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Pecado

Por Bíblia Online

O pecado é a realidade que separa a humanidade de Deus. Mas a Bíblia também revela a solução: o sangue de Cristo que nos purifica e a graça que nos liberta de toda condenação.

A universalidade do pecado

Todos pecaram e carecem da glória de Deus. Não há justo, nem sequer um. O pecado entrou no mundo por um homem, mas a graça veio por Jesus.

por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios;

por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios;

pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la liberación que proveyó Cristo Jesús,

ya que nadie será justificado delante de Dios por hacer las cosas que la ley exige, pues la ley sirve para reconocer el pecado.

Porque la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Todos nosotros estamos llenos de impureza; todos nuestros actos de justicia son como un trapo lleno de suciedad. Todos nosotros somos como hojas caídas; ¡nuestras maldades nos arrastran como el viento!

Todo aquel que comete pecado, quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.

Liberdade da condenação

Não há condenação para os que estão em Cristo Jesus. Ele nos libertou da lei do pecado e da morte para vivermos em novidade de vida.

Viviendo en el Espíritu

Por tanto, no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu,

porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni lo obedezcan en sus malos deseos.

Tampoco presenten sus cuerpos al pecado como instrumentos de maldad, sino preséntense ustedes mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y presenten sus cuerpos a Dios como instrumentos de justicia.

El pecado ya no tendrá poder sobre ustedes, pues ya no están bajo la ley sino bajo la gracia.

Siervos de la justicia

¿Entonces, qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!

¿Acaso no saben ustedes que, si se someten a alguien para obedecerlo como esclavos, se hacen esclavos de aquel a quien obedecen, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia?

Pero gracias a Dios que, aunque ustedes eran esclavos del pecado, han obedecido de corazón al modelo de enseñanza que han recibido,

y una vez liberados del pecado llegaron a ser siervos de la justicia.

Siervos de la justicia

¿Entonces, qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!

Sabemos que la ley es espiritual. Pero yo soy un simple ser carnal, que ha sido vendido como esclavo al pecado.

No entiendo qué me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que odio.

Y si hago lo que no quiero hacer, compruebo entonces que la ley es buena.

De modo que no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que habita en .

Jesús les respondió: «De cierto, de cierto les digo, que todo aquel que comete pecado, esclavo es del pecado.

Confissão e perdão

Se confessarmos os nossos pecados, Deus é fiel e justo para nos perdoar e purificar de toda injustiça. A confissão liberta a alma.

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Si decimos que tenemos comunión con él, y vivimos en tinieblas, estamos mintiendo y no practicamos la verdad.

Plegaria de un pecador

Dios mío,

por tu gran misericordia, ¡ten piedad de !;

por tu infinita bondad, ¡borra mis rebeliones!

Lávame más y más de mi maldad;

¡límpiame de mi pecado!

Contra ti, y solo contra ti, he pecado;

¡ante tus propios ojos he hecho lo malo!

Eso justifica plenamente tu decreto,

y demuestra que tu juicio es impecable.

¡Mírame! ¡Yo fui formado en la maldad!

¡Mi madre me engendró en pecado!

¡Mírame! amas la verdad en lo íntimo;

¡haz que en lo secreto comprenda tu sabiduría!

¡Purifícame con hisopo, y estaré limpio!

¡Lávame, y estaré más blanco que la nieve!

¡Lléname de gozo y alegría,

y revivirán estos huesos que has quebrantado!

No te fijes ya en mis pecados;

más bien, borra todas mis maldades.

Te confesé mi pecado; no oculté mi maldad.

Me dije: «Confesaré al Señor mi rebeldía»,

y perdonaste la maldad de mi pecado.

La dicha del perdón

Dichoso aquel cuyo pecado es perdonado,

y cuya maldad queda absuelta.

Señor, muy grande es mi pecado,

pero haz honor a tu nombre, y perdóname.

Recuerda, Señor, que en todo tiempo

me has mostrado tu amor y tu misericordia.

, Señor, eres todo bondad.

Por tu misericordia, acuérdate de ;

pero olvídate de que en mi juventud

pequé y fui rebelde contra ti.

¿Acaso hay quien reconozca sus propios errores?

¡Perdóname por los que no puedo recordar!

El que encubre sus pecados no prospera;

el que los confiesa y se aparta de ellos

alcanza la misericordia divina.

Vencendo o pecado

Cristo nos resgatou e nos restaurou. Devemos mortificar as obras da carne, fugir do pecado e prosseguir em santidade.

Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados.

María tendrá un hijo, a quien pondrás por nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»

Al que no cometió ningún pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que en él nosotros fuéramos hechos justicia de Dios.

así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; pero aparecerá por segunda vez, ya sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan.

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto se ha manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo.

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios lo protege, y el maligno no lo toca.

La vida antigua y la nueva

Por lo tanto, hagan morir en ustedes todo lo que sea terrenal: inmoralidad sexual, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia. Eso es idolatría.

Entre ustedes ni siquiera deben hablar de inmoralidad sexual, ni de avaricia, ni de ninguna otra clase de depravación, pues ustedes son santos.

No tengan nada que ver con las obras improductivas de las tinieblas; al contrario, denúncienlas.

¡Hasta vergüenza da hablar de lo que ellos hacen en secreto!

Enójense, pero no pequen; reconcíliense antes de que el sol se ponga,

Responsabilidade e restauração

O pecado tem consequências, mas Deus restaura o arrependido. Devemos corrigir uns aos outros com mansidão e cobrir o pecado com amor.

Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también seas tentado.

Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también seas tentado.

Sobrelleven los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo.

Cómo se debe perdonar al hermano

»Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo cuando él y estén solos. Si te hace caso, habrás ganado a tu hermano.

Cómo se debe perdonar al hermano

»Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo cuando él y estén solos. Si te hace caso, habrás ganado a tu hermano.

Ocasiones de caer

»A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en , más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino, y que lo hundieran en el fondo del mar.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no miras la viga que está en tu propio ojo?

»Si ustedes perdonan a los otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará a ustedes.

Confiesen sus pecados unos a otros, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es muy poderosa y efectiva.

El que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, comete pecado.

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! Y ustedes, los de doble ánimo, ¡purifiquen su corazón!

¡Ay, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Todo aquel que quiera ser amigo del mundo, se declara enemigo de Dios.

De la misma boca salen bendiciones y maldiciones. Hermanos míos, ¡esto no puede seguir así!

Por sobre todas las cosas, ámense intensamente los unos a los otros, porque el amor cubre infinidad de pecados.

Fuga do pecado

Bem-aventurado o que não anda no conselho dos ímpios. O caminho do justo é guardado pelo Senhor, e sua Palavra nos protege da queda.

El justo y los pecadores

Bienaventurado el hombre

que no anda en compañía de malvados,

ni se detiene a hablar con pecadores,

ni se sienta a conversar con burladores.

Ordena mis pasos con tu palabra,

para que el pecado no me domine.

El de vida íntegra vive confiado;

el de conducta perversa será descubierto.

El hombre bueno, saca lo bueno del buen tesoro de su corazón. El hombre malo, saca lo malo del mal tesoro de su corazón; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

¿Acaso no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen: ni los inmorales sexuales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se acuestan con hombres,

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los malhablados, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Pilato salió otra vez, y les dijo: «Miren, lo he traído aquí afuera, ante ustedes, para que entiendan que no hallo en él ningún delito.»

Jesús salió, portando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: «¡Aquí está el hombre!»

Cuando los principales sacerdotes y los alguaciles lo vieron, a gritos dijeron: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!» Pero Pilato les dijo: «Pues llévenselo, y crucifíquenlo ustedes; porque yo no hallo en él ningún delito.»

A quienes ustedes perdonen los pecados, les serán perdonados; y a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.»

Si haces lo bueno, ¿acaso no serás elogiado? Pero, si no lo haces, el pecado está listo para dominarte. Sin embargo, su deseo lo llevará a ti, y lo dominarás.»

Seja o primeiro