Paz
A paz é um dos frutos do Espírito e uma promessa central de Jesus: 'Deixo-vos a paz, a minha paz vos dou.' A Bíblia nos chama a buscar, cultivar e viver na paz de Deus.
A paz de Cristo
Jesus é o Príncipe da Paz. Antes de partir, prometeu aos discípulos uma paz que o mundo não pode dar nem tirar — paz sobrenatural em meio às tribulações.
»Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.
»Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.
Les digo estas cosas para que estén unidos a mí y así sean felices de verdad. Pero tengan valor: yo he vencido a los poderes que gobiernan este mundo.
Les digo estas cosas para que estén unidos a mí y así sean felices de verdad. Pero tengan valor: yo he vencido a los poderes que gobiernan este mundo.
6 (5) »Nos ha nacido un niño,
Dios nos ha dado un hijo:
a ese niño se le ha dado
el poder de gobernar;
y se le darán estos nombres:
Consejero admirable, Dios invencible,
Padre eterno, Príncipe de paz.
Todavía estaban los dos contando su historia, cuando Jesús se presentó en medio de todos y los saludó: «¡Reciban la paz de Dios!»
Paz com Deus
Justificados pela fé, temos paz com Deus por meio de Cristo. Ele é a nossa paz, que derrubou a barreira e nos reconciliou.
Dios nos ha aceptado porque confiamos en él. Esto lo hizo posible nuestro Señor Jesucristo. Por eso ahora vivimos en paz con Dios.
Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha puesto fin al odio que, como una barrera, separaba a los judíos de los que no son judíos, y de dos pueblos ha hecho uno solo. Cristo ha puesto fin a los mandatos y reglas de la ley, y por medio de sí mismo ha creado, con los dos grupos, un solo pueblo amigo.
Por medio de Cristo, Dios hizo que todo el universo volviera a estar en paz con él. Y esto lo hizo posible por medio de la muerte de su Hijo en la cruz.
Dios los ama y los ha apartado para que sean parte de su pueblo. Le pido a Dios, nuestro Padre, y al Señor Jesucristo, que también ellos les demuestren su amor y les den su paz.
Queridos hermanos y hermanas de la iglesia de Dios en Corinto:
Reciban saludos míos, y de nuestro hermano Sóstenes.
Yo, Pablo, deseo de todo corazón que nuestro Padre Dios y el Señor Jesucristo les den mucho amor y paz.
Dios me eligió para ser apóstol de Jesucristo, y también los eligió a ustedes para que vivan unidos a él y formen parte de su pueblo elegido. Así estarán unidos a nosotros y a todos los que adoran y alaban a nuestro Señor Jesucristo en todo el mundo.
Queridos hermanos y hermanas de las iglesias de la región de Galacia:
Yo, Pablo, y los seguidores de Cristo que están conmigo, los saludamos. Le pido a Dios, nuestro Padre, y al Señor Jesucristo, que los amen mucho y les den su paz.
Soy un apóstol enviado a anunciar esta buena noticia: ¡Jesucristo ha resucitado! No me envió nadie de este mundo, sino Jesucristo mismo, y Dios el Padre, que lo resucitó.
A paz que excede o entendimento
A paz de Deus, que excede todo entendimento, guarda nosso coração e mente. Ela vem da confiança no Senhor e da entrega total a Ele.
No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.
Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.
Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.
Dios hará vivir en paz
a quienes le son fieles
y confían en él.
Dios hará vivir en paz
a quienes le son fieles
y confían en él.
Ustedes fueron llamados a formar un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones, y sean agradecidos.
Ustedes fueron llamados a formar un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones, y sean agradecidos.
Promotores da paz
Bem-aventurados os pacificadores, porque serão chamados filhos de Deus. A Escritura nos chama a buscar e promover a paz em todos os relacionamentos.
Dios bendice a los que trabajan
para que haya paz en el mundo,
pues ellos serán llamados hijos de Dios.
Dios bendice a los que trabajan
para que haya paz en el mundo,
pues ellos serán llamados hijos de Dios.
Hagan todo lo posible por vivir en paz con todo el mundo.
Por lo tanto, vivamos en paz unos con otros, y ayudémonos a crecer más en la nueva vida que Cristo nos ha dado.
En el reino de Dios no importa lo que se come ni lo que se bebe. Más bien, lo que importa es hacer el bien, y vivir en paz y con alegría. Y todo esto puede hacerse por medio del Espíritu Santo.
Traten de vivir en paz con todos, y de obedecer a Dios; porque si no lo hacen, jamás lo verán cara a cara.
Traten de vivir en paz con todos, y de obedecer a Dios; porque si no lo hacen, jamás lo verán cara a cara.
Porque, como dice la Biblia:
«Los que de todo corazón
deseen vivir y ser felices,
deben cuidarse de no mentir
y de no hablar mal de otros;
deben hacer el bien,
dejar de hacer el mal
y vivir en paz con todos.
deben hacer el bien,
dejar de hacer el mal
y vivir en paz con todos.
14 (15) aléjense del mal y hagan lo bueno,
y procuren vivir siempre en paz.
14 (15) aléjense del mal y hagan lo bueno,
y procuren vivir siempre en paz.
O fruto da paz
A sabedoria que vem do alto é pacífica. O fruto da justiça se semeia em paz por aqueles que cultivam a paz com mansidão.
A los que buscan la paz entre las personas, Dios los premiará dándoles paz y justicia.
A los que buscan la paz entre las personas, Dios los premiará dándoles paz y justicia.
En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de Dios, no hacen lo malo; al contrario, buscan la paz, son obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno; tratan a todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos.
En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios,
La justicia traerá para siempre
paz, tranquilidad y confianza.
Desde luego que ningún castigo nos gusta en el momento de recibirlo, pues nos duele. Pero si aprendemos la lección que Dios nos quiere dar, viviremos en paz y haremos el bien.
Paz interior e descanso
Aquietai-vos e sabei que Eu sou Deus. A paz do Senhor acalma tempestades, silencia medos e sustenta a alma em todo tempo.
10 (11) Y dijo:
«¡Todas las naciones del mundo
reconocen mi grandeza!
¡Reconózcanme como su Dios
y ya no se peleen!»
8 (9) Cuando me acuesto,
me duermo enseguida,
porque solo tú, mi Dios,
me das tranquilidad.
y desde allí le pedimos
que nos llene de fuerzas
y nos bendiga con su paz.
En cambio, la gente humilde
recibirá la tierra prometida
y disfrutará de mucha paz.
Fíjate bien en la gente honrada,
observa a los que hacen lo bueno;
para esta gente de paz
hay un futuro brillante,
Los que aman tu palabra
disfrutan de mucha paz
y no sufren ningún tropiezo.
Los que aman tu palabra
disfrutan de mucha paz
y no sufren ningún tropiezo.
Yo soy un hombre tranquilo,
¡pero ellos hablan de guerra
mientras yo hablo de paz!
Jesús se levantó y ordenó al viento y al mar que se calmaran. Enseguida el viento se calmó, y todo quedó completamente tranquilo.
Jesús le dijo:
—Hija, has sido sanada porque confiaste en Dios. Vete tranquila.
La sal es buena. Pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes devolverle su sabor? Por eso, sean buenos como la sal: hagan el bien y vivan en paz con todos.
Anunciadores da paz
Como são formosos os pés dos que anunciam boas novas de paz! O evangelho é a mensagem de paz para todos os povos.
¿Y cómo hablarán de Jesucristo, si Dios no los envía? Como dice la Biblia: «¡Qué hermoso es ver llegar a los que traen buenas noticias!»
Isaías dijo:
«Qué hermoso es ver
al que llega por las colinas
trayendo buenas noticias:
noticias de paz,
noticias de salvación,
y le dice a Jerusalén:
"¡Tu Dios reina!"
«¡Gloria a Dios en el cielo,
y paz en la tierra
para todos los que Dios ama!»
Decían:
«¡Bendito el rey
que viene en el nombre de Dios!
¡Que haya paz en el cielo!
¡Que todos reconozcan
el poder de Dios!»
15 (2.1) »Miren, habitantes de Judá:
¡ya vienen sobre los montes
los que traen buenas noticias!
¡Ya es tiempo de que hagan fiesta
y de que me cumplan sus promesas!
Porque yo destruiré a esos malvados,
y nunca más los volverán a atacar».
Compartan la buena noticia de la paz; ¡estén siempre listos a anunciarla!
O Deus da paz
Que o Deus da paz esteja com todos vocês. Ele nos santifica por completo e nos guarda irrepreensíveis para a vinda do Senhor.
Que Dios, quien nos da paz, esté con cada uno de ustedes. Amén.
Que el Señor que da la paz, les dé paz en todo lugar y en todo tiempo, y los acompañe siempre.
El Dios de paz resucitó a nuestro Señor Jesús, y por medio de la sangre que Jesús derramó al morir, hizo un pacto eterno con nosotros. Somos el rebaño de Jesús, y él es nuestro gran Pastor. Por eso le pido al Dios de paz que haga que ustedes sean buenos y perfectos en todo, y que Jesucristo los ayude a obedecerlo. ¡Que Jesús reciba la gloria y la honra por siempre! Amén.
Porque a Dios no le gusta el desorden y el alboroto, sino la paz y el orden.
Como es la costumbre en nuestras iglesias,
"Que Dios te bendiga
y siempre te cuide;
que Dios te mire con agrado
y te muestre su bondad;
que Dios te mire con agrado
y te llene de paz".
Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar.
»Sin embargo, más adelante les devolveré la paz y la tranquilidad, y los haré disfrutar de una vida segura.
Yo instruiré a tus habitantes,
y todos vivirán en paz.
»Ustedes, los israelitas,
saldrán de Babilonia con alegría
y volverán con bien a su propio país.
Cuando los montes y los cerros los vean,
cantarán canciones muy alegres,
y los árboles del campo aplaudirán.
¡No pueden vivir en paz!"
»Les juro que así es».
Paz, santidade e unidade
A paz exige esforço: guardar a unidade do Espírito, evitar contendas e buscar a santidade. Sem paz e santidade, ninguém verá o Senhor.
Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio.
Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio.
No te dejes llevar por las tentaciones propias de tu edad. Tú eres joven, así que aléjate de esas cosas y dedícate a hacer el bien. Busca la justicia, el amor y la paz, y únete a los que, con toda sinceridad, adoran a Dios y confían en él.
Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense, así como el Señor los ha perdonado a ustedes.
Cuando Dios está contento
con nuestro comportamiento,
hasta con nuestros enemigos
nos hace vivir en paz.
Vale más ser paciente que valiente;
vale más dominarse uno mismo
que dominar a los demás.
Cualquier tonto inicia un pleito,
pero quien lo evita merece aplausos.
Que Dios dé su paz a los que viven así, y que muestre también su bondad a los que son suyos.
Deseo que Dios los trate con mucha compasión y con abundante paz y amor.
Paz e fé
O Deus da esperança nos encha de paz e alegria no crer. Quem mantém o pensamento firme no Senhor experimenta paz perfeita.
Que Dios, quien nos da seguridad, los llene de alegría. Que les dé la paz que trae el confiar en él. Y que, por el poder del Espíritu Santo, los llene de esperanza.
Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos solo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz.
Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos solo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz.
A dondequiera que van,
todo lo destruyen
y lo dejan destrozado.
No saben vivir en paz,
ni respetan a Dios.»
Pero Jesús le dijo a la mujer: «Tú confías en mí, y por eso te has salvado. Vete tranquila.»
Cuando lleguen a alguna casa, saluden a todos los que vivan allí, deseándoles que les vaya bien.
Y si ve que no puede ganar, aprovecha que el otro rey todavía está lejos y manda mensajeros a pedir la paz.
Si merecen la paz, la tendrán. Si no la merecen, no la tendrán.
»No crean ustedes que he venido para establecer la paz en este mundo. No he venido a traer paz, sino pleitos y dificultades.
Eso es todo, queridos hermanos. Me despido de ustedes pidiéndoles que estén alegres. Traten de ser mejores. Háganme caso. Pónganse de acuerdo unos con otros y vivan tranquilos. Y el Dios que nos ama y nos da paz, estará con ustedes.
»Él salvará a los que viven
en peligro de muerte.
»Será como una luz
que alumbra en la oscuridad,
y guiará nuestros pasos
por el camino de la paz.»
Tú tendrás una vejez tranquila y morirás en paz, y serás sepultado junto con tus antepasados.
hoy amamos,
mañana odiamos;
hoy tenemos guerra,
mañana tenemos paz.
»No son gente de paz
ni hay rectitud en sus acciones.
Su conducta está torcida,
y los que andan con ellos
tampoco vivirán en paz».
Será un rey muy astuto,
y engañará a mucha gente.
Se creerá el rey más importante,
y matará a traición
a gente que vivía tranquila.
Se levantará en armas
contra el Príncipe de príncipes,
pero saldrá derrotado.
»Ese malvado tomará por sorpresa las tierras más ricas del lugar, y hará lo que no hicieron sus padres ni sus abuelos: repartirá entre sus soldados las riquezas que hayan ganado en la guerra, y hará planes para conquistar a las ciudades más protegidas. Pero esto no durará mucho tiempo.
"Entonces se llenarán de angustia. Y querrán tener paz, pero ya no habrá paz.
¿Dónde están esos profetas de Israel que le daban falsos mensajes a Jerusalén? ¿Dónde están los que le aseguraban que todo estaba bien, cuando en realidad todo estaba mal? Yo soy el Dios de Israel, y cumpliré mi palabra".
»Si les advierto esto, es para que sepan que quiero cumplir el pacto que hice con Leví, el antepasado de ustedes. Con ese pacto me comprometí a darle vida y paz; Leví, por su parte, se comprometió a respetarme y honrarme, y así lo hizo. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así fue.
Pero si el esposo o la esposa no cristianos insisten en separarse, que lo hagan. En tales casos, la esposa o el esposo cristianos no están obligados a mantener ese matrimonio, pues Dios quiere que vivamos en paz.
Salió entonces un caballo rojizo. Y Dios le dio permiso al jinete de acabar con la paz del mundo, y de hacer que unos a otros se mataran. Y le dieron una gran espada.