiel. As Escrituras também honram os pais terrenos e os chamam a criar os filhos na instrução do Senhor.
O Pai celestial
Deus é Pai de misericórdias. Ele nos adotou como filhos, nos ama incondicionalmente e cuida de cada detalhe da nossa vida.
Hijos de Dios
Miren cuánto nos ama el Padre, que nos ha concedido ser llamados hijos de Dios. Y lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
Hijos de Dios
Miren cuánto nos ama el Padre, que nos ha concedido ser llamados hijos de Dios. Y lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.
Pues ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice nuevamente al miedo, sino que han recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Pero a todos los que recibieron la Palabra,
a los que creen en su nombre,
les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios;
que tengan gracia y paz de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
El Señor se compadece de los que le honran
con la misma compasión del padre por sus hijos,
El Señor se compadece de los que le honran
con la misma compasión del padre por sus hijos,
pues él sabe de qué estamos hechos;
¡él bien sabe que estamos hechos de polvo!
Dios, en su santo templo,
es padre de los huérfanos y defensor de las viudas.
Pero tú, Señor, eres nuestro padre; nosotros somos el barro y tú eres quien nos da forma; todos nosotros somos obra de tus manos.
¡Tú, Señor, eres nuestro padre! Aunque Abrahán nos ignore, e Israel no nos reconozca, tú eres nuestro padre; ¡tu nombre siempre ha sido «Redentor nuestro»!
Porque un niño nos ha nacido, ¡un hijo nos ha sido concedido! Sobre sus hombros llevará el principado, y su nombre será «Consejero admirable», «Dios fuerte», «Padre Eterno» y «Príncipe de paz».
Porque un niño nos ha nacido, ¡un hijo nos ha sido concedido! Sobre sus hombros llevará el principado, y su nombre será «Consejero admirable», «Dios fuerte», «Padre Eterno» y «Príncipe de paz».
O cuidado paterno de Deus
O Pai celestial sabe do que precisamos antes de pedirmos. Ele dá boas dádivas aos filhos que pedem e cuida até dos passarinhos.
Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas?
¿Acaso no se venden dos pajarillos por unas cuantas monedas? Aun así, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita,
pues aun los cabellos de ustedes están todos contados.
Así que no teman, pues ustedes valen más que muchos pajarillos.
Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación, y con la puerta cerrada ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara,
para no mostrar a los demás que estás ayunando, sino a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pescado, en lugar del pescado le da una serpiente?
¿O si le pide un huevo, le da un escorpión?
Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!»
Tesoro en el cielo
»Ustedes son un rebaño pequeño. Pero no tengan miedo, porque su Padre ha decidido darles el reino.
Todo lo bueno que se nos da y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación.
El que no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Conhecer o Pai
Jesus é o caminho para o Pai. Ninguém conhece o Pai senão o Filho e aquele a quem o Filho quiser revelar.
Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si así no fuera, ya les hubiera dicho. Así que voy a preparar lugar para ustedes.
Y todo lo que pidan al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
El que tiene mis mandamientos, y los obedece, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo lo amaré, y me manifestaré a él.»
Jesús le respondió: «El que me ama, obedecerá mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y con él nos quedaremos a vivir.
A Dios nadie lo vio jamás;
quien lo ha dado a conocer es el Hijo unigénito,
que está en el seno del Padre.
Y yo les doy vida eterna; y no morirán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
El Padre y yo somos uno.»
»Padre, quiero que donde yo estoy también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vean mi gloria, la cual me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
El Padre me ha entregado todas las cosas, y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
Por lo tanto, sean ustedes perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto.
Pero ustedes no busquen que los llamen "Rabí", porque solo uno es el Maestro de ustedes, y ese es el Cristo; y todos ustedes son hermanos.
Ni llamen "padre" a nadie en la tierra, porque solo uno es el Padre de ustedes, y él está en los cielos.
¿No te parece que yo puedo orar a mi Padre, y que él puede mandarme ahora mismo más de doce ejércitos de ángeles?
Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo.
A nuestro Dios y Padre sea la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.
Disciplina e amor paterno
O Pai disciplina os filhos que ama. A correção divina produz fruto de justiça e paz para aqueles que foram exercitados por ela.
Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline?
Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos.
Por otra parte, tuvimos padres terrenales, los cuales nos disciplinaban, y los respetábamos. ¿Por qué no mejor obedecer al Padre de los espíritus, y así vivir?
La verdad es que nuestros padres terrenales nos disciplinaban por poco tiempo, y como mejor les parecía, pero Dios lo hace para nuestro beneficio y para que participemos de su santidad.
Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor;
no te sientas mal cuando te regañe.
El Señor corrige al que ama
como lo hace el padre con su hijo amado.
Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor;
no te sientas mal cuando te regañe.
El Señor corrige al que ama
como lo hace el padre con su hijo amado.
Pais terrenos
A Bíblia honra os pais que criam os filhos nos caminhos de Deus. Honrar pai e mãe é mandamento com promessa de vida longa.
Hijos, obedezcan a sus padres en el nombre del Señor, porque esto es justo.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
para que te vaya bien, y tengas una larga vida sobre la tierra.
Ustedes, los padres, no hagan enojar a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor.
Ustedes, los padres, no hagan enojar a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor.
»Honrarás a tu padre y a tu madre, para que tu vida se alargue en la tierra que yo, el Señor tu Dios, te doy.
Amonestaciones de la sabiduría
Atiende, hijo mío, las correcciones de tu padre,
y no desprecies las enseñanzas de tu madre;
adorno de gracia serán sobre tu cabeza,
y collares alrededor de tu cuello.
El padre del justo siente gran alegría;
el que engendra un hijo sabio se alegra.
El necio desprecia la corrección de su padre;
el que la obedece, alcanza la prudencia.
Los nietos son la corona de los ancianos,
y los padres son la honra de los hijos.
La muerte más sombría le aguarda
al que maldice a su padre o a su madre.
Ustedes los hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor.
Ustedes los padres, no hagan enojar a sus hijos, para que no se desalienten.
Los hijos son un regalo del Señor;
los frutos del vientre son nuestra recompensa.
Los hijos que nos nacen en nuestra juventud
son como flechas en manos de un guerrero.
¡Dichoso aquel que llena su estuche
con muchas de estas flechas!
No tendrá de qué avergonzarse
cuando se defienda ante sus enemigos.
Solo te alaban los que viven, como hoy vivo yo. Esta verdad la enseñarán los padres a sus hijos.
»Ningún padre morirá en lugar de su hijo, ni tampoco ningún hijo morirá en lugar de su padre; cada uno responderá por su propio pecado.
Porque la creación aguarda con gran impaciencia la manifestación de los hijos de Dios.
Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno. Les escribo a ustedes, hijitos, porque han conocido al Padre.
Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.
No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.