Pular para o conteúdo
Publicidade

A paixão de Cristo

Por Bíblia Online

A paixão de Cristo é o ato de amor supremo da história. Jesus sofreu voluntariamente a cruz, carregando os pecados da humanidade para nos dar vida eterna.

O caminho da cruz

Jesus sabia o que o aguardava. Mesmo em agonia, submeteu-se à vontade do Pai e caminhou resolutamente para o Calvário.

Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas a manos de los líderes religiosos, de los jefes de los sacerdotes y de los maestros de la Ley; también que era necesario que lo mataran y que al tercer día resucitara.

«Es tal la angustia que me invade que me siento morir les dijo. Quédense aquí y manténganse despiertos conmigo».

Y, al manifestarse como hombre,

se humilló a mismo

y se hizo obediente hasta la muerte,

¡y muerte de cruz!

Por tanto, ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte es decir, al diablo, y librar a todos los que por temor a la muerte estaban sometidos a esclavitud durante toda la vida.

O sacrifício voluntário

Ninguém tirou a vida de Jesus — Ele a deu voluntariamente. Ele veio para servir e dar a sua vida em resgate por muitos.

Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla.Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla y tengo también autoridad para volver a recibirla. Este es el mandamiento que recibí de mi Padre».

Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

El ciego Bartimeo recibe la vista

10:46-52 Mt 20:29-34; Lc 18:35-43

Los jefes de los sacerdotes y el Consejo en pleno buscaban alguna prueba contra Jesús para poder condenarlo a muerte, pero no la encontraban.

Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes y les ha dado ejemplo para que sigan sus pasos.

«Él no cometió ningún pecado

ni hubo engaño en su boca».

Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia. Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.

Despreciado y rechazado por los hombres,

varón de dolores, habituado al sufrimiento.

Todos evitaban mirarlo;

fue despreciado y no lo estimamos.

Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades

y soportó nuestros dolores,

pero nosotros lo consideramos herido,

golpeado por Dios y humillado.

Él fue traspasado por nuestras rebeliones

y molido por nuestras iniquidades.

Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz

y gracias a sus heridas fuimos sanados.

Seja o primeiro