Protecção e segurança
Deus é nosso protetor e refúgio seguro. Em todas as circunstâncias, a Bíblia nos assegura que o Senhor guarda, sustenta e protege aqueles que nele confiam.
Deus, a nossa fortaleza
O Senhor é refúgio e fortaleza, socorro bem presente na angústia. Quem habita no esconderijo do Altíssimo descansa à sombra do Todo-Poderoso.
Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza,
nuestra segura ayuda en momentos de angustia.
Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza,
nuestra segura ayuda en momentos de angustia.
El que habita al abrigo del Altísimo
descansará a la sombra del Todopoderoso.
Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio,
mi fortaleza, el Dios en quien confío».
pues te cubrirá con sus plumas
y bajo sus alas hallarás refugio.
Su verdad será tu escudo y tu baluarte.
Podrán caer a tu lado mil
y diez mil a tu derecha,
pero a ti no te afectará.
Ya que has puesto al Señor por tu refugio,
al Altísimo por tu protección,
ningún mal habrá de sobrevenirte,
ningún desastre llegará a tu hogar.
El Señor es mi luz y mi salvación;
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida;
¿quién me asustará?
Solo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio,
¡jamás caeré!
El Señor es refugio de los oprimidos;
es su baluarte en momentos de angustia.
O escudo do Senhor
Deus nos rodeia com sua proteção como um escudo. Ele é rocha, baluarte e libertador. Sua fidelidade nos cobre e nos guarda.
Pero tú, Señor, eres el escudo que me protege;
tú eres mi gloria;
tú mantienes en alto mi cabeza.
Muchos son, Señor, mis enemigos;
muchos son los que se me oponen,
y muchos los que de mí aseguran:
«Dios no lo salvará». Selah
Pero tú, Señor, eres el escudo que me protege;
tú eres mi gloria;
tú mantienes en alto mi cabeza.
Clamo al Señor a voz en cuello
y desde su monte santo él me responde. Selah
Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar,
porque el Señor me sostiene.
No me asustan los miles de escuadrones
que me acosan por doquier.
El camino de Dios es perfecto;
la palabra del Señor es intachable.
Escudo es Dios a los que se refugian en él.
Tú me cubres con el escudo de tu salvación
y con tu diestra me sostienes;
tu ayuda me ha hecho prosperar.
Has despejado el paso de mi camino,
para que mis tobillos no se tuerzan.
Bendito sea el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para la guerra,
mis dedos para la batalla.
Él es mi Dios amoroso, mi amparo,
mi más alto escondite, mi libertador,
mi escudo, en quien me refugio.
Él es quien pone los pueblos a mis pies.
Tú das la victoria a los reyes;
a tu siervo David lo libras de la espada mortal.
Pero que se alegren todos los que en ti buscan refugio;
¡que canten siempre jubilosos!
Extiéndeles tu protección y que en ti se regocijen
todos los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices al justo;
cual escudo lo rodeas con tu buena voluntad.
Dios mío, a ti clamo porque tú me respondes;
inclina a mí tu oído y escucha mi oración.
Tú, que salvas con tu diestra
a los que buscan escapar de sus adversarios,
dame una muestra de tu gran amor.
Protégeme como a la niña de tus ojos;
escóndeme bajo la sombra de tus alas
de los malvados que me atacan,
de los enemigos que me han cercado.
El rey confía en el Señor;
por el gran amor del Altísimo,
no caerá jamás.
Tu mano alcanzará a todos tus enemigos;
tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
Cuando tú, Señor, te manifiestes,
los convertirás en un horno encendido.
En su ira los devorará el Señor;
un fuego los consumirá.
Tú eres mi refugio;
tú me protegerás del peligro
y me rodearás con cánticos de liberación. Selah
Segurança e provisão
O Senhor supre todas as necessidades dos seus filhos. Quem busca o Reino primeiro não precisa temer — nada faltará aos que temem ao Senhor.
El Señor es mi pastor, nada me falta;
Los leoncillos se debilitan y tienen hambre,
pero a los que buscan al Señor nada les falta.
Lámed
Confía en el Señor y haz el bien;
establécete en la tierra y mantente fiel.
Fui joven y ahora soy viejo,
pero nunca he visto al justo en el abandono
ni que sus hijos mendiguen pan.
Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas.
No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.
»Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra y al que llama, se le abre.
Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le pidan!
Guarda e livramento
O anjo do Senhor acampa ao redor dos que o temem e os livra. Deus promete guardar todas as nossas saídas e entradas para sempre.
El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen;
a su lado está para librarlos.
Tet
El Señor libra a sus siervos;
no serán condenados los que en él se refugian.
A las montañas levanto mis ojos;
¿de dónde ha de venir mi ayuda?
Mi ayuda proviene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
No permitirá que tu pie resbale;
jamás duerme el que te cuida.
Jamás duerme ni se adormece
el que cuida de Israel.
El Señor es quien te cuida;
el Señor es tu sombra a tu mano derecha.
De día el sol no te hará daño
ni la luna de noche.
El Señor te cuidará;
de todo mal guardará tu vida.
El Señor cuidará tu salida y tu entrada,
desde ahora y para siempre.
Protégeme, oh Dios,
porque en ti busco refugio.
Protégeme, oh Dios,
porque en ti busco refugio.
Siempre tengo presente al Señor;
con él a mi derecha, nada me hará caer.
Siempre tengo presente al Señor;
con él a mi derecha, nada me hará caer.
Que el Señor te responda cuando estés angustiado;
que el nombre del Dios de Jacob te proteja.
Que te envíe ayuda desde el santuario;
que desde Sion te dé su apoyo.
Protege mi vida, rescátame;
no permitas que sea avergonzado,
porque en ti busco refugio.
Tav
Sean mi protección la integridad y la rectitud,
porque en ti he puesto mi esperanza.
Vana esperanza de victoria es el caballo;
a pesar de su mucha fuerza no puede salvar.
Los ojos del Señor están sobre los que le temen;
de los que esperan en su gran amor.
Él los libra de la muerte
y en épocas de hambre los mantiene con vida.
Esperamos confiados en el Señor;
él es nuestro socorro y nuestro escudo.
Confiança inabalável
Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem. Quem anda em integridade anda seguro, e a torre forte do nome do Senhor protege o justo.
El Señor está conmigo y no tengo miedo;
¿qué me puede hacer un simple mortal?
Es mejor refugiarse en el Señor
que confiar en el hombre.
Torre fuerte es el nombre del Señor;
a ella corren los justos y se ponen a salvo.
Torre fuerte es el nombre del Señor;
a ella corren los justos y se ponen a salvo.
El temor del Señor es un baluarte seguro
que sirve de refugio a los hijos.
Porque el Señor estará siempre a tu lado
y te librará de caer en la trampa.
Quien se conduce con integridad anda seguro;
quien anda en caminos perversos será descubierto.
»Toda palabra de Dios es purificada;
Dios es escudo a los que en él buscan refugio.
»Toda palabra de Dios es purificada;
Dios es escudo a los que en él buscan refugio.
La justicia protege al que anda en integridad,
pero la maldad arruina al pecador.
El justo come hasta quedar saciado,
pero el malvado se queda con hambre.
Porque el Señor da la sabiduría;
conocimiento e inteligencia brotan de sus labios.
Él reserva el éxito para los íntegros
y es escudo a los de conducta intachable.
Él cuida el sendero de los justos
y protege el camino de sus fieles.
El prudente ve el peligro y busca refugio;
el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias.
Se alista al caballo para el día de la batalla,
pero la victoria depende del Señor.
Por sobre todas las cosas cuida tu corazón,
porque de él mana la vida.
A presença protetora
O Senhor prometeu estar conosco e nunca nos desampara. Ele é como sombra à nossa direita e fortaleza em todo o tempo.
Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará».
El Dios eterno es tu refugio;
por siempre te sostiene entre sus brazos.
Expulsará de tu presencia a tus enemigos
y te ordenará que los destruyas.
Acerca de Benjamín dijo:
«Que el amado del Señor repose seguro en él,
porque lo protege todo el día
y descansa tranquilo entre sus hombros».
No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;
toda lengua que te acuse tú la refutarás.
Esta es la herencia de los siervos del Señor,
la justicia que de mí procede»,
afirma el Señor.
Al de carácter firme
lo guardarás en perfecta paz,
porque en ti confía.
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas,
yo seré el mismo, yo los sostendré.
Yo los hice y cuidaré de ustedes;
los sostendré y los libraré.
Como aves que revolotean sobre el nido,
así también el Señor de los Ejércitos protegerá a Jerusalén;
la protegerá y la librará,
pasará sobre ella y la rescatará».
¡Aprendan a hacer el bien!
¡Busquen la justicia y restituyan al oprimido!
¡Aboguen por el huérfano
y defiendan a la viuda!
¿Están ustedes dispuestos a obedecer?
¡Comerán lo bueno de la tierra!
¿Se niegan y se rebelan?
¡Serán devorados por la espada!».
El Señor mismo lo ha dicho.
Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes.
Destrucción de Nínive
Bueno es el Señor;
es refugio en el día de la angustia
y conoce a los que en él confían.
Promessas de cuidado
Deus garante que nem um fio de cabelo cairá sem sua permissão. Ele deseja que vivamos em paz, confiança e segurança total nele.
¿No se venden dos gorriones por una monedita?Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre.Él les tiene contados aun los cabellos de la cabeza.Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.
Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.
La autoridad de Jesús puesta en duda
21:23-27 – Mr 11:27-33; Lc 20:1-8
Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre.Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza.Si se mantienen firmes, se salvarán.
Luego Jesús dijo a todos:
—Cuando los envié a ustedes sin monedero ni bolsa ni sandalias, ¿acaso les faltó algo?
—Nada —respondieron.
¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?
Así que podemos decir con toda confianza:
«El Señor es quien me ayuda, no tengo miedo;
¿qué me puede hacer un simple mortal?».
Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo y él huirá de ustedes.
Por lo tanto, no debemos dormirnos como los demás, sino mantenernos alerta y en nuestro sano juicio.
Fidelidade e aliança
Deus é fiel à sua aliança. Ele protege cada promessa que faz e guarda os seus como a menina dos seus olhos.
Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
recibimos todo lo que le pedimos, porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.
Sabemos que el que ha nacido de Dios no practica el pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege y el maligno no llega a tocarlo.
Ya no voy a estar por más tiempo en el mundo, pero ellos están todavía en el mundo y yo vuelvo a ti.
»Padre santo, protégelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno, lo mismo que nosotros.Mientras estaba con ellos, los protegía y los cuidaba mediante el nombre que me diste y ninguno se perdió sino aquel que eligió perderse, a fin de que se cumpliera la Escritura.
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.
Pues ¿quién es Dios sino el Señor?
¿Quién es la Roca sino nuestro Dios?
Dígnate entonces bendecir a la familia de tu siervo, de modo que bajo tu protección exista para siempre, pues tú mismo, Señor y Dios, lo has prometido. Si tú bendices la dinastía de tu siervo, quedará bendita para siempre».
También puso guarniciones en Damasco, de modo que los arameos pasaron a ser vasallos tributarios de David. En todas las campañas de David, el Señor le daba la victoria.
Yo he estado contigo por dondequiera que has ido y he aniquilado a todos tus enemigos. Y ahora voy a hacerte tan famoso como los más grandes de la tierra.
Consecuencias de la obediencia
»Pongan en práctica mis estatutos y observen mis leyes, y habitarán seguros en la tierra.
Este es mi pacto con ustedes: nunca más serán exterminados todos los seres vivientes por las aguas de un diluvio; nunca más habrá un diluvio que destruya la tierra».
En verdad, nada hace el Señor y Dios
sin antes revelar sus planes
a sus siervos los profetas.
Provisão diária
Deus satisfaz os desejos do coração dos seus filhos. Ele abençoa, renova as forças e sustenta dia após dia quem nele confia.
No me niegues, Señor, tu misericordia;
que siempre me protejan tu amor y tu verdad.
Entrégale tus afanes al Señor
y él te sostendrá;
no permitirá que el justo caiga
y quede abatido para siempre.
Pero yo cantaré a tu poder
y por la mañana alabaré tu amor;
porque tú eres mi protector,
mi refugio en momentos de angustia.
El rey se regocijará en Dios;
todos los que invocan a Dios lo alabarán,
pero los mentirosos serán silenciados.
Canten a Dios, canten salmos a su nombre;
aclamen a quien cabalga sobre las nubes,
y regocíjense en su presencia.
¡Su nombre es el Señor!
Padre de huérfanos y defensor de viudas
es Dios en su morada santa.
Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador,
que día tras día sobrelleva nuestras cargas. Selah
Yo soy el Señor tu Dios,
que te hice subir de la tierra de Egipto.
Abre bien la boca, y te la llenaré.
El Señor es sol y escudo;
Dios nos concede honor y gloria.
El Señor no niega sus bondades
a los que se conducen con integridad.
Ustedes que aman al Señor, odien el mal;
él protege la vida de sus fieles
y los libra de manos de los malvados.
El Señor protege a la gente sencilla;
estaba yo muy débil, y él me salvó.
¡Ya puedes, alma mía, estar tranquila,
porque el Señor ha sido bueno contigo!
Tú, Señor, me has librado de la muerte,
has enjugado mis lágrimas,
no me has dejado tropezar.
Por eso andaré siempre delante del Señor
en esta tierra de los vivientes.
Tú eres mi escondite y mi escudo;
en tu palabra he puesto mi esperanza.
Si el Señor no edifica la casa,
en vano se esfuerzan los albañiles.
Si el Señor no cuida la ciudad,
en vano hacen guardia los vigilantes.
»Aquí haré renacer el poder de David
y encenderé la lámpara de mi ungido.
A sus enemigos los cubriré de vergüenza,
pero él lucirá su corona esplendorosa».
El Señor cumplirá en mí su propósito.
Tu gran amor, Señor, perdura para siempre;
¡no abandones la obra de tus manos!
Abres la mano y sacias con tus favores
a todo ser viviente.
Tsade
El Señor hace justicia a los oprimidos,
da de comer a los hambrientos
y pone en libertad a los cautivos.
El Señor da vista a los ciegos,
el Señor levanta a los agobiados,
el Señor ama a los justos.
El Señor protege al extranjero
y sostiene al huérfano y a la viuda,
pero frustra los planes de los malvados.
En paz me acuesto y me duermo,
porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.
Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.
Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.
»¿Acaso roba el ser humano a Dios? ¡Ustedes me están robando!
»Y todavía preguntan: "¿En qué te robamos?".
»En los diezmos y en las ofrendas. Ustedes —la nación entera— están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando.
»Traigan íntegro el diezmo a la tesorería del templo; así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor de los Ejércitos—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.
Haré de ellos y los alrededores de mi colina una fuente de bendición. Haré caer lluvias de bendición en el tiempo oportuno.
Puedes ponerte a la sombra de la sabiduría
o a la sombra del dinero,
pero la sabiduría tiene la ventaja
de dar vida a quien la posee.
Así también el Señor ha ordenado que quienes predican el evangelio vivan de este ministerio.
Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.
Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados».
Por ese motivo padezco estos sufrimientos. Pero no me avergüenzo, porque sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquel día lo que le he confiado.