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Perdão e misericórdia

Por Bíblia Online

O perdão é o coração do evangelho. Deus nos perdoou em Cristo e nos chama a perdoar uns aos outros, assim como fomos perdoados — sem limites e sem condições.

O perdão de Deus

Deus é rico em misericórdia. Ele apaga nossas transgressões e não se lembra mais dos nossos pecados. Quem confessa, alcança perdão.

Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

»Soy yo, solo yo, el que por amor a mismo

borra tus transgresiones

y no se acuerda más de tus pecados.

»Soy yo, solo yo, el que por amor a mismo

borra tus transgresiones

y no se acuerda más de tus pecados.

Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones

como lejos del oriente está el occidente.

, Señor, eres bueno y perdonador;

tu gran amor se derrama sobre todos los que te invocan.

, Señor, eres bueno y perdonador;

tu gran amor se derrama sobre todos los que te invocan.

, Señor, eres bueno y perdonador;

tu gran amor se derrama sobre todos los que te invocan.

Yo perdonaré sus iniquidades

y nunca más me acordaré de sus pecados"».

Perdoar como fomos perdoados

Jesus ensinou que devemos perdoar setenta vezes sete. Se não perdoarmos aos outros, o Pai celestial também não nos perdoará.

Parábola del siervo despiadado

Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:

Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra ? ¿Hasta siete veces?

No te digo que hasta siete veces le contestó Jesús, sino hasta setenta veces siete.

Parábola del siervo despiadado

Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:

Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra ? ¿Hasta siete veces?

No te digo que hasta siete veces le contestó Jesús, sino hasta setenta veces siete.

Parábola del siervo despiadado

Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:

Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra ? ¿Hasta siete veces?

No te digo que hasta siete veces le contestó Jesús, sino hasta setenta veces siete.

»Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano.

»Porque, si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.Pero, si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre perdonará a ustedes las suyas.

»Porque, si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.Pero, si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre perdonará a ustedes las suyas.

»Porque, si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.

Perdónanos nuestras ofensas,

como también nosotros hemos perdonado a nuestros ofensores.

Dichosos los compasivos,

porque serán tratados con compasión.

A prática do perdão

Perdoar é um ato de obediência e liberdade. A Escritura nos exorta a suportar uns aos outros e perdoar de coração, se alguém tiver algo contra outro.

de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de su gracia,

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de su gracia,

Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención y perdón de pecados.

Misericórdia e graça

Deus é compassivo e tardio em irar-se. A misericórdia triunfa sobre o juízo, e quem se humilha diante de Deus encontra graça abundante.

Rásguense el corazón

y no las vestiduras.

Vuélvanse al Señor su Dios,

porque él es misericordioso y compasivo,

lento para la ira y lleno de amor;

cambia de parecer y no castiga.

¿Qué Dios hay como ,

que perdone la maldad

y pase por alto el delito

del remanente de su heredad?

No estarás airado para siempre,

porque tu mayor placer es amar.

Sin embargo, es tal tu compasión que no los destruiste ni abandonaste, porque eres Dios misericordioso y compasivo.

eres fiel con quien es fiel

e íntegro con quien es íntegro;

si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.

La celebración de la Pascua

Ezequías escribió cartas a todo Israel y Judá, incluyendo a las tribus de Efraín y Manasés, y se las envió, para que acudieran al templo del Señor en Jerusalén a celebrar la Pascua del Señor, Dios de Israel. El rey, los oficiales y toda la asamblea habían decidido celebrar la Pascua en el mes segundo. No pudieron hacerlo en la fecha correspondiente porque muchos de los sacerdotes aún no se habían consagrado y el pueblo no se había reunido en Jerusalén. Como la propuesta les agradó al rey y a la asamblea, acordaron pregonar por todo Israel, desde Dan hasta Berseba, que todos debían acudir a Jerusalén para celebrar la Pascua del Señor, Dios de Israel, pues muchos no la celebraban como está ordenado.

Los mensajeros salieron por todo Israel y Judá con las cartas del rey y de sus oficiales, y de acuerdo con la orden del rey iban proclamando:

«Israelitas, vuélvanse al Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, para que él se vuelva al remanente de ustedes, que escapó del poder de los reyes de Asiria. No sean como sus antepasados ni como sus hermanos, que se rebelaron contra el Señor, Dios de sus antepasados. Por eso él los entregó a la ruina, como ahora lo pueden ver. No sean tercos como sus antepasados. Sométanse al Señor y entren en su santuario, que él consagró para siempre. Sirvan al Señor su Dios para que él retire su ardiente ira. Si se vuelven al Señor, sus hermanos y sus hijos serán tratados con benevolencia por aquellos que los tienen cautivos, y podrán regresar a esta tierra. El Señor su Dios es misericordioso y compasivo. Si ustedes se vuelven a él, jamás los abandonará».

Los mensajeros recorrieron toda la región de Efraín y Manasés de ciudad en ciudad, hasta llegar a la región de Zabulón; pero la gente se reía y se burlaba de ellos. No obstante, algunos de las tribus de Aser, Manasés y Zabulón se humillaron y fueron a Jerusalén. También los habitantes de Judá, movidos por Dios, cumplieron unánimes la orden del rey y de los oficiales, conforme a la palabra del Señor.

En el mes segundo, una inmensa muchedumbre se reunió en Jerusalén para celebrar la fiesta de los Panes sin levadura. Quitaron los altares que había en Jerusalén y los altares donde se quemaba incienso y los arrojaron al arroyo de Cedrón.

El día catorce del mes segundo celebraron la Pascua. Los sacerdotes y los levitas, compungidos, se consagraron y llevaron holocaustos al templo del Señor, después de lo cual ocuparon sus respectivos puestos, conforme a lo ordenado en la Ley de Moisés, hombre de Dios. Los levitas entregaban la sangre a los sacerdotes y estos la rociaban. Como muchos de la asamblea no se habían consagrado al Señor, para llevarlo a cabo los levitas tuvieron que matar por ellos los corderos de la Pascua. En efecto, mucha gente de Efraín, de Manasés, de Isacar y de Zabulón participó de la comida pascual sin haberse purificado, con lo que transgredieron la Ley. Pero Ezequías oró así a favor de ellos: «Perdona, buen Señor, a todo el que se ha empeñado de todo corazón en buscarte a ti, Señor, Dios de sus antepasados, aunque no se haya purificado según las normas del santuario». Y el Señor escuchó a Ezequías y perdonó al pueblo.

Los israelitas que se encontraban en Jerusalén celebraron, con mucho gozo y durante siete días, la fiesta de los Panes sin levadura. Los levitas y los sacerdotes alababan al Señor todos los días y le entonaban cantos al son de sus instrumentos musicales.

Y Ezequías felicitó a los levitas que habían tenido una buena disposición para servir al Señor. Durante siete días celebraron la fiesta y participaron de la comida pascual, ofreciendo sacrificios de comunión y alabando al Señor, Dios de sus antepasados.

Pero toda la asamblea acordó prolongar la fiesta siete días más, y llenos de gozo celebraron esos siete días. Ezequías, rey de Judá, le obsequió a la asamblea mil novillos y siete mil ovejas y cabras; también los oficiales regalaron mil terneros y diez mil ovejas y cabras. Y muchos más sacerdotes se consagraron. Toda la asamblea de Judá estaba alegre, lo mismo que todos los sacerdotes, levitas y extranjeros que habían llegado de Israel, así como los que vivían en Judá. Desde la época de Salomón, hijo de David, rey de Israel, no se había celebrado en Jerusalén una fiesta como esa. Después los sacerdotes y los levitas se pusieron de pie y bendijeron al pueblo, y Dios los escuchó. Su oración llegó hasta el cielo, el santo lugar donde Dios habita.

Arrependimento e perdão

O arrependimento genuíno abre as portas do perdão. Deus convida todos ao arrependimento e promete perdoar completamente quem volta a Ele.

Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados les contestó Pedro, y recibirán el don del Espíritu Santo.

Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios,

»Por tanto, hermanos, sepan que por medio de Jesús se les anuncia el perdón de los pecados. Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la Ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús.

Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.

Pero te confesé mi pecado

y no te oculté mi maldad.

Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor».

Y perdonaste la culpa de mi pecado. Selah

Quien encubre su pecado jamás prospera;

quien lo confiesa y lo deja, alcanza la misericordia.

Que abandone el malvado su camino

y el perverso sus pensamientos.

Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios,

que es generoso para perdonar

y de él recibirá compasión.

Que abandone el malvado su camino

y el perverso sus pensamientos.

Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios,

que es generoso para perdonar

y de él recibirá compasión.

Perdão nos relacionamentos

Se teu irmão pecar contra ti, repreende-o; se se arrepender, perdoa-lhe. Não guarde ressentimento — liberte-se pelo perdão.

Así que, ¡cuídense!

»Si tu hermano peca, repréndelo; y, si se arrepiente, perdónalo.Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte que se arrepiente, perdónalo.

»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.

»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.

»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.

Padre dijo Jesús, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre la ropa de Jesús.

Y, cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo perdone a ustedes sus ofensas.

Y, cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo perdone a ustedes sus ofensas.

Y, cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo perdone a ustedes sus ofensas.

La autoridad de Jesús puesta en duda

11:27-33 Mt 21:23-27; Lc 20:1-8

»No seas vengativo con tu prójimo ni le guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

Que nunca te abandonen el amor y la verdad;

llévalos siempre alrededor de tu cuello

y escríbelos en la tabla de tu corazón.

Contarás con el favor de Dios

y tendrás buen nombre entre la gente.

El que perdona la ofensa cultiva el amor;

el que insiste en la ofensa divide a los amigos.

Asegúrense de que nadie quede fuera de la gracia de Dios, de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos,

Perdón para el pecador

Si alguno ha causado tristeza, no me la ha causado solo a ; hasta cierto punto y lo digo para no exagerarse la ha causado a todos ustedes. Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría. Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza. Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él.

Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados y no solo por los nuestros, sino por los de todo el mundo.

Nadie, Señor.

Jesús dijo:

Tampoco yo te condeno. Ahora vete, y no vuelvas a pecar.

¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los líderes de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha cometido pecados, sus pecados se le perdonarán.

»Supongamos que un hombre se divorcia de su mujer

y que ella lo deja para casarse con otro.

¿Podría volver el primero a casarse con ella?

¿No quedará la tierra completamente contaminada?

Pues bien, te has prostituido con muchos amantes

y ya no podrás volver a »,

afirma el Señor.

«Fíjate bien en esas lomas desoladas:

¿hay algún lugar donde no fuiste deshonrada?

Como un beduino en el desierto,

te sentabas junto al camino, a la espera de tus amantes.

Has contaminado la tierra

con tus prostituciones y maldades.

Por eso se demoraron las lluvias

y no llegaron los aguaceros de primavera.

Tienes el descaro de una prostituta;

¡no conoces la vergüenza!

No hace mucho me llamabas:

"Padre mío, amigo de mi juventud,

¿vas a estar siempre enojado?

¿Guardarás rencor eternamente?".

Y mientras hablabas,

hacías todo el mal posible».

La infidelidad de Israel

Durante el reinado del rey Josías el Señor me dijo: «¿Has visto lo que ha hecho Israel, la infiel? Se fue a todo monte alto y allí, bajo cada árbol frondoso, se prostituyó. Yo pensaba que después de hacer todo esto ella volvería a . Pero no lo hizo. Esto lo vio su hermana, la infiel Judá, y vio también que yo despedí a la apóstata Israel, y que le había dado carta de divorcio por todos los adulterios que había cometido. No obstante, su hermana, la infiel Judá, no tuvo ningún temor, sino que también ella se prostituyó. Como Israel no tuvo ningún reparo en prostituirse, contaminó la tierra y cometió adulterio al adorar ídolos de piedra y de madera. A pesar de todo esto, su hermana, la infiel Judá, no se volvió a de todo corazón, sino que solo fingió hacerlo», afirma el Señor.

El Señor me dijo: «La apóstata Israel ha resultado ser más justa que la infiel Judá. Ve al norte y proclama este mensaje:

»"¡Vuelve, apóstata Israel!

No te miraré con ira",

afirma el Señor.

"No te guardaré rencor para siempre,

porque soy misericordioso",

afirma el Señor.

"Tan solo reconoce tu culpa

y que te rebelaste contra el Señor tu Dios.

Bajo todo árbol frondoso

has brindado a dioses extraños tus favores

y no has querido obedecerme"»,

afirma el Señor.

«¡Vuélvanse a , apóstatas afirma el Señor, porque yo soy su esposo! De ustedes tomaré uno de cada ciudad y dos de cada familia, y los traeré a Sion. Les daré pastores conforme a mi corazón para que los guíen con sabiduría y entendimiento. En aquellos días, cuando ustedes se hayan multiplicado y sean numerosos en el país afirma el Señor, ya no se dirá más: "Arca del pacto del Señor". Nadie pensará más en ella ni la recordará; nadie la echará de menos ni volverá a fabricarla. En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: "Trono del Señor". Todas las naciones se reunirán en Jerusalén para honrar el nombre del Señor y ya no volverán a seguir a su terco y malvado corazón. En aquellos días la tribu de Judá se unirá al pueblo de Israel y juntos vendrán del país del norte, a la tierra que di como herencia a sus antepasados.

»Yo mismo dije:

»"¡Cómo quisiera tratarte como a un hijo

y darte una tierra deliciosa,

la heredad más hermosa de las naciones!".

Yo creía que me llamarías "Padre mío"

y que nunca dejarías de seguirme.

Pero , pueblo de Israel,

me has sido infiel como una mujer infiel a su esposo»,

afirma el Señor.

Se escucha un grito en las lomas desoladas,

el llanto de súplica del pueblo de Israel,

porque han pervertido su conducta,

se han olvidado del Señor su Dios.

«¡Vuélvanse, apóstatas,

y los curaré de su infidelidad!».

«Aquí estamos, a ti venimos,

porque eres el Señor nuestro Dios.

Ciertamente son un engaño las colinas,

y una mentira el estruendo sobre las montañas.

Ciertamente en el Señor nuestro Dios

está la salvación de Israel.

Desde nuestra juventud, la vergonzosa idolatría

se ha engullido el esfuerzo de nuestros antepasados:

sus ovejas y sus vacas,

sus hijos y sus hijas.

¡Acostémonos en nuestra vergüenza

y que nos cubra nuestra desgracia!

¡Nosotros y nuestros antepasados

hemos pecado contra el Señor nuestro Dios!

Desde nuestra juventud y hasta el día de hoy,

no hemos obedecido al Señor nuestro Dios».

Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre muchísimos pecados.

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