O papel da mulher
A Bíblia honra a mulher como colaboradora essencial no plano de Deus. De Provérbios 31 às mulheres do Novo Testamento, a Escritura celebra a sabedoria, a força e a fé feminina.
A mulher virtuosa
Mulher virtuosa, quem a achará? Seu valor excede o de rubis. Ela é sábia, trabalhadora, generosa e temida pelo Senhor.
Beleza interior
A beleza verdadeira não é exterior, mas o caráter incorruptível de um espírito manso e tranquilo. Isso tem grande valor diante de Deus.
Esposas, acepten la autoridad de sus esposos de la misma manera, para que si ellos se niegan a aceptar la palabra, puedan ser ganados sin palabras, por la conducta de ustedes, reconociendo que su conducta es pura y reverente. No se concentren en el atractivo físico, ni en el corte de cabello, ni en las joyas de oro, o en las ropas elegantes; sino por el contrario, que el atractivo sea interior, que sea el de un espíritu manso y pacífico que nace desde el interior. Porque eso es lo que Dios estima. Así es como en el pasado, las mujeres santas que ponían su fe en Dios, se embellecían, con la ternura que brindaban a sus esposos, como Sara, que obedecía a Abraham, y lo llamaba "señor". Ustedes son sus hijas si hacen lo recto y sin temor.
Esposos, del mismo modo, sean considerados con sus esposas en su vida diaria juntos. Aunque tu esposa no sea tan fuerte como tú, debes honrarla, porque ella heredará en igual proporción junto a ti el don de la vida de Dios. Asegúrense de hacer estas cosas para que nada estorbe sus oraciones.
Del mismo modo, las mujeres deben vestir con prudencia, con modestia y apropiadamente. Deben ser atractivas pero no por su corte de cabello o por el uso de oro, perlas o ropas costosas,
Sus esposas también deben ser respetables. No deben andar difamando a las personas con chismes, y deben tener dominio propio y ser fieles en todo lo que hagan.
Parceria e dignidade
Deus criou homem e mulher à sua imagem. A mulher não é inferior, mas parceira e co-herdeira da graça da vida.
Aún así, desde el punto de vista del Señor, la mujer es tan esencial como el hombre, y el hombre es tan esencial como la mujer. Como la mujer fue hecha del hombre, entonces el hombre viene de la mujer—pero más importante es el hecho de que todo viene de Dios.
Esposas, hagan lo que sus esposos les dicen, como lo harían si se los dijera el Señor. El esposo es cabeza de la esposa del mismo modo que Cristo es la cabeza de la iglesia, así como su cuerpo y salvador. Del mismo modo que la iglesia hace lo que Cristo dice, las esposas deben hacer lo que sus esposos les dicen en todo.
Del mismo modo, las mujeres de mayor edad deben comportarse de una manera que demuestre que tienen vidas dedicadas a Dios. No deben destruir la reputación de la gente con su hablar, y no deben ser adictas al vino. Deben ser maestras de lo bueno, y enseñar a las esposas más jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos. Deben ser sensatas y puras, hacendosas, hacedoras del bien y tener oídos prestos a lo que sus esposos les dicen. De este modo, no habrá nada malo que decir de la palabra de Dios.