Palavras de consolo
A Bíblia é repleta de palavras de consolo para os aflitos. Deus está perto dos que sofrem e promete enxugar toda lágrima, renovar a esperança e restaurar o coração partido.
Deus está conosco
O Senhor é refúgio e fortaleza. Mesmo no vale da sombra da morte, não precisamos temer — Ele está ao nosso lado para nos consolar.
Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío,
no temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo;
con tu vara de pastor me das nuevo aliento.
El Señor es mi luz y mi salvación
El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién podría yo temer?
El Señor es la fortaleza de mi vida;
¿quién podría darme miedo?
Tú, Señor, eres el refugio de los pobres;
eres su amparo en momentos de angustia.
en que una cosa le he pedido al Señor,
y es lo único que busco:
habitar en su casa todos los días de mi vida,
para contemplar su hermosura y alegrarme en su templo.
Cuando vengan los días malos,
él me resguardará en su santuario;
me ocultará en lo más escondido de su templo,
me pondrá en lo alto de una roca.
Tú, Señor mi Dios, eres mi esperanza;
tú me has dado seguridad desde mi juventud.
Consolação e esperança
Deus consola os humildes e exalta os abatidos. Ele nunca nos desamparará.
El Señor va delante de ti. Él estará contigo, y no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides.»
"No les tengan miedo, porque el Señor su Dios es quien pelea por ustedes."
Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas.»
A los humildes los engrandece,
y a los oprimidos los consuela.
Que nuestro Señor Jesucristo mismo, y nuestro Dios y Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia,
Descanso e renovação
Bem-aventurados os que choram, pois serão consolados. A Bíblia nos convida a descansar nos braços do Pai e encontrar paz para a alma.
»Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Por lo tanto, muestren humildad bajo la poderosa mano de Dios, para que él los engrandezca a su debido tiempo.
Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes.
¡Dame una prueba de tu bondad!
¡Que sean avergonzados los que me odian
al ver que tú, Señor, me ayudas y me consuelas!
Muéstrame tu misericordia, y ven a consolarme,
pues esa fue tu promesa a este siervo tuyo.
No tendrás temor cuando te acuestes;
te acostarás y tendrás gratos sueños.
Todo tiene su tiempo
Todo tiene su tiempo. Hay un momento bajo el cielo para toda actividad:
El momento en que se nace,
y el momento en que se muere;
el momento en que se planta,
y el momento en que se cosecha;
el momento en que se hiere,
y el momento en que se sana;
el momento en que se construye,
y el momento en que se destruye;
el momento en que se llora,
y el momento en que se ríe;
el momento en que se sufre,
y el momento en que se goza;
el momento en que se esparcen piedras,
y el momento en que se amontonan;
el momento de la bienvenida,
y el momento de la despedida;
el momento de buscar,
y el momento de perder;
el momento de guardar,
y el momento de descartar;
el momento de romper,
y el momento de coser;
el momento de callar,
y el momento de hablar;
el momento de amar,
y el momento de odiar;
el momento de hacer la guerra,
y el momento de hacer la paz.