Gravidez e maternidade
Gravidez e maternidade são bênçãos celebradas na Bíblia. Deus forma cada criança no ventre, cuida da mãe e da família, e abençoa a geração dos justos.
Filhos são herança do Senhor
Deus abençoa a fertilidade e o crescimento das famílias. Cada criança é obra de suas mãos, conhecida e amada antes mesmo de nascer.
¡Bendito serás, por encima de todos los pueblos! No habrá en ti hombre ni mujer que sea estéril, ni tampoco entre tus ganados.
y los hijos de Israel se reprodujeron y se multiplicaron, y aumentaron bastante en número y en fuerza, y el país se saturó de ellos.
Sus hijos tendrán poder en la tierra,
y serán bendecidos por su rectitud.
Tú, Señor, diste forma a mis entrañas;
¡tú me formaste en el vientre de mi madre!
Te alabo porque tus obras son formidables,
porque todo lo que haces es maravilloso.
¡De esto estoy plenamente convencido!
Aunque en lo íntimo me diste forma,
y en lo más secreto me fui desarrollando,
nada de mi cuerpo te fue desconocido.
Con tus propios ojos viste mi embrión;
todos los días de mi vida ya estaban en tu libro;
antes de que me formaras, los anotaste,
y no faltó uno solo de ellos.
Los hijos son un regalo del Señor;
los frutos del vientre son nuestra recompensa.
El Señor tu Dios dice:
«Yo, que abro la matriz, ¿impediré que nazca el niño? Yo, que permito la concepción, ¿cerraré el vientre de la madre?»
Força e cuidado na gravidez
Deus dá forças à mulher grávida e a sustenta em cada etapa. Sua graça é suficiente e seu poder se aperfeiçoa na fraqueza.
¡todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
pero él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de enorgullecerme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí.
¡Inclínate a escucharme!
¡Ven pronto en mi ayuda!
¡Sé tú mi roca fuerte, la fortaleza que me salve!
¡Clamo a ti desde los confines de la tierra,
pues siento que mi corazón se muere!
Llévame a una roca más alta que yo,
Cuidará de su rebaño como un pastor; en sus brazos, junto a su pecho, llevará a los corderos, y guiará con suavidad a las ovejas recién paridas.
«Escúchenme ustedes, los de la casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel; ustedes, que han sido llevados desde que estaban en el vientre, cargados desde que estaban en la matriz:
Yo mismo los seguiré llevando, hasta que estén viejos y canosos. Yo los hice, yo los llevaré. Yo los apoyaré y los protegeré.
A bênção da maternidade
A Bíblia honra a maternidade como ministério sagrado. As mães são instrumentos de Deus para formar vidas e transmitir a fé.
Pero se salvará al engendrar hijos, si es que con modestia permanece en la fe, el amor y la santificación.
Sus hijos se levantan y la llaman dichosa;
también su esposo la felicita:
Caín y Abel
Adán tuvo relaciones sexuales con Eva, su mujer, y ella quedó embarazada y dio a luz a Caín, y dijo: «Por la voluntad del Señor he tenido un varón.»
Nacimiento de Isaac
El Señor visitó a Sara y actuó en ella tal y como se lo había prometido.
Y Sara quedó embarazada y le dio un hijo a Abrahán en su vejez, en el tiempo preciso que Dios le había anunciado.
Isaac rogó al Señor por Rebeca, su mujer, porque era estéril; y el Señor escuchó sus ruegos, y ella quedó embarazada.
Ana quedó embarazada y, cuando se cumplió el tiempo, dio a luz un hijo, al que le puso por nombre Samuel, pues dijo: «Yo se lo pedí al Señor.»
Proteção divina
Deus protege a mãe e o bebê, guardando-os de todo mal. Ele acompanha cada momento com ternura e fidelidade.
A la sombra del Omnipotente
El que habita al abrigo del Altísimo
y descansa a la sombra del Omnipotente,
dice al Señor: «Tú eres mi esperanza, mi Dios,
¡el castillo en el que pongo mi confianza!»
El Señor te librará de todo mal;
el Señor protegerá tu vida.
El Señor te estará vigilando
cuando salgas y cuando regreses,
desde ahora y hasta siempre.
«Antes de que yo te formara en el vientre, te conocí. Antes de que nacieras, te santifiqué y te presenté ante las naciones como mi profeta.»
»Si algunos pelean, y en su pelea lastiman a una mujer embarazada, y esta llega a abortar, pero no muere, aquellos serán penados según lo que el marido de la mujer les imponga y los jueces decidan.
Pero en caso de muerte, se pagará vida por vida,
¿Pero acaso se olvida la mujer del hijo que dio a luz? ¿Acaso deja de compadecerse del hijo de su vientre? Tal vez ella lo olvide, pero yo nunca me olvidaré de ti.
Esperança e promessa
A maternidade é caminho de esperança. Como Sara, Ana e Isabel, as mães encontram na fé a força para aguardar as promessas de Deus.
Por la fe, Sara misma recibió fuerzas para engendrar, aunque era estéril, y dio a luz, aun cuando por su edad se le había pasado el tiempo, porque creyó que era fiel quien le había hecho la promesa.
¡Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá lo que el Señor te ha anunciado!»
Entonces María dijo:
«Mi alma glorifica al Señor,
y mi espíritu se goza en Dios mi Salvador.
Pues se ha dignado mirar a su humilde sierva,
y desde ahora me llamarán dichosa
por todas las generaciones.
Grandes cosas ha hecho en mí el Poderoso;
¡Santo es su nombre!
El Señor concede a la mujer estéril
un hogar y la alegría de tener hijos.
¡Aleluya!
Yo la bendeciré, y también te daré un hijo de ella. Sí, yo la bendeciré, y ella será la madre de las naciones, los reyes y los pueblos que de ella nacerán.»
En la intimidad de tu casa,
tu esposa será como una vid con muchas uvas;
alrededor de tu mesa
tus hijos serán como brotes de olivo.