Pais
Deus é nosso Pai celestial — amoroso, provedor, disciplinador e fiel. As Escrituras também honram os pais terrenos e os chamam a criar os filhos na instrução do Senhor.
O Pai celestial
Deus é Pai de misericórdias. Ele nos adotou como filhos, nos ama incondicionalmente e cuida de cada detalhe da nossa vida.
¡Miren el amor que tiene el Padre para con nosotros! Por eso podemos ser llamados hijos de Dios, ¡porque eso es lo que somos! La razón por la que el mundo no nos reconoce como hijos de Dios es porque no lo reconocen a él.
¡Miren el amor que tiene el Padre para con nosotros! Por eso podemos ser llamados hijos de Dios, ¡porque eso es lo que somos! La razón por la que el mundo no nos reconoce como hijos de Dios es porque no lo reconocen a él.
No se les ha dado un espíritu de esclavitud ni de temor una vez más. No, lo que recibieron fue el espíritu que los convierte en hijos, para que estén dentro de la familia de Dios. Ahora podemos decir a viva voz: "¡Dios es nuestro Padre!" El Espíritu mismo está de acuerdo con nosotros en que somos hijos de Dios.
Pero a aquellos que lo aceptaron, a quienes creyeron en él, les dio el derecho de convertirse en hijos de Dios.
Que la gracia y la paz de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
O cuidado paterno de Deus
O Pai celestial sabe do que precisamos antes de pedirmos. Ele dá boas dádivas aos filhos que pedem e cuida até dos passarinhos.
Miren las aves—ellas no siembran ni cosechan, ni guardan alimento en los graneros, porque el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes más que las aves?
¿No se venden dos gorriones por el precio de un solo centavo? Pero ninguno de ellos cae al suelo sin que el Padre lo sepa. Incluso los cabellos que ustedes tienen en sus cabezas han sido contados. Así que no se preocupen. ¡Ustedes valen más que muchos gorriones!
Pero ustedes, cuando oren, entren a su casa y cierren la puerta, y oren a su Padre en privado, y su Padre que ve lo que ocurre en privado, los recompensará.
En lugar de eso, cuando ayunen, laven sus rostros y luzcan elegantes, a fin de que las personas no vean que ustedes están ayunando, y su Padre que es invisible y que ve lo que ocurre en privado, los recompensará.
¿Quién de ustedes, siendo padre, si su hijo le pide un pescado, le dará una serpiente en lugar de ello? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? De modo que si ustedes, siendo malos, aun así saben darles cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial le dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?"
No tengan miedo, pequeño rebaño, porque su Padre se alegra en darles el reino.
Todo lo que es bueno, todo don perfecto, viene de arriba, y desciende del Padre que hizo las luces del cielo. A diferencia de ellas, él no cambia, él no varía ni arroja sombras.
Dios, quien no retuvo a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará gratuitamente todas las cosas?
Conhecer o Pai
Jesus é o caminho para o Pai. Ninguém conhece o Pai senão o Filho e aquele a quem o Filho quiser revelar.
Jesús respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es a través de mí.
En la casa de mi Padre hay espacio suficiente. Si no fuese así yo se los hubiera dicho. Yo voy a preparar un lugar para ustedes.
Yo haré cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, para que mi Padre sea glorificado a través del Hijo.
Aquellos que guardan mis mandamientos son los que me aman; aquellos que me aman, serán amados por mi Padre. Yo también los amaré, y me revelaré en ellos".
Jesús respondió: "Aquellos que me aman harán lo que yo digo. Mi Padre los amará, y vendremos a crear un hogar con ellos.
Aunque ninguno ha visto a Dios, Jesucristo, el Único e Incomparable, quien está cerca del Padre, nos ha mostrado cómo es Dios.
Yo les doy vida eterna; ellas nunca estarán perdidas, y nadie me las puede arrebatar. Mi Padre, quien me las entregó, es más grande que cualquier otra persona; y a Él nadie se las puede arrebatar. Yo y el Padre somos uno".
"Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo esté, para que puedan ver la gloria que me diste—porque tú me amaste antes de que el mundo fuera creado.
El Padre lo ha confiado todo en mis manos, y ninguno entiende verdaderamente al Hijo, excepto el Padre, y nadie entiende verdaderamente al Padre, excepto el Hijo, y aquellos a quienes el Hijo elige para mostrarles al Padre.
Crezcan y sean completamente fieles, así como su Padre que está en el cielo es fiel".
"No dejen que la gente los llame ‘Rabí’. El Gran Maestro de ustedes es solo uno, y ustedes son todos hermanos. No llamen a nadie con el título de ‘Padre’ aquí en la tierra. El Padre de ustedes es solo uno, y está en el cielo.
¿Acaso no crees que yo podría rogar a mi Padre, y él enviaría más de doce legiones de ángeles de inmediato?
Sean compasivos, como su Padre lo es.
La gloria sea para Dios, el Padre, por siempre y para siempre. Amén.
Disciplina e amor paterno
O Pai disciplina os filhos que ama. A correção divina produz fruto de justiça e paz para aqueles que foram exercitados por ela.
Así que sean pacientes cuando experimenten la disciplina de Dios, porque quiere decir que los está tratando como a sus hijos. ¿Qué hijo no experimenta la disciplina de su padre? Si no reciben disciplina, (la cual todos hemos recibido), entonces son ilegítimos, y no son hijos de verdad. Porque si respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinan, ¿cuánto más deberíamos estar sujetos a la disciplina de nuestro Padre espiritual, que nos conduce a la vida? Ellos nos disciplinaron por un tiempo, en lo que ellos consideraban inapropiado, pero Dios lo hace por nuestro bien, a fin de que podamos participar de su carácter santo.
Pais terrenos
A Bíblia honra os pais que criam os filhos nos caminhos de Deus. Honrar pai e mãe é mandamento com promessa de vida longa.
Hijos, hagan lo que sus padres les dicen, porque esto es lo correcto. "Honra a tu padre y a tu madre". Este es el primer mandamiento que tiene una promesa unida: "para que te vaya bien y tengas larga vida en la tierra". Padres, no enojen a sus hijos, sino cuiden de ellos, disciplinándolos e instruyéndolos acerca de Dios.
Padres, no enojen a sus hijos, sino cuiden de ellos, disciplinándolos e instruyéndolos acerca de Dios.
Hijos, hagan siempre lo que sus padres dicen, porque esto es lo que le agrada al Señor. Padres, no hagan enojar a sus hijos, para que no sientan deseos de rendirse.
Toda la creación espera con paciencia, anhelando que Dios se revele a sus hijos.
Les escribo a ustedes, padres, porque ustedes lo conocen a él, que ha existido desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido el mal.
Les escribo a ustedes, pequeñitos, porque ustedes conocen al Padre. Les escribo a ustedes, Padres, porque conocen al que ha existido desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque son fuertes. Porque la palabra de Dios vive en ustedes, y han vencido al maligno.
No amen al mundo, ni anhelen las cosas que hay en él. Si aman al mundo, no tendrán el amor del Padre en ustedes.